lunes, 27 de diciembre de 2021

La amiga de mamá

Mi nombre es Adri y tengo 11 años. Si tuviera que señalar un momento en el que todo comenzó debería decir que fue cuando Claudia, una amiga de mi mamá, vino a quedarse unos días con mi familia. Ella y mi mamá se conocían desde la escuela primaria y desde entonces habían mantenido la relación. Sin embargo Claudia se fue a vivir a Estados Unidos hace cinco años, y ahora estaba de visita y, se iba a quedar con nosotros unos días. Francamente la mujer a mí no caía para nada bien, cada vez que me veía me sonreía de una forma rara, como si se burlara de mí, sumado a que constantemente me llamaba bebé lo que me hacía sentir incomodo. Aunque para mi suerte centraba casi todo su tiempo en jugar con mi pequeña hermana de ocho meses. Era obvio que le encantan los bebés.

Así como les relaté fueron transcurriendo los días de su visita, hasta que en el último día surgió algo que no esperaba. Un familiar que vivía en otra provincia había enfermado y mis padres debían viajar, y se llevaban con ellos a mi hermana, sin embargo yo debía quedarme porque tenía que ir al cole y ¿A quién pudieron pedirle que se quede unos días más para cuidarme? Sí, acertaron a Claudia. Obviamente que me quejé y protesté pero fue en vano, finalmente mis padres se fueron y me dejaron al cuidado de aquella odiosa mujer.

El primer día transcurrió en relativa armonía, Claudia se mostraba amable y gentil todo el tiempo, supongo que fue por eso que en cierta medida bajé mis defensas.

Fue en el segundo día cuando todo comenzó, era domingo y como era mi costumbre fui a bañarme luego de levantarme. Cuando me dirigí a mi habitación para vestirme encontré, abierto sobre mi cama, un pañal de "princesas" de mi hermana. Me resultó extraño, pero simplemente lo saqué de allí y no le di mayor importancia. Enseguida entró Claudia.

-¡¿Qué haces aquí?! –dije molesto.

-Vine a ayudarte a cambiarte.

-¡¿Qué?! No necesito ayuda.

-Claro que sí, bebita.

-¿Estás loca? No soy una niña

-No me hables así, a mami no le gusta.

-Definitivamente estás loca, y voy a llamar a mis padres ahora mismo.

Encaré para la puerta con toda la intención de salir, pero no lo logré, la mujer me aferró con fuerza de un brazo y de un solo tirón me puso sobre su regazo, me quitó el tallón atado a mi cintura (dejándome desnudo) y comenzó a nalguearme en el trasero, intenté resistirme pero ella tenía más fuerza y los golpes eran en verdad muy dolorosos, tanto que no pude impedir empezar a llorar como un bebé.

-¿Vas a ser una buena niña ahora? –me preguntó.

-Sí –respondí casi sin escucharla, solo quería que se detuviera tal castigo.

-Bien –dijo y me recostó sobre la cama.

Tomó el pañal del suelo, lo colocó debajo de mi culo, me colocó talco que usaban con mi hermana y me lo cerró bien fuerte. En ese momento yo no era consciente de lo que sucedía realmente, los golpes me habían dejado aturdido.

Cuando realmente tomé consciencia tenía un apretado pañal con el que se me dificultaba mucho caminar, un chupete en la boca y aquella desquiciada mujer me llevaba a la cocina de la mano. Con mucho esfuerzo me sentó en la silla alta de mi hermana y comenzó a preparar lo que imaginé era el desayuno. Obviamente que no estaba de acuerdo con nada de lo que allí sucedía, pero más grande era mi miedo hacia aquella mujer y lo que podía llegar a hacer, ya había mostrado algo pero pensé que podría incluso llegar a ser peor.

Preparó una papilla especial que venía pre-preparada y que obviamente mis papás habían comprado para mi hermana. Me puso un babero y comenzó a darme de comer esa cosa. Al principio me resistí pero después de probar unas cucharadas no estaba malo del todo y lo cierto es que me moría de hambre, así que me tragué mi orgullo y me comí todo el plato.

-Buena bebita –repetía constantemente Claudia.

A partir de mi buena predisposición ella mejoró su actitud hacía mí. Con increíble fuerza me levantó en brazos y me llevó a lo que sería, por tiempo indeterminado, mi nueva habitación que era la de mi hermana. El lugar era la imagen misma de una pieza de niña, mucho rosa, y el lugar estaba adornado con muchos juguetes y pilas de pañales acompañados de talco y toallitas húmedas.

La mujer me colocó en el suelo y armó alrededor mío un corralito, me colocó unos juguetes dentro y luego salió de la habitación sin decir nada. Esperé unos segundos y me acerqué a la puerta, con mucho cuidado tanteé el picaporte, estaba cerrado con llave. Con resignación entré nuevamente en el corralito intentando pensar en que iba a hacer.

Las horas pasaron y comencé tener la necesidad de ir al baño, golpeé la puerta para que me permitiera salir pero jamás tuve respuesta del otro lado. Hice tanto esfuerzo como pude pero finalmente el pipi me ganó y en pocos segundos había humedecido todo mi pañal y se sentía muy pesado. La situación simplemente me superaba y comencé a llorar sin poder detenerme. Fue cuando Claudia volvió a la habitación.

-¿Qué sucede bebita? –me preguntó mientras tocaba mi pañal –Ah, no te preocupes mami está aquí.

Colocó un cambiador de plástico en el suelo y me recostó en él, sacándome del corralito. Me quitó mi pañal mojado y lo dejó a un lado. Me puso talco y un nuevo pañal.

-¿Ves? Ya estas limpia y sequita –dijo con ternura mientras terminaba de cerrarlo.

Sacó de su bolsillo un peine y comenzó a cepillarme el cabello, vale decir que tengo el pelo bien largo. Me hizo una raya al medio y me ató dos colitas con unos moños. Y me puso un vestido amarillo y unos zapatos. Jamás en mi vida me había sentido tan humillado pero simplemente no me atrevía a contradecir a esa mujer.

Luego se sentó a mi lado y tomando unos juguetes intentó animarme, decidí por mi bien seguirle la corriente. Por suerte eso mató mucho tiempo, y comenzó a darme sueño. La mujer lo notó, me alzó y me acurrucó en la cuna y allí me quedé dormido.

El primer día así trascurrió, obviamente que hacía la noche volvió a darme de comer la papilla, y antes de dormir debió volver a cambiarme el pañal. Desde mi cuna tuve que escuchar cómo me cantaba, por más ridículo que suene, eso me calmó y finalmente me volví a dormir.

Uno de mis mayores miedos era que me obligara a ir de esa forma a la escuela, pero no fue así, falté. Cuando me desperté el sol ya brillaba y el reloj marcaba las once de la mañana.

A esa hora Claudia entró, me sacó de la cuna, se sentó en el suelo, me recostó sobre ella, y me dio a beber leche de un biberón.

Cuando terminé me sacó todo la ropa y en alzas me llevó hasta el baño, donde me lavó completamente. Para esa altura ya estaba entregado y no tenía ni la más mínima intención de resistirme o quejarme, ella disponía de mí como deseaba.

Así transcurrieron cuatro días desde la partida de mis padres y frente a la situación hice lo único que podía hacer, verle el lado positivo: no ir a la escuela. Por lo demás si le seguía la corriente a mi "nueva mami" el trato era excelente, así que traté de aprovecharlo al máximo.

En el cuarto día ambos nos divertíamos con los juguetes de mi hermana, hasta que ella se detuvo, olio en el aire y dijo:

-Creo que alguien ya se hizo caca -se levantó y tiró por la parte de atrás del pañal para ver -.Sí, ya te ensuciaste –confirmó.

Fue cuando caí en la cuenta que era cierto, en estos días había ensuciado mi pañal varias veces, pero siempre de una forma consciente. Pero ese día no fue así, jamás había notado cuando me había hecho popo.

Una vez más la mujer me recostó sobre el cambiador y me quitó el pesado pañal.

-¡Guau! También está lleno de pipí –dijo.

Era increíble había ensuciado y mojado el pañal y jamás me percaté. Quizás para esa altura ya había enloquecido como ella, el caso es que no me importaba, comenzaba a disfrutar de aquella situación que me había trasformado en, palabras de Claudia, una adorable bebita. Y así era todo el tiempo, con pañales, chupetes y vestidos pasaba todo el día divirtiéndome con los juguetes de mi hermana, escuchando cuentos y canciones. Y ni siquiera tenía la necesidad de ir al baño, puesto que dejaba todo ese trabajo al pañal.

Justo cuando empezaba a divertirme, mis padres llamaron que regresarían al día siguiente. Ambos nos entristecimos aquella tan bonito que ahora ambos gozábamos terminaría pronto. Es por eso que ese último día lo disfrutamos al máximo, yo sobre todo y gocé cada segundo de ser una bebita.

Al día siguiente mis padres volvieron, para esa altura yo ya vestía normal, algo que me hacía sentir un tanto incomodó. Dos días después Claudia partió.

Me quedé mirando en la dirección en que se fue, preguntándome cuando regresaría, para volverme una vez más su bebita.

Una niña en pañales

Una niña en pañales


Os voy a contar la historia de como comence a usar el dodotis, pañal, o como lo queráis llamar...
Yo tenia 12 años y mi hermano tenia 3 él aún usaba el Dodotis para dormir.
Una noche me hice pis y cuándo desperté mi cama, mi pijama estaban empapados yo me asusté pero mamá me calmó diciendo que un accidente lo tiene cualquiera que me fuera bañar que ella se encargaría, eso me tranquilizó... pero eso se fue repitiendo cada 2 o 3 días y cada vez más seguido...
mi mamá no me decía nada,  se limitaba a cambiar las sábanas al principio me decía cariñosamente no pasa nada cariño luego me echaba una mirada de ...¡¡ otra vez...!! y eso me hacía avergonzarme.

Una tarde al salir del cole fui con mi mamá a comprar, compramos muchas cosas y derrepente mamá se paró en una sección yo ignoraba lo que hacia cuando vi en el carro un paquete de Drynites... yo me asusté...

- ¿Mamá y eso ? ¿Para quién es?
- Para ti nena, para que duermas seca..
- ¿Que??? No mamá, porfavor eso es de bebés. Son pañales de bebés pero sin cintas...
- Nena no discutas los vas usar y punto
- Yo me eche a llorar.

Pagamos todo y nos dirigimos a casa yo iba en coche pensando en lo que me esperaba al llegar la noche..
Cené tranquilamente y al rato me fui a acostar..
- Entré en mi cuarto y ahí estaba el paquete..
Lo observé durante un rato y decidí abrirlo , mamá entro y me dijo todabia estas asi venga coge uno y a dormir, abri el paquete y me bajé el pantalon y mi braguita coji uno
por mucho que intentara negarlo era un pañal tenía dibujitos y todo me tumbe en la cama y lo deslice por mis piernas hasta arriba me puse de pie y me quede mirandome avergonzada, me subi el pantalon y me meti en la cama me sentia incomoda pero el sueño me pudo y me dormi...

Al dia siguiente me desperté mis sábanas estaban secas pero me sentía pesada un movimiento fue suficiente para acordarme que llebaba un Drynites,  me quedé en la cama pensativa.
Mamá entró y me dijo que porque no me levantaba yo le dije que me sentia rara por el pañal ella me ayudó levantarme me bajo el pantalon y vio que estaba amarillo y muy pesado..
Mi mamá desabrochó de un lateral y me lo quitó..
- Vete a lavarte y a vestirte
Eso paso durante muchas semanas al final me acostumbré ya que eran discretas, pero cada vez iba haciendome mas pis habia noches que me tenia que cambiar el pañal por otro... y mi mama me regañaba...

Y una noche cojio uno de los pañales de mi hermano.
Yo me asuste eso si eran pañales me agarró de la mano y me tumbo a la cama yo llore y llore.

Me agarro las piernas como si fuera un bebe y me paso el Dodotis por debajo lo deslizo y me lo abrocho..
- Como te lo quites vas a ver... y cerro de un portazo.
Yo me puse llorar me sentia avergonzada.

Abultaba muchisimo a cada movimiento sonaba y tenia dibujos de bebé.

Cuándo me desperté, mi pañal porque esta vez si era un verdadero pañal, estaba humedo fui a quitarmelo y entro mi mama
Me desabrocho el pañal yo no dije nada me limite a tumbarme y a estar callada
Cuando vi que entro con otro pañal en la mano y me lo puso yo me quedé desconcertada y me mandó desayunar yo obedecí ande por la casa con el puesto y me sentía más avergonzada según andaba,  me senté y sentí el ruido que hacia. Desayuné con él puesto y me quedé todo el día en el sofá sin moverme con mi pañal
Estube todo el finde de semana con el pañal puesto día y noche ecepto los dias de colegio.

Una vez desayuné, me senté en el sofá sin decir nada ni mover ni un dedo y puse la tele ignorando todo lo que estaba pasando vi la tele durante horas, al rato vino mi mamá y metio un dedo en mi pañal. 
Me quedé en shok que estaba haciendo ? Luego se fue.. al rato decidi tumbarme en el sofa y me quedé dormida cuando desperté tenia el pañal humedo no sabía que hacer en ese momento me limité a callar y esperar... Mamá me llamo para cenar yo me levanté y sentí mis piernas humedas y me sente a cenar cuando termine me diriji a la habitación allí estaba mi mamá esperandome

-Sube a la cama y tumbate vamos !!
- Yo obedeci... temerosa
Mamá me bajo el pantalon y vio que estaba empapado.
- Y no me dices nada?
- mama..yo...lo siento no me di cuenta fue lo primero que se me paso decirle
fatal error...
Me cambio el pañal, con toallitas que habia comprado y un bote de polvos de talcos yo estaba avergonzadisima me abrocho el pañal y me subio la braguita y el pantalon y pegó el portazo yo me meti dentro de la cama
La verdad que estaba mas aliviada porque estaba seca y el pañal me hizo rozadura.

Tras el cambio de pañal me senti aliviada el pañal me humedo me hizo rozaduras...me tumbe en la cama me quede un rato asimilando el dia de hoy y de ayer...me baje el pantalon de pijama quedandome en braguitas y mi pañal observe como abultaba y sobre salia los bordes por los lados y por arriba me baje la braguita y los observe roja de verguenza tenia dibujitos eran de la marca Dodot. De los que anuncia en la tele toque el pañal y me puse a llorar, llore y llore hasta dormirme
A media nche me desperté abri los ojos y ahí estaba mi mamá enfrente mia yo estaba sin pañal en ese momento ni braguita ni pantalon estaba cambiandome mientras dormia...yo aún medio dormida sentir el frescor de una crema y un pañal seco yo no hice nada cerre los ojos y deje que me cambiara sin mas me abrocho y me subio las braguitas y me arropo yo dormí profundamnte y sequita. Al dia siguiente me desperté húmeda como de costumbre me levante de la cama y me diriji al baño me hacia pis mamá se estaba duchando espere sentada en la cocina mientras desayunaba me tomé la leche y eso hizo que tubiera mas ganas se me empezo a escapar finalmente lo deje caer y me hice más pis mi pañal estaba muy humedo
Mis braguitas estaban húmedas me tumbe en la cama me bajé las braguitas a los tobillos y empece desabrocharm el pañal cuando entro mi mama y vio el panorama
- para , ya me encargo
Mama me desabrochó el pañal y me lo quitó me limpio bien y me quito las braguitas
- vistete que salimos a comprar
Porfin salia del pañal , coji mi ropita pero vi que mamá me dejo un drynites encima de mi ropa
-Que no se te olvide esto y no quiero oirte
No pude decir nada , no sabia que hacer iba salir con eso a la calle..eran discretos pero era como pañales y si no me los ponia y me pone de los otros? Atemorizada me los puse y me vesti gracias a dios ni se notaban
Compramos todo, mama cogio 2 paquetes de drynites para mi,  parte de mi se sonrojo pero por lo menos ya no eran los pañales de bebe del finde semana cuando cojio un paquete de pañales dodot pense seran para mi hermano no...
En mi cama habia 2 paquetes el de pañales y los drynites y en el de hermano solo drynites ya que apenas se hacia pis...
Yo pase la tarde cuando tenia que hacer pis iba lo hacía y me lo subia los utilzaba como una braguita ya que eran discreta llego la noche y mi mama me esperaba tiro de drynites y me coloco el pañal yo resignada me tumbaba y esperaba a que me lo abrochara desperte y me fui a desayunar con el..esta vez demasiado humedo se me desabrochó la cinta coji y me lo quite y coji un pañal y me lo abroche desayune y cuando volvi a la habitación mama me esperaba me bajo el pantalon y vio que estaba seca me felicito yo no dije nada y me dejo todo el sabado con la braguita nada más, eso me dio que pensar.

Estube todo el dia en braguitas me sentia rara.

Llego la noche y me diriji a mi cuarto coji un pañal y el talco y espere en la cama ya sin braguita y con el pañal debajo entro mi mamá y me echo el talco y me abrocho y me apago la luz
Yo me sonroje pero estaba contenta de llevar mi pañal puesto para dormir
A dia siguiente desperté mojada como de costumbre y mamá me pregunto que si estaba seca yo conteste que si pero que como era sabado me lo dejaria puesto mientras ella aceptó.
Y estube todo el dia con el pañal humedo
Desayune , hice mis deberes , ande por la casa con el puesto bajo mi pijama incluso me eché a dormir
Cuándo desperté estaba mi pañal a rebosar le dije a mi mama en bajito que necesitaba un cambio que me dormí y tuve un accidente le dije sonrojada y ella se levantó y nos dirijimos a mi cuarto me eché en la cama me desabrocho el pañal y me limpio cuando fue a coger una braguita y le dije NO que era sábado que no iba salir que mejor el pañal para luego dormir mamá me puso el pañal y me fui a cenar y en la cena se me rebolbio el estomago tanto.
Que tuve una flojera y me hice caca encima
Mama me regaño penso que lo hice aposta que por eso pedia tanto el pañal y me dijo que usaria pañal a todas horas...me llevó a mi habitación, yo me tumbé en mi cama, ella me quitó el pañal y me limpio con toallitas, y cuándo yo pensaba que me iba a poner el otro pañal, mamá me levantó y ella se sentó en mi cama, en menos de un segundo yo estaba tumbada sobre las rodillas de mi mamá, mientras ella me empezó a pegar en el culo, me dio unos 50 fuertes azotes.
Yo lloré me sentía mal, avergonzada ya no queria más pañal me lo queria quitar
Al dia siguiente amaneci humeda mamá entro y me cambio era lunes yo supuse que seria mientras desayunaba pero no ...me mando vestir yo me puse la camiseta y me fui desabrochar el pañal cuando mama me lo abrocho me cojio y me puso el pantalon me cojio y salimis a la calle
Al colegio...
Yo me puse a llorar
Mama no porfavor no me hagas esto no lo haré más... dejame que me lo quite
No me pedias el sabado todo el dia pañal pues ya sabes... pañal
No mamá porfavor,  y así fui toda la semana al cole, con un pañal.


Me pongo pañal por primera vez

Mi prima, usa pañales para dormir ella tiene 12 años una vez que fui un fin de semana a quedarme en su casa, yo tengo 11.
Yo ya sabia que ella usaba pañal, ella me dijo porque nos tenemos mucha confianza, cuándo nos fuimos a la cama ella entró al baño y salió con su pañal puesto, solo traía el pañal y una camiseta con la que durmió, nos desvelamos hablando y en lo que hablábamos ella sacó al tema los pañales y me dijo que le gustaba usarlos, yo me reí

Ella me dijo: NO TE RÍAS!!

Le dije: ¿Qué? ¿Es enserio? Te gusta usarlos.

Ella: sí, no te rías me haces sentir mal. 

Yo: perdón Paula pensé que era una broma

Me contó que ella al principio los usaba a escondidas pero que se le ocurrió la brillante idea de que si mojaba la cama su mamá le pondría pañal, yo todavía no lo terminaba de asimilar cuándo me propuso que me pusiera uno, le dije: estas loca Paula a mí no me gusta usarlos, mejor ya me iré a dormir.

Me dormí pensando en como le podía gustar a mi prima usar pañales, y como a las 3 de la mañana me despertó, tenia una pañal en sus manos y me pidió por segunda vez que me lo pusiera

Yo: Paula por favor déjame dormir tengo mucho sueño

Estaba apunto de dormirme otra vez cuándo me movió y me dijo: Ponteloo porfaaa!!

Yo: NO PAULA, QUE NOO!!

Ella: entonces no te dejare dormir

Yo: estas loca ya duérmete

Y cuándo me dormía ella me movía y me despertaba, al final me arte, tenía mucho sueño y le dije que me lo pondría pero que por favor me dejara dormir, así que entré al baño pensando en como llegue a esa situación, cuando estaba ahí a punto de ponerme el pañal me dio morbo el usarlo y cuando me lo puse tuve una erección, no lo podía creer, ¿en realidad eso me estaba gustando? me quedé un tiempo esperando que se me bajara la erección cuando entro mi prima derrepente al baño,

YO: PAULA!! que haces? yo estoy en el baño

Ella: si pero esque tardas mucho y quería saber si estabas bien

Yo: si estoy bien ahora salte

Ella: no.

Quise salir pero ella me lo impedía, y me dijo: Quiero ver como lo mojas

Yo: QUEEE??!!

Ella: si, quiero ver como te haces pis en tu pañal

Yo: Paula esto es demasiado

Entonces ella tomo mi mano y la puso en su entrepierna, y comenzó a hacerse pis en su pañal y empece a sentir el pis calientito que inundaba su pañal y al mismo tiempo comencé a tener una erección tremenda,
me excite demasiado y metió mi mano por adentro de su pañal, sentia su pis calientito entre mis dedos y con la otra mano le empecé a sobar las nalgas que estaban húmedas porque el pis habia subido hasta ahi, asi nos quedamos como por 20 segundos despues la mire a los ojos y sonrei, ella me sonrió también y me dijo: Ahora tú. 

Puso su mano en mi tita por encima del pañal y se dio cuenta que estaba erecto, me dijo: aaa con que te gusta eeeh

Yo le sonrei y comencé a hacerme pis, sentia como mi pis iba subiendo hasta mis nalgas, eso tambien me excito, termine de orinar y me dijo: ahora hay que cambiarnos los pañales

Yo sin pensarlo le dije: OK

Y cuando me quite el pañal me di cuenta que estaba muy pesado por tanto pipí, se lo di y ella me dio el suyo que estaba aún más pesado cuándo me lo puse, me excite demasiado, poder sentir sus pipís calientitos tocando mi piel, era algo que jamas había experimentado pero me gustaba, no sabia porque, pero era algo muy delicioso


Mi madrastra

Me llamo Adrià. Hace unos meses mi papá se divorció y ahora se ha vuelto a casar con una mujer de 28 años muy buena y guapa, mi papá tiene 34 años. Yo tengo 10 años y me fui a vivir con mi papá y mi madrastra, él se fue a China a trabajar y ahora viene sólo una vez al mes. Yo tengo un problema de que mi parte intima no se ha desarrollado y es igual que la de un niño de 3 años (eso dicen los mi pediatra). Mi madrastra como viviría conmigo para siempre convivía mucho conmigo. 
Un dia por accidente le pedí una toalla en la ducha en eso me caí y ella tuvo que entrar porque se asustó mucho vio mi tita (Ese era el nombre de mi pene) pequeña y se sorprendio y me ayudo a levantarme y al fin le expliqué, en eso ella me dijo que como no queria tener mas hijos hasta que ella cumpliera 34 yo seria su bebé ya que tambien tenia todas las caracteristicas medianito, flaquito, tita de bebé y bonito. Al día siguiente llegué del cole y me encontré con mi cuarto igual al de un bebé cambiador, cuna, juguetes y en el baño mi tina de bebé. Me dijo que me desvistiera y yo dije que no en eso saco un cepillo de madera y yo tuve que acceder me subió al cambiador me abrió de piernas y me quitó la ropa, me puso un pañal y un traje de bebé lo peor es que me vio mi tita, me puso talco en mi nalguitas y aceite en mi tita, eso fue lo peor. Transcurrieron los dias siempre llegando de la escuela era lo mismo y después de una semana mi madrastra era amiga de mi profesora entonces le pidió que en la escuela me cambiara el pañal. Ahora me lleva con sus amigas y me cambia enfrente de ellas de pañal, me ducha y a veces se ducha conmigo, me pone ropa de bebé, uso biberon, me pone talco y aceititos. Siempre seré un bebé, ahora le pidió unas pastillas al doctor para poderme amamantar, hoy fue mi prmer dia de mamar su teta y la leche es asquerosa.
Me cambia en el cambiador, cuando me porto mal me da nalgadas, siempre me pone trajes de bebé dónde mi bulto siempre se marca, ahora todas sus amigas me han visto desnudito incluyendo sus hijas de mi edad o más grandes ya que me ducha o cambia de pañal enfrente de ellas todas se rien.

Mis papás me dejan con mi tía

Bueno pues yo ahora tengo 13 años recién cumplidos y esto empezo cuando tenia 11. 
(Soy un niño de trece años pero soy bajito y muy delgado y parece que tenga 9 a mas no me ha crecido todavia pelo corporal y mi cosita parece la de un niño de 8 o 9 años)
Nos fuimos de viaje mis padres y yo a casa de mi tía y ellos se tuvieron que ir por razones familiares y me dijeron que me tendria que quedar sólo una semana con mi tía ya que mi tio viaja mucho por trabajo y no estaría en casa en toda esa semana,
Bueno la cuestión es que mis padres le dijeron a mi tía que aveces yo tenia algún accidente nocturno y mi tía dijo que no había ningún problema.
Más tarde me mandó a ver a los dibujos animados en la television (Mis preferidos era Doraemon) y como quería ser educado fui a verlos y cuando acabaron me dijo que me fuera a dormir (eran las 9 de la noche mas o menos) y cuándo estava dispuesto a levantarme me dijo que no y me cogió en brazos ( ella es bastante fuerte) y me llevó hasta la puerta de mí habitación, cuándo abrió la puerta vi una cuna, una mesa cambiadora con muchos pañales de la marca Dodot y Huggies para bebés y cómo yo era delgado me cabían a la perfección. Yo le dije que no quería usar nada de eso pero ella me dijo que si no los usaba me dejaba fuera de la casa así que acepté a usarlos, lo primero que hizo fue bajarme los pantalones y me dijo que llevaba unos calzoncillos de niño mayor y que yo todavia era muy pequeño para llevar ese tipo de ropa interior (eran unos bóxers) y me los bajó y me dijo suerte que yo ya te he comprado ropa interior acorde con tu edad y sacó de un cajon unos slips de Winny the Poo y de Tiger y Piglet y yo dije que no iba a usarlos y me dijo que si no los usaba ya sabia lo que iba a pasar i entonces me cogió en brazos pasando su mano por mi culo y me acostó en la mesa cambiadora cogió polvos de talco y me los puso por las partes y lo extendió por toda la zona y luego cogio aceite Jhonsons Baby y me lo puso por todo el cuerpo y finalmente cogió un pañal del cajón y lo abrió me subió las piernas y lo deslizó suavemente por debajo de mi culete empapado en aceite y lo cerro (En el pañal tambien havia un dibujo de Winny the Poo) luego me puso una camiseta corta que me llegaba un poco más arriba del ombligo y me cogió en brazos y me tumbó suavemente en la cuna y me dijo que no me quitara el pañal que sino me castigaria y que mañana quería ver el pañal sequito porque sino tambien habría castigo.
A la mañana diguiente me desperté y note algo muy pesado entre las piernas.
Si... me lo habia hecho encima y en ese momento entro mi tía y me tocó el pañal por la parte delantera y me dijo muy mal que te lo has hecho encima y que me iba a cambiar el pañal y que como castigo por habermelo hecho encima tendria que usar pañal todo el día.
Así que,  así lo hizo me quitó el pañal y me desnudo enterito y me llevó a una especie de bañera para bebés en la qual cabía a la perfección por mi reducido tamaño y me lavó enterito, cuándo acabó me puso un pañal limpio y me cogió en brazos y me bajó hasta la cocina en la que habia preparada una silla alta para bebés, me dijo que sería parte del castigo. Me dio para desayunar zumo de manzana en un biberón y luego me hizo ponerme un chupete el cuál pitaba cada vez que me lo sacaba de la boca así que lo tuve que llevar puesto todo el rato, y me llevo al comedor donde había un parque infantil y me puso Los Teletubbies en la tele así que me podíais ver a mí totalmente desnudo sólo con un pañal y un chupete.
Al cabo de un rato tuve muchas ganas de ir a hacer pipí y le dije si podía ir al baño y se empezó a reir y me dijo que entonces para que llevaba puesto un pañal, intenté resistirlo lo más que pude pero a los 5 minutos se me escapó y moje todo el pañal en ese momento vino a revisarme y me dijo que me cambiaria el pañal cuando hiciera caca en él y la verdad tenía muchas ganas así que me lo tuve que hacer encima y a los 10 minutos vino y dijo uyy aqui hay alguien que se lo ha hecho encima y me pregunto quieres que te cambie el pañal? Y yo entre lagrimas le dije que sí así que me limpió luego me llevó a comer y tuve que volver a comer en aquella silla infernal, luego me llevó a dormir la siesta y me cogió en brazos pasando el brazo por mi entrepierna y el pañal y me llevo a mi habitación, una vez alli empezó a mecerme para que me durmiera y luego me acostó en la cuna poniendo unos payasos que giraban por encima de la cuna y una especie de Walkie-Talkie por el que me podia escuchar en todo momento.
Cuándo me desperté de la siesta volvi a estar mojado y me cogió me puso en la mesa cambiadora y me cambio el pañal pero esta vez en vez de poner uno solo me puso dos pañales por lo que caminar era casi imposible y me dijo que ibamos a ir a comprar a los grandes almacenes y yo le dije que en pañales no pensaba ir y me dijo que si iba a ir y saco de un cajon unos pantalones-camiseta de una sola pieza y me los puso y me colgo el chupete con la correa y me llevo delante del espejo para que viera lo guapo que estaba y vi que se me marcaba mucho el bulto de la entrepierna y que se notaba mucho que llevaba pañales en ese momento me cogió de la mano y me llevó hasta el coche dónde había una sillita para bebés y me la abrochó apretando por el pecho y por la entrepierna y me dijo que me pusiera el chupete en la boca porque el chupete no es para llevarlo colgando.
Una vez allí yo iba caminando como podía noté que todo el mundo me miraba fuimos hasta el pasillo dónde están los pañales de bebé y dijo bien alto para que lo oyera todo el mundo cuál es la marca que te gusta más!! Esta que tiene el dibujito del Wiinie the Poo y me dijo pero no se que talla usas y entonces me desabrocho el pantalon y alli en medio de el pasillo me bajó los pantalones hasta los tobillos por lo tanto de cabeza hasta tobillos estaba totalmente desnudo excepto por los dos pañales y me dijo a ya esta ya se la talla y volvió a colocar los pantalones en su sitio, compro un par de paquetes de pañales y cuándo estábamos en la cola dijo tranquilo ahora vamos al baño y te cambio los pañales y todo el mundo se giro hacia mí y yo me puse rojo como un tomate y cuándo pasamos por la caja la cajera le dijo a mi tía tome una piruleta para el niño y ella me dijo di las gracias no? Y le dijo esque quiere que le cambie el pañal porque se lo ha hecho pipí encima y tiene prisa.
El día fue como el anterior dormir en pañales y mojarlos.
Al dia siguiente me dijo que iban a venir a casa unas amigas suyas con sus hijos que eran de mi edad y yo pense que no me haría usar pañales pero cuándo llegó la hora y pretendía ponerme el bañador como los otros niños me dijo que ni hablar y me puso uno de mia pañales y tuve que salir a la piscina de casa de mi tía solo en pañales y cuando me vieron todo el mundo se me quedó mirando y lo peor fue que cuando me tire al agua el pañal se inflo mucho y en un salto se me cayo, estava totalmente desnudo en la piscina y fueron a llamar a mi tía pero ella me dijo que saliera de la piscina me cojio en brazos ( iba totalmente desnudo) y se sentó con las otras madres conmigo encima totalmente desnudo mientras los otros niños seguian jugando.
A los pocos minutos nos llamaron para merendar y yo le dije a mi tia que si podia ir arriba a ponerme algo de ropa y me dijo que no.  Asi que tuve que merendar totalmente desnudo delante de los otros niños y cuando estábamos acabando apareció detras mio con un pañal en la mano y me dijo que me acostara en el suelo y entonces me puso el pañal alli delante de todos los niños y todas las madres entonces uno de los niños se empezo a reir pero su madre lo hizo callar al poco rato se fueron y me dejaron allí solo con mi tía, yo y un pañal.

domingo, 26 de diciembre de 2021

Adrià descubre su gusto por los pañales Capítulo 4 Final

Eran las 10 de la mañana de un sábado ,cuando Adrià de 12 años, escucho a su mamá  decir: "Ven aquí un momento" fue tranquilamente creyendo que quería algún recado. Pero cuando llegó se llevo una grata sorpresa, su mamá tenía un pañal en la mano.

Mamá - ¿Adrià tienes problemas y mojas la cama por la noche?

Adrià -No, la verdad es.... que me gusta usarlos. (Adrià se puso muy rojo en ese mismo momento)

Mamá -No pasa nada tranquilo, todo el mundo tienes sus gustos y unos son mas raros que otros pero no tiene nada de malo peor sería si fumaras o si bebieras.

Adrià-Entonces......¿Me guardaras el secreto?

Mamá - Claro que si, será nuestro secreto.
Le tiró el pañal a las manos y le dijo: la próxima vez guárdalos mejor ;)
Eso tranquilizo mucho a su hijo no creía que su mamá reaccionaría así de bien .

Los días pasaron tranquilamente, hasta que un día su mamá le pregunto: ¿Te gustaría que te cambiara los pañales?

El mostró una cara de felicidad en su rostro y asintió moviendo la cabeza, nunca pensó que su mamá ademas de aceptarlo le quería cambiar. Enseguida saco los pañales y el talco y se tumbo en la cama con su chupete en la boca.

Su mamá le dijo: "Parece que mi bebe lo tenía todo planeado". Mientras le baja los pantalones, y empieza a hacerle cosquillas en la barriga. Adrià no podía parar de reírse y se hizo un poco de pipí antes de que su mamá le pusiera los pañales hizo una mancha en el calzoncillo.
Ella le dio uno azotes suaves y con ternura en el culo y le dijo: "Parece que a este bebe hay que ponerle los pañales cuanto antes". Enseguida procedió a retirarle los calzoncillos y tirarlos a el suelo ya que estaban mojados, hacía mucho tiempo que no lo veía desnudo, enseguida comento: "Valla parece que el bebe no la tiene pequeña"(su pene estaba bastante contento hasta tenía un poco de esperma en la punta) su mamá se la bajó y se la limpió con unas toallitas de bebe ademas le subió las piernas con una mano y también le limpio el culito. Dijo:"Ya esta limpio mi bebe.
Adrià no podía estar mas feliz siempre había querido que alguien lo cambiara y ahora lo estaba haciendo su mamá con un cariño como nunca antes había tenido con el.

Espolvoreo mucho talco por sus genitales y ano, tanto que se veía todo blanco como si hubiera nevado. Su mamá le ajusto el pañal a la perfección. Mostró una sonrisa y procedió a marcharse, antes de que cruzara la puerta Adrià la llamo y le dijo: "Mama querrías darme el biberón".
Ella gustosamente respondió que si, lo coloco cobre sus piernas  y se sentó en la cama mientras procedía a dárselo. Adrià se quedo dormido justo cuando se lo acabo, su madre lo acostó y lo tapó cuidadosamente para que no se despertara y lo dejo solo en pañales y con el chupete en la boca.

Este juego lo realizaron muchas otras mas veces y los dos lo pasaban genial, aveces la madre se pasaba limpiándole el pene y acababa masturbandole pero a Adrià le gustaba mucho, otras le introducía pastillas para dormir machacadas en el biberón y cuando se dormía le colocaba un supositorio para que que se hiciera popo encima, Adrià a veces no entendía porque pasaba esto.
Al despertarse le decía que era muy marrano y le daba unas palmadas cariñosas en el culo hasta que lo tenía rojo.

Adrià descubre su gusto a los pañales Capítulo 3

De esa manera usaba pañales de vez en cuando, pero no le duró toda la vida.
A los 12 años Adrià empezó la secundaria que era en otro sitio diferente y ya no tendría acceso a pañales tan fácilmente. Entonces empezó a investigar en Internet sobre pañales y donde comprarlos, enseguida encontró que habían pañales de su talla para personas con sus gustos, pero el se había fijado en unos que salían por la televisión llamados Drynites, los anunciaban como pañales para los niños y adolescentes con enuresis.

Un día que sus padres no estaban en casa se animo a salir a comprarlos, ya sabía todos los supermercados que pañales vendían y se fue a el mas lejano de su pueblo donde no lo conocían y donde iba demasiado. Al llegar a la puerta de la tienda el corazón le iba a mil y casi no podía ni caminar, se dirigió a el pasillo correspondiente sin mirar a nadie y rezando porque nadie lo conociera, al llegar a caja por suerte no había nadie pasó el paquete rápido, la chica se le quedo mirando le sonrió y le dijo el precio, el como ya lo tenía todo preparado saco la mochila de clase y los metió hay.

Adrià salió de la tienda lo antes posible directo a casa, como se había ido lejos tenía un buen paseo de unos 15 minutos, al llegar a un banco se paro para poner el paquete bien, que lo llevaba incómodo, en ese momento se quedo empanado mirando el paquete y enseguida se empalmo, lo puso bien y continuo su camino hacia casa, aceleró un poco el ritmo ya que estaba ansioso de utilizarlos.

Al llegar a casa los sacó inmediatamente de la mochila y se puso a observar el paquete, después de unos 5 minutos se decidió ha abrirlo, nunca pensó que sacar el primero fuera una dificultad, al estar tan juntos le costó un poco. Pero ya lo tenía en sus manos, después de tanto tiempo ya podría utilizar un pañal tranquilamente sin tener que fingir ninguna herida, se tumbo en el sofá y levanto la piernas para luego ponérselos como unos calzoncillos, al colocárselos le quedaban perfectos, en su cara podía verse una felicidad inigualable, la misma que tienen los mas pequeños de la casa el día de reyes o de papa noel.(Entre los que me incluyo yo). Pero tenía un problema, tenía el pene tan duro en ese momento que se le salía por encima del pañal , pero lo pudo colocar de lado.

Corriendo y feliz se fue ha observarse en el espejo, le quedaban de lujo, todo lo que quedó de mañana se lo tiró en el sofá solamente con pañales aunque en dos ocasiones como el pene le sobresalía jugo con él, con ellos puestos, pero tenía un problema no sabía donde guardarlos, entonces cogió el paquete y lo colocó detrás del sofá, como eran pañales muy discretos los llevo todo el día debajo de la ropa hasta la noche la cuál también la pasó con ellos, para hacer pipí se los bajaba ya que no tenía muchos y quería utilizarlos mucho tiempo, pero cuando ya estaban a punto de romperse entonces  si que los utilizaba  y los llenaba hasta desbordarse, alguna vez hizo hasta alguna mancha en la cama pero lavaba la colcha y listo.

Después de un tiempo se compró también un chupete y talco, lo escondía todo en la cama de debajo, al ser hijo único solo la utilizaba en ocasiones especiales cuando venían amigos o se quedaban familiares a dormir. Todo le iba bien en la vida, los estudios, los amigos y utilizaba pañal siempre que quería. Pero un día todo cambio...

Adrià descubre su gusto a los pañales Capítulo 2

Después de lo sucedido aquél día Adrià se "olvido" de los pañales. O eso es lo que quería hacer creer a su familia porque siempre quiso volverlos a utilizar ,cada vez que iban a el supermercado se quedaba embobado mirándolos y pensando que algún día se atrevería a comprarlos.

La siguiente experiencia con los pañales fue cuando tuvo 10 años, estaba en 5ª de Primaria. Un día haciendo el pino en el recreo del colegio un compañero que iba corriendo se tropezó con su cabeza lo que le causó un fuerte golpe que le dejó en ese mismo instante bastante mareado. En seguida acudieron varios profesores y lo llevaron a la enfermería ,le pusieron una bolsa con hielo en la cabeza para calmar el chichón que le salió. Adrià enseguida se encontró mejor, de un primer vistazo observo la habitación ,nunca le había hecho falta entrar a la enfermería, observo en un armario con las puertas de cristal unos pañales que supuso que sería por si los niños pequeños sufrían algún accidente, quiso coger uno pero no pudo porque la enfermera estaba a su lado, pero tenía un plan.

El día siguiente bajando por las escaleras hacia el patio simulo tropezarse con una piel de plátano aunque el golpe que se llevó fue real, de inmediato unos compañeros le acompañaron hacia la enfermería y le contaron todo lo que paso a la enfermera. Ella dijo: "Parece que le has cogido cariño a este sitio". Adrià fingió que le dolía mas de lo que en realidad era , la enfermera le colocó una pomada en la espalda y fue a llamar a su madre para que lo recogiera. En ese momento aprovechó para coger un pañal del armario y lo guardo debajo de sus pantalones.
Cuando volvió la enfermera le dio la mala noticia de que su mamá no contestaba a el teléfono (cosa que el ya sabía puesto que estaba trabajando) enseguida se puso de pie de un salto y dijo: "Creo que esa pomada es milagrosa pues ya no me duele nada". Antes de que la enfermera pudiera pronunciar una palabra Adrià ya estaba fuera dirigiéndose al baño dispuesto a colocárselo.

Cuándo llegó al baño se metió en uno y cerró la puerta con pestillo, se denudó en un momento y dejó al aire un pene pequeño y contento con sus testículos sin nada de vello. Bajó la taza del váter y colocó el pañal encima, se sentó y lo cerro todo lo fuerte que pudo para notarlo mas. Ya casi se había acabado el patio así que volvió a clase  con el pañal puesto, como ese día tenía gimnasia llevaba chándal y no se le notaba casi nada excepto porque le salía un poco por delante, lo suficiente para que si alguien lo viera pusiera enseguida que era un pañal. Pero lo tapaba con su camiseta a rayas diagonales azules y blancas.

Durante las siguientes clases no presto atención puesto que estaba mas atento al pañal ,la profesora al darse cuenta le pego un grito el cual asustó a Adrià y mojo un poco el pañal, fue muy poco por fortuna y nadie se dio cuenta, el quería mojarlo completamente como la última vez pero le entro miedo a que lo descubrieran sus compañeros y se empezaran a reír de el, por ello no lo mojo mas aunque si se había llenado un poco lo suficiente para que solo lo notara el.

Como todos los días su mamá fue a recogerlo en coche, le pregunto que como estaba de la espalda que había escuchado el mensaje de la enfermera pero que no pudo ir a por el , respondió que ya estaba bien. Sabía que la madre enseguida lo llevaría al medico si le decía algo y el no quería ir y menos con pañal. Cuando se subió a el coche, al ser un sitio cerrado empezó a oler a meado, para que no se enterara su madre simuló que tenía calor y abrió la ventanilla, acto seguido sin que se enterara se sacó el pañal y en un momento de descuido lo tiró por la ventanilla del coche.

Adrià empezó a frecuentar más la enfermería simulando caídas y  mareos de vez en cuando para así poder utilizar pañales, a veces si no lo mojaba nada se lo dejaba toda la tarde hasta que ya en su cuarto tranquilo lo mojaba entero.

Adrià descubre su gusto a los pañales Capítulo 1

Adri tenía 8 años, era un niño muy travieso le encantaba correr por la casa y no estaba quieto ni un momento.

Tenía los ojos marrones y el pelo castaño claro su rasgo mas diferenciado eran una pecas que tenia en la cara que eran muy visibles ya que era de piel pálida. Siempre estaba castigado ya que siempre intentaba conseguir lo que quería pero y le daba igual el método para obtenerlo. 

Una mañana de agosto que hacia mucha calor Adrià estaba más cansino de lo normal porque se quería ir a la piscina, pero sus papás estaban limpiando la casa. Para llamar la atención se hizo pipí encima, en seguida hizo un pequeño charco en el comedor, sus padres se enfadaron mucho y lo castigaron de inmediato. Ellos siempre utilizaban la técnica castigar con algo parecido. Por ello como se había meado encima sus padres decidieron colocare un pañal  Dodot  de los que le quedaban en su armario de cuando era mas pequeño. De inmediato Adrià se negó pero no le quedo otra opción porque ya sabia que resistirse era peor. Su mamá lo coloco sobre la cama y le bajo los pantalones y calzoncillos, después abrió el pañal y lo coloco debajo de su culo, espolvoreo talco y lo cerró. Acabo diciendo : espero que sea la ultima vez que haces esto. La verdad que los pañales a Adrià aun le venían de maravilla.

La madre se fue de la habitación y dejo a su hijo solo, se incorporo y se lo palpo unos instantes la verdad que tampoco estaba mal solo se le notaban un poco al caminar. Se fue directo a ver la televisión ya que no quería mas castigos y se puso su canal de dibujos favoritos, enseguida se lo olvido que tenía el pañal hasta que le entraron ganas de ir a el baño entonces decidió usarlo porque estaba viendo Doraemon unos dibujos que le gustaban mucho. Primeo estaba un poco indeciso y echo unas cuantas gotas, pero poco a poco empezó a salir un pequeño chorro que acabo empapando todo el pañal, cuando termino estaba completamente empapado pero le dio igual y continuó viendo los dibujos.

Lo llevo todo el día mojado y cada vez que tenía ganas lo volvía a mojar, hasta que llegó a un punto que se salio por los lados mojando un poco los pantalones.Al darse cuenta de eso se empalmo aunque el no sabía que le había pasado pero notaba que algo le apretaba debajo de el pañal y así fue como le empezaron a gustar. Su madre al darse cuenta se enfado mucho y lo castigo durante una semana a llevar pañal y recibir 20 azotes cada vez que lo mojara y no utilizara el baño.


Mi hermanastra me pone un pañal y me pega en el culo



Unirse a una nueva familia es siempre un ajuste. Es fácil asumir que todas las familias operan de la misma manera, pero no lo hacen ... realmente, realmente no lo hacen. Cuando Adri y su mamá se mudaron con Alba y su papá, ella no esperaba tal contraste en los estilos de crianza.



Alba , de 12 años, su padre le dio una cantidad de libertad apropiada para su edad. Podía salir por su cuenta porque sabía cuándo se esperaba que volviera. Podía irse a la cama cuando quisiera porque sabía cuánto necesitaba dormir cada noche. Podía tomar sus propias decisiones sobre moda e higiene porque estaba en esa edad en la que ambos eran de suma importancia. Su padre reconoció y respetó su edad.

Adri, de 13 años, por otro lado, todavía tenía su hora de dormir, la hora del baño, el toque de queda, la ropa y las idas y venidas en general estrictamente dictadas para él por su madre. No podía mover el dedo del pie sin que su madre lo supiera. A veces parecía que se olvidaba de que había un 1 en su edad y solo reconocía el 3.

A pesar de sus diferencias en libertad y, seamos sinceros, madurez, Alba y Adriy se hicieron amigos rápidamente.

Sus padres aún no estaban casados. Estaban trabajando para lograrlo y asegurándose de que fuera lo correcto para ambos.

Al principio, los niños eran iguales en su futura familia. No pasó mucho tiempo para que esa fachada se resquebrajara. Una noche, Alba escuchó a Adri gritando ¡¡¡Mammiiiii!!! Sabía que no era de buena educación escuchar a escondidas, pero la curiosidad se apoderó de ella. No podía creer lo que oía cuando sus gritos se hicieron más fuertes y sus súplicas se volvieron cada vez más parecidas a las de un niño pequeño. Con la puerta de su dormitorio entreabierta, la niña valientemente echó un vistazo. Adri estaba siendo azotado por su mami. Pero fue lo que presenció después de sus azotes lo que la dejó boquiabierta.

Alba nunca le contó a Adri lo que vio y lo que sabía. Firme en su madurez, conservó su dignidad y lo trató igual que antes.

Pero las cosas habían cambiado. Alba se enamoró de un niño de 13 años de su vecindario, y no pasó mucho tiempo antes de que fueran novios.

¡Es tan maduro! Alba se desmayó por el chico que era un año mayor que ella.

¡Pero yo tengo la misma edad! Adri protestó. Él estaba enamorado de Alba, y no era como si sus padres estuvieran casados ​​o algo así.

Es diferente contigo, dijo Alba vagamente.

¡Jopelines! protestó Adri mientras se marchaba furioso.

Alba se dio cuenta de inmediato de que no era correcto decirlo. Sabía lo sensible que era Adri por verse más joven que su edad. Pero no importa cuántas veces ella trató de disculparse, él le dio la espalda.

No solo estaba herido ... estaba celoso. Celoso de que Alba tuviera novio y él no tuviera novia. Celoso de que su novio, que tenía la misma edad que él, se veía como un adolescente y él todavía se veía como un niño.

Cuanto más la ignoraba Adri, más se daba cuenta Añba de que tenía razón todo el tiempo. Él era todavía demasiado inmaduro para procesar su nueva relación de una manera razonable y racional, como un adolescente adecuada haría.

Después de casi tres semanas, Alba decidió que era hora de resolver esto de una vez por todas. Llamó a la puerta de Adri cortésmente, solo para que él le gritara. ¡Vete!

Finalmente había tenido suficiente.

Ella irrumpió en su habitación (él era demasiado joven para una cerradura en su puerta, a pesar de que ella tenía una y era más joven que él), se sentó en el borde de su cama y lo agarró.

¡Oye! ¿Qué estás haciendo? dijo con miedo mientras ella lo tomaba por sorpresa.

En un instante, sus pantalones cortos y calzoncillos le llegaban hasta los tobillos. Solo le quedaban la camiseta sin mangas y los calcetines.

Algo, dijo Alba con frialdad, debería haberlo hecho hace mucho tiempo.

Ella lo colocó sobre su regazo y presionó su mano contra su trasero recién descubierto. Trató desesperadamente de alejar su cuerpo de niño de ella, pero ella era demasiado fuerte.

El primer azote sonó como el estallido de un globo para ella y lo sintió él. Gritó en voz alta cuando todo su cuerpo se sacudió. Cuando su cuerpo se hundió de nuevo, sintió que su pequeño y rígido pipí (Así lo llamaba su mamá) sin pelo quedaba atrapado entre sus piernas.

Los azotes continuaron. No tenía la fuerza de su mamá, ni de su papá, pero podía superarlos en velocidad ... ¡y lo hizo!

Paraaaaaa!!! el rogó.

Lo siento suplicó, aunque no sabía por qué se estaba disculpando.

Mientras su mano subía y bajaba rápidamente hacia el culo de Adri, sus pequeñas piernas se balanceaban hacia adelante y hacia atrás hasta que sus calzoncillos y pantalones cortos fueron pateados al suelo.

No pasó mucho tiempo antes de que se redujera a un charco de sollozos agonizantes, temblores, tos y asfixia.

Finalmente, las nalgadas terminaron.

Mientras lo soltaba suavemente de su regazo, él hundió la cabeza en las sábanas y lloró en los patrones de bote juvenil en los que su madre aún insistía. Desde su posición, no podía ver lo que estaba haciendo Alba.

Un minuto después, ella lo levantó lentamente hasta su regazo. Él sollozó en su hombro perfumado durante varios minutos agonizantes mientras ella frotaba maternalmente el dolor de su trasero rojo.

Adri lloraba de algo más que de dolor. Fue por la pura humillación de ser desnudado, colocado sobre el regazo de Alba y azotado por una chica más joven que él. Fue por su pérdida de estatus. Él puede tener una adolescente y ella todavía era una preadolescente, pero ahora era oficialmente la más madura. Iba a ser la hermana mayor si sus padres se casaban alguna vez. El novio de Alba tenía la misma edad que Adri pero iba por delante de él en la carrera de madurez. No es de extrañar que ella lo eligiera a él en lugar de a mí , pensó Adri con desdén sobre sí mismo.

Los sollozos angustiados de Asri se convirtieron en sollozos más manejables mientras frotaba crema espesa en sus nalgas desnudas y ardientes. Luego sintió que lo colocaban en la cama suavemente sobre su espalda mientras ella frotaba más crema entre sus piernas y sobre su pipí. La confusión se convirtió en reconocimiento cuando sus piernas se elevaron en el aire y sintió el toque extraño de sus delicados dedos esparciendo loción perfumada para bebés por sus nalgas y partes de bebé. El reconocimiento se convirtió en profundos sollozos una vez más cuando los pegajosos instrumentos de la infancia se pegaron a su piel desnuda y la realidad de la situación lo golpeó.

Ella supo.

¡Alba lo sabía!

Shhh, está bien, bebé, arrulló mientras rociaba y frotaba una cantidad saludable de talco para bebés sobre su trasero en el aire y entre sus piernas levantadas.

Pero sus palabras de consuelo solo lo hicieron llorar más fuerte.

Alba sabía que Adri todavía mojaba la cama y necesitaba un pañal para su problema infantil.

Ella lo supo desde que espió esa primera paliza que vio y fue testigo de cómo su mamá lo preparaba para irse a la cama después.

Adri no pudo hacer nada más que quedarse allí y llorar con el pulgar en la boca mientras Alba deslizaba el pañal debajo de su trasero levantado.

Después de que le pegaron el pañal a Adri, todavía estaba aturdido por el giro de los acontecimientos que acababan de suceder. Siguió robóticamente la siguiente parte de la rutina cuando salió de la cama, se puso de pie frente a Alba y automáticamente colocó sus brazos sobre sus hombros mientras ella le hacía levantar un pie y luego el otro en un par de pantalones de plástico blanco. Con lágrimas todavía nublando sus ojos, miró su camisa sin mangas, pañal grueso, pantalones de plástico y calcetines cortos. Sus pequeñas piernas pálidas todavía mostraban rastros de talco para bebés y su piel brillaba con loción y crema. No era un adolescente, se dio cuenta, sin importar lo que dijera su certificado de nacimiento. Alba era más madura. Su novio era más maduro. Él no era más que un bebé, pensó con intenso desprecio por sí mismo.

No queriendo estar expuesto ni un segundo más, Adri se retiró rápidamente a su cama. Alba lo arropó, lo besó en la frente y apagó las luces.

Ninguno de los dos se dio cuenta de que sus respectivos papás estaban asomándose desde el otro lado de la puerta y asintiendo con aprobación. ¡Vamos a casarnos! simultáneamente se susurraban el uno al otro y se reían.

Mientras la luz de la noche brillaba cálidamente sobre la cama, Alba miró fijamente la escena durante varios segundos y reflexionó sobre el nombre irónico que era Adri para un niño pequeño para su edad, prepúber, mojado en la cama de 13 años que todavía recibía azotes de forma rutinaria. por ser travieso y llevar pañales a la cama todas las noches.


sábado, 25 de diciembre de 2021

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domingo, 19 de diciembre de 2021

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Adri, pide ser un niño pequeño. CAP 2

ADRI PIDE SER UN NIÑO PEQUEÑO SÁBADO: DESAYUNO. Vamos, peque somnoliento. Hora de levantarse. Bajando las cortinas,mamá bañó la habitación de su hijo adolescente con suficiente luz para traerlo de vuelta al mundo real, sin señales de que lo hubiera estado viendo dormir durante los últimos quince minutos. ¡Mamá! Vino el gemido familiar de la cama, los brazos rojos con abrigo que salían de debajo del edredón para cubrir sus ojos contra la luz del día. Solo entonces corrigió la forma de dirección, aunque el gemido se mantuvo, mamá, ¿tengo que levantarme? Sí. Tienes un gran día por delante y tu desayuno ya se está enfriando. Vamos, vamos, vamos a levantarnos peque. Las sábanas desaparecieron repentinamente de su cuerpo, cuando mamá se las arrebató, olvidando totalmente que no podría haberse aferrado a ellas, incluso si hubiera sido lo suficientemente rápido como para hacerlo. Oh, mamá no pudo evitar ronronear, cuando vio a su hijo aleteando en su pijama rojo brillante, tratando de agarrar las sábanas que no estaban allí con manos que no podían agarrar nada dentro de los mitones que los cubrían. Protestó Adri. Por la mirada de su mamá... después de haberse acostado la noche anterior solo para poder mirarse en el espejo una vez que sus padres habían bajado las escaleras. Eso no era todo lo que había hecho entonces, y la verdad es que bien podría haber hecho una de esas cosas de nuevo, si se le hubiera permitido despertarse de la manera habitual. Afortunadamente, una rápida mirada a sí mismo demostró lo que ya sabía, los Drynites todavía esconden la tienda que de otro modo habría estado lanzando, a pesar de la rigidez de los mismos. Sí, lo eres, pero no tan lindo como para que no pueda hacer que tu papá te lleve por encima de su rodilla para otra visita del Sr. Cepillo de Pelo, si no estás fuera de esa cama antes de que cuente hasta tres. No hubo conteo. Solo la amenaza fue suficiente para poner las piernas de Adri sobre el costado de su cama, donde por un momento se sentó en el colchón recordando mucho cuánto le había picado una nalgada con cepillo de pelo la noche anterior. El escozor en su trasero ayudó a impulsarlo hasta los pies, más rápido de lo que de otra manera debería haber sido posible en un niño de trece años. Es un placer verte arriba, por fin. Se rió mamá, mientras se frotaba la cara con las manos cubiertas de manoplas. ¿No me voy a vestir primero? murmuró mirando hacia donde su uniforme de la escuela secundaria estaba cuidadosamente doblado. Todavía no. Desayuna primero. Luego te vestiremos para el día. Otro tirón en su brazo comenzó a caminar con las piernas. Sus pasos pequeños y cuidadosos como las pequeñas almohadillas en la parte inferior de los pies incorporados en el traje de dormir, no ofrecían tanto agarre como estaba acostumbrado. Sin mencionar el crujido que haría el pañal si intentara dar pasos más grandes. Escalones más grandes que se inclinarían ligeramente, debido al aumento del acolchado entre sus muslos. Cuidado en las escaleras, Adri. Aférrate a la barandilla. No pudo. La verdad es que no. Los mitones no tenían suficiente agarre para alcanzar todo el camino alrededor de la amplia barandilla, pero ofrecieron algo de apoyo mientras bajaba un paso a la vez. Su momia se agarraba fuertemente a su otra mano, hasta que llegó al fondo, cuando ella le dio una palmadita bien hecha en la cabeza, y le dijo que era un buen niño pequeño!,lo cual le gustó. Mucho. El viaje por el pasillo fue sin incidentes, como lo habría sido su entrada a la cocina si papá no lo hubiera agarrado bajo los brazos y le hubiera dado un abrazo que no solo lo levantó por completo de sus pies, sino que lo hizo jadear sorprendido. Póngalo antes de romperlo, se rió mamá, pensando que era más probable que fuera su esposo quien terminaría dañado por levantar al adolescente chillón y luchador. Colocando a su hijo de nuevo sobre sus pies resbaladizos, papá hizo una demostración de estar cansado, tambaleándose por la cocina antes de caer en el asiento del que había saltado para saludar a su hijo, todo el tiempo agarrándose la espalda. Muy divertido papá, Se rió Adri, sonando momentáneamente como su edad real, mientras golpeaba sus pies acolchados hacia la otra silla y se sentaba. ¿Está bien que la pareja se comporte, ya que no queremos nalgadas en la mesa del desayuno para nosotros, Adri? Adri con la boca abierta para protestar, sus ojos se dispararon hacia papá, quien de repente desapareció detrás de su periódico como si todo no tuviera nada que ver con él, dejando a Adri sin otra opción que decir ¡Sí mamá! Quiero decir, no mami sin nalgadas Sonriendo, mami se volvió hacia el mostrador de la cocina, seleccionando platos para su familia de los estantes. China estándar para ella y su esposo, mientras que Adri se encontró mirando un plato de plástico. Un plato de plástico con dinosaurios que parecía tan infantil que no pudo evitar amarlo y esperar tenerlo en cada comida a partir de ahora, sin importar cómo estuviera vestido. Ese no fue el único cambio que mamá introdujo, ya que antes de que se sirviera la comida, Adri fue sometido a un control manual, que lo tenía sentado en su asiento con los brazos estirados frente a él, mientras que las mangas de las suyas estaban descomprimidas y dobladas hacia atrás, exponiendo sus manos que mamá luego anunció que no estaban lo suficientemente limpias como para tocar la comida. para disgusto de Adri. Pero acabo de levantarme. Protestó. Y, ¿mis manos estuvieron cubiertas toda la noche? Una voz vino de detrás del periódico diciéndole en términos inequívocos que hiciera lo que su mamá dijo, por lo que Adri se vio llevado por su mamá de la mano al fregadero, donde sus manos fueron corridas debajo del grifo, se frotaron jabón sobre ellas, luego se enjuagaron y se secaron. Todo lo cual fue hecho por su mama con un aporte limitado de sí mismo. Adri sonriendo cuando se sentó en la mesa de la cocina y le preguntaron si quería un poco de leche, algo que normalmente nunca habría bebido, pero este ciertamente no era un sábado normal, aunque realmente esperaba que se convirtiera en uno. Girando desde donde había permanecido en el mostrador de la cocina, Mamá colocó la leche de Adri frente a él, en una taza que era el fósforo para su plato, hasta los dinosaurios que caminaban por el exterior. Además, tenía una parte superior. Una parte superior con un pequeño pico para evitar que el contenido se divida. En otras palabras, era una taza para sorber. ¡Uau! jadeó con las manos al alcanzar la taza, que no tenía asa, por lo que tuvo que sostenerla en su palma, ya que se la compró hasta la boca, colocó el pequeño pico contra sus labios y tomó lo que habría sido una bebida profunda, si el flujo no hubiera sido regulado por los pequeños agujeros en el pico. ¿Te gusta hijo?Papá miró alrededor de su papel. Es brillante. el niño sonrió, toda su cara se iluminaba. Nunca pensé en una taza para sorber antes, pero es brillante. Gracias mamá. Gracias papá! De nada. los adultos coreaban, haciendo reír a todos. El desayuno continuó sin demasiadas sorpresas después de eso. Una tostada aterrizó en el plato de plástico de Adri ya con mantequilla, y con una ligera mancha de mermelada, ahorrándole la molestia de hacerlo él mismo, y cuando terminó el plato desapareció sin que tuviera que llevarlo al fregadero, o incluso lavarlo demostrando que había muchas ventajas de ser un niño pequeño, más allá de la ropa y ser azotado. Los adultos continuaron hablando sobre él y a su alrededor, casi como si no estuviera allí mientras desayunaban a pesar de que Adri había terminado el suyo, dejándolo sentado allí sin mucho que hacer más que escuchar mientras su día estaba planeado para él. ¿A qué hora debemos pasar en casa de tu hermana?Papá le preguntó a su esposa sin bajar el periódico detrás del cual su desayuno había ido desapareciendo constantemente. Sobre la hora del almuerzo, llegó la respuesta desde el fregadero. Doce. Una. ¿O dos? Cualquiera de esos. ¿Sabes cómo es Amanda y su suerte sobre el tiempo? De hecho, lo hago. suspiró papá, haciendo que su hijo se burlara ligeramente mientras hacía una pequeña torre con las migajas de tostadas que quedaban en el mantel hasta que su madre apareció a su lado, tela en mano y se quitó su improvisado Lego. No tendremos nada de esa mejilla de usted joven o conozco a alguien que no irá a Pirate Pete's Play Park mañana. La cabeza de Adri giró tan rápido que podría haber tomado la delantera en El exorcista, ¿en serio? ¿Puedo ir? ¿Realmente? ¡Quizás!Mamá regresó al fregadero para vaciar la tela, pero veremos cómo te comportas hoy primero, y en la iglesia. ¡Iglesia! el niño suspiró como si acabara de escuchar su sentencia de muerte, antes de probar los límites de su nuevo estatus con la peor palabra que su yo de niño pequeño podría pensar. ¡Oh mieda! Su padre resopló, pero su madre realmente no estaba impresionada. Y no tendremos nada de ese tipo de lenguaje o el único lugar al que irás es al fregadero para que te laven la boca con jabón. ¿Es eso lo que quieres? La boca de Adri se abrió hasta un punto en el que una barra normal de jabón encajaría fácilmente entre sus dientes, lo que significa que tuvo que ser incitado a una respuesta real de su padre. Bueno, responde a mamá. ¿Es eso lo que quieres? No llegaron palabras, ya que Adri no estaba del todo seguro de si eso era lo que quería o no, aunque después de haber probado el jabón accidentalmente antes, rápidamente tomó la decisión de que no lo era y sacudió la cabeza, a pesar de que no estaba del todo convencido de que su madre realmente lo hubiera hecho. ¿O lo haría? ¡Bien! Eso es lo que se resolvió entonces. declaró a papá desaparecer detrás de su papel para que su sonrisa no socavara las reglas que su esposa estaba tratando de establecer con su nuevo niño. Algo que habían decidido con la ayuda del Doctor, que iban a compartir, en lugar de asumir el cliché Espera hasta que tu padre consiga papeles en casa. Había, sin embargo, algo que se iba a hacer de la manera tradicional, como Adri estaba a punto de descubrir. En ese momento, joven, ya era hora de que te sacaran de tu pijama Adri se sintió tambaleado hacia atrás cuando su silla fue apartada de la mesa, no es que llegara a quejarse, ya que un momento después su rostro estaba siendo atacado por una esponja que parecía estar en todas partes a la vez y que lo dejó balbuceando. Wow los niños pequeños son tan mugres, se rió mamá mientras se aseguraba de que ninguna parte de la cara de Adri permaneciera seca. Tal vez deberíamos conseguirte un babero. ¿Qué opinas al respecto? Pensó que era una gran idea y lo dijo. Una vez pudo hablar, sin probar la esponja, pero para entonces su madre no estaba escuchando y lo sacaron de su silla y lo apuntaron en dirección a las escaleras.   SÁBADO: CAMBIAR   ¡Te tengo!mamá se abalanzó sobre su hijo, en el momento en que llegó a su habitación, después de haberlo perseguido hasta las escaleras. Sus largos dedos cavando en sus costados, a través del material de felpar de sus unos en un intento de ver si el niño de trece años todavía tenía cosquillas. Él era. ¡Mamá no...! se rió sin poder terminar la palabra antes de tener la cara llena de colchón mientras lo arrojaron sobre su cama. Tienes que mantenerte quieto para que pueda desabrochar tu pijama. Se le instruyó pero no pudo. Simplemente no podía. No mientras estaba siendo atacado por lo que una vez había conocido como el Monstruo de las Cosquillas de mami. ¡No! ¡No! ¡No! lloró, o más bien se rió, pateando sus piernas y golpeando la cama con las manos, pero sin hacer ningún esfuerzo real para detener las cosquillas. Sí. Sí. Sí. Tú lo haces. confirmó que mami no se acercó a la sujeción hasta que se llegó al final tradicional del juego. Eso tomó otros cinco minutos. Mamá, mamá, el niño jadeó, ¡necesito un poco! Mamá sonrió y le recordó a su hijo lo que llevaba puesto. No Adri bebé. salpicó, en un lío de brazos y piernas. Fue uno de los dichos desencadenantes que el Dr. tenía como padres para escuchar y una vez que lo escuchó, mamá supo que tenía que detenerse, a pesar de que le tomó bastante esfuerzo hacerlo. Bien, entonces, vuelco para que te deshaga. Adri, con la cara roja y ligeramente sudoroso, estaba demasiado ansioso, regresando a la posición que había tomado durante la mayor parte de la noche. Boca abajo en su colchón con los brazos y las piernas ligeramente extendidos. ¿Cómo hizo esto tu papá? preguntó mamá retóricamente. Adri respondió de todos modos, pero no la pregunta ya que su madre se frustró más con la prenda. ¡Papi! Sí, papá, dejó caer una mano para darle una bofetada a la pronunciada parte trasera, que fue poco más que una palmadita, pero hizo un punto, su hijo permaneció en silencio, hasta que finalmente logró desabrochar la cremallera de detrás de su cuello y pudo dibujarla hasta su cintura. Un ligero suspiro escapó de la boca de Adri cuando el aire fresco de la mañana inundó el cuerpo, enfriando instantáneamente su espalda hasta que le dijeron que se girase. Brazos arriba. se le instruyó, primero poniendo sus manos sobre su cabeza hasta darse cuenta de que la instrucción era literal y empujó sus brazos hacia arriba en ángulo recto desde su cuerpo prono permitiendo que las mangas se quitaran de los puños. Mamá usó el mismo acercamiento a sus pies. Agarrando los dedos de los pies, los tiró lo suficientemente fuerte como para arrastrar a su hijo a través del colchón un corto camino antes de que el elástico alrededor de sus tobillos cediera lo suficiente como para que sus pies pasaran. Madre e hijo se separaron con un jadeo de ambos. Los que salían tan repentinamente que ambos se sorprendieron. Mamá tambaleándose hacia atrás, con la prenda roja brillante en sus manos casi hasta la puerta, mientras que su hijo encontró sus piernas ahora desnudas aleteando sobre el extremo del pañal mientras sus nalgas cubiertas de pañales rebotaban en el colchón. Durante unos minutos sobresaltados, los dos se miraron el uno al otro, y luego comenzaron a reírse, ante la tontería de todo. Nunca tuve ese problema con el pijama, mamá regresó a la cama, los que ya estaban doblados y colocados en el colchón listos para la noche siguiente, aunque había una muy buena posibilidad de que no se usara entonces, dependiendo de cómo se comportara Adri durante el día, lo que no tuvo un gran comienzo. ¡Puedo hacerlo! el niño casi desnudo protestó cuando su madre alcanzó lo único que llevaba puesto. Sus manos fueron rápidamente apartadas cuando mamá entró en modo de maternidad completa, No, no puedes. Los niños pequeños se desnudan con su mamá o se mete en problemas. Ahora, pon tus manos a tus lados y déjame hacerlo. Pero mamá... comenzó a protestar, pero un fuerte toque en su muslo más cercano pronto lo detuvo y el niño de trece años permaneció quieto mientras los dedos de su madre se enroscaban debajo de la banda de la cintura de su ropa interior infantil. Levanta tu culito por mí, Adri. Sonrió ante la palabra infantil, pero el enrojecimiento permaneció en su rostro cuando el tirón hacia arriba fue derribado exponiendo su tita sin pelo que no era tan pequeña como debería haber sido. Ah bueno, lograste mantenerte seco como un niño grande. Se sonrojó aún más, ya que eso no era del todo cierto, ya que su madre se apresuró a descubrir. ¿Qué es esto? ¿Has hecho un pequeño pipí en tu pañal, Adri? No respondió. Así que mamá volvió a preguntar mientras miraba el pañal. Si lo hiciste, fue solo un pequeño, ¿no? Parecía que había dos preguntas allí, Adri no sabía cuál responder poco consciente de que su madre sabía exactamente lo que había estado sucediendo en su pañal e incluso había estado esperando que causara tal reacción en su cuerpo. El doctor incluso había advertido que podría después de asegurarle a ella y a papá que su hijo no se convertiría en una cama más húmeda durante la noche, si lo volvían a poner en pañales como parte de su reducción de edad. Es por eso que ella no había revisado su pañal antes de retirarlo, como lo había hecho una vez unos diez años antes. De hecho, continuó mamá cuando quedó claro que Adri no iba a admitir lo que había hecho, no parece suficiente para ser pipí en absoluto. Sentado abajo todavía leyendo el periódico, papá probablemente podría haber escuchado el trago con el que Adri tragó en el momento en que los ojos de su madre se desplazaron del pañal en sus manos a la cama, que viajaron lentamente, deteniéndose solo en un punto entre sus piernas, antes de terminar aparentemente sujetando su cabeza a la almohada del cachorro. ¿Has sido un niño travieso Adri? Incapaz de romper el resplandor, Adri dio un asentimiento apenas perceptible. ¿Hiciste las cosas que los chicos grandes hacen por la noche a pesar de que eres un niño pequeño? Su rostro tan rojo que su cabello estaba en peligro de incendiarse, Adri asintió con otro asentir. Eso no es algo que los niños pequeños deberían estar haciendo, ¿Verdad? Estaba a la mitad de otro asentimiento, antes de darse cuenta de que esa era la respuesta incorrecta y la cambió rápidamente a un giro de su cabeza. A punto de no reírse de la mirada en la cara de su hijo, mamá caminó lentamente hacia el contenedor junto a la puerta para darse tiempo de componerse para lo que estaba por venir. El primero de los cuales fue que ella recogiera el cepillo para el cabello que había quedado en el escritorio de Adri después de la última vez que se había necesitado. En el momento en que vio lo que su madre sostenía, sus ojos se dispararon lo más que pudieron y su boca se abrió. Realmente no esperaba que lo volvieran a azotar tan pronto, no cuando su trasero todavía estaba hormigueando ligeramente desde su último encuentro con el cepillo para el cabello, y no de su madre. Sin embargo, no todo su cuerpo estaba preocupado por eso, por lo que fue de cierto alivio cuando le dijeron que se volviera. Mamá casi cambió de opinión cuando vio lo rojo que todavía era el trasero de Adri, pero si había algo que el doctor había aclarado era que una vez que Adri había aceptado ser tratado como un niño pequeño, entonces así era como tenían que tratarlo, incluso si eso significaba hacer cosas que no les interesaban. o estar de acuerdo con. Como las nalgadas. Sus roles parentales tenían que mantenerse en todo momento o por el bien de Adri. Y no había nada que mamá no hiciera por su hijo. Sentada a un lado de la cama de Adri, tal como lo había hecho muchas veces antes, mamá colocó una mano sobre la pequeña de su espalda y luego usó la otra para bajar la parte posterior del cepillo para el cabello firmemente sobre su trasero burlón. Dos veces. ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! La madera dura golpeó en medio de cada una de las nalgas de Adri, con una nitidez que el niño realmente no esperaba, pero que dejó su cuerpo rebotando ligeramente en el colchón por la fuerza del impacto. ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! Los golpes se repitieron pero en sentido contrario. La nalga izquierda de Adri recibió dos golpes en rápida sucesión, mientras que su derecha tuvo un poco de rotura antes de que su segundo golpe cayera. No es que hiciera mucha diferencia. ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! Un aguijón aterrizó en el medio de su trasero, el ángulo de ataque casi permitió que el cepillo se empujara entre las mejillas redondeadas, que temblaron en respuesta. Y esa tampoco fue la única respuesta. ¡Ow! ¡¡ Ay! Jadeó con sus manos actuando por su cuenta para proteger la parte de él que estaba bajo ataque, pero una vez más fueron rápidamente empujados y atrapados en la mano de su madre. ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! ¡Azote! Este fue el último golpe, pero fue bueno. Después de haberse girado ligeramente para sostener las manos de Adri en el medio de su espalda, el balanceo de mamá ahora subió por su cuerpo desde un lado. El lado duro y comercial del cepillo de pelo que barría la parte posterior de sus muslos tan de cerca que podía sentir la brisa hasta que la madera se estrelló contra su lugar de sentarse, lo hizo consciente de nada más que la picadura en su cola. Las lágrimas y los sollozos llegaron rápidamente después de eso. Mucho más rápido de lo que mamá esperaba, su hijo aparentemente retrocedió justo frente a sus ojos mientras su trasero tomaba una calidad similar a la de un fuego. ¡Lo siento mamá! dijo una pequeña voz. Tan pequeño que mamá casi se lo pierde. Traté de ser un buen niño. Honestamente lo hice, mamá. Adri, lo sé. dijo ella, soltando sus brazos para que pudieran consolar su trasero mientras su mano acariciaba la parte posterior de su cabeza mientras sollozaba en su almohada. Pero necesitas esforzarte más Adri. Papá y yo ayudaremos. Lentamente, la cabeza de Adri giró hasta que sus ojos húmedos la miraban desde su almohada manchada de lágrimas y mamá no pudo evitar inclinarse para besarlo en la punta de su nariz, tal como lo había hecho cuando se había ido a la cama la noche anterior. Cuando ella se sentó de nuevo, él todavía lo estaba mirando, y por un momento se preguntó si todo esto iba un poco demasiado lejos, pero luego, en lugar de quejarse, en lugar de decirle cuánto le dolía el trasero, y por el color que ciertamente hizo, en lugar de ambas cosas, Adri solo dijo tres palabras. Tres palabras simples que significaban tanto. Gracias mamá. SÁBADO: TRABAJANDO Ah, ahí estás Adri, me preguntaba cuándo ibas a llegar aquí. Sí Señora, disculpe por llegar tarde. Ella asintió con la cabeza a lo que su ropa,pero realmente no creo que el blanco vaya a ser un buen color para estar trabajando en mi jardín ahora, ¿no? Adri ignoró el comentario para dar una pequeña vuelta allí mismo, en el camino delantero de la casa de la anciana. Sus pantalones daban un pequeño chirrido mientras mostraba su ropa infantil a la única persona que más tiempo había sabido de ellos. ¿No saben lo que pueden ser los jóvenes? Aún así, supongo que no hay mucho para ensuciarse y esos pantalones cortos como si estuvieran limpios si nada más. Son de nylon. Confirmó que el niño los llevaba, con las manos rozando el material que de hecho no solo estaba limpio, sino ligeramente brillante si estaba un poco desgastado. Mamá los obtuvo de un proveedor escolar adecuado para mí, y el chaleco. La señora asintió, después de haber visto el deslizamiento de lado elástico negro en los zapatos de gimnasio antes, y lo que los acompañaba. O más bien no lo hizo. ¡Sin embargo, no hay calcetines!. Después de haber tenido la misma conversación con su madre, Adri no estaba a punto de comenzar esa conversación con alguien con puntos de vista aún más firmes sobre la frecuencia con la que debería usar calcetines. ¿Quiere que vuelva a cortar la hierba, Sra.? Sí querido, ese sería el boleto. Sabes dónde está todo, ¿no? Lo hizo, después de haber realizado la misma tarea varias veces durante el verano a cambio de dinero de bolsillo que había utilizado para comprar más de la ropa que usaba mientras realizaba la tarea. Un bonito círculo conciso de acontecimientos que aún le hacía sonreír. Girando desde el escalón delantero, Adri se dirigió alrededor del costado de la casa, pateando ociosamente piedras del camino mientras avanzaba hasta que se dio cuenta de que estaba dejando pequeñas marcas negras en su lugar. Tuvo que estirarse sobre las puntas de los dedos de los dedos de los manos para alcanzar la puerta y soltar el cerrojo, lo que le dio un cosquillueo en su trasero recientemente abofeteado, y luego lo hizo caer hacia adelante cuando la puerta, una vez liberada, se balanceó hacia adentro, tirando de él con ella. ¡Vaya! se rió, a pesar de que había estado en problemas por balancearse en la puerta antes, Adri lo soltó antes de que realmente quisiera, cerrando la puerta detrás de él antes de ir al pequeño cobertizo que se encontraba en la esquina del jardín bellamente diseñado. Los macizos de flores que parecían estar constantemente en flor, corrían por cada lado del césped limpio que estaba cuadrado en la parte inferior por una serie de arbustos, borrando la casa vecina de manera tan efectiva que el jardín se transformó en una finca de casa de campo, a pesar de ser solo una fracción del tamaño de una. Un patio de bandera de piedra separaba el jardín de la casa, sobre la cual se colocaba un juego de mesas y sillas hechas de caña, pero no por desgracia el mismo tipo de bastón que podría usarse para castigar a los niños pequeños, como la Sra. había bromeado en más de una ocasión, antes de que supiera del interés de su joven vecino en tales cosas. El cortacésped era viejo, sin motor y requería bastante empuje para ponerlo en marcha. Una vez en movimiento, aunque parecía conducirse solo, con Adri solo teniendo que guiarlo en líneas rectas hacia arriba y hacia abajo por el césped. Los giros al final podían ser complicados, especialmente porque a menudo terminaba en los arbustos en el extremo inferior, pero lo tenía prácticamente en una forma de arte, logrando evitar la mayoría de las espinas que habían arruinado su primer intento de trabajo en pantalones cortos y dejó sus piernas con más manchas rojas que trozos blancos. No había pasado mucho tiempo en realidad, pero para Adri parecía ser casi un tiempo de vida que se remonta a los días en que solo había podido usar pantalones cortos en la privacidad de su hogar y luego solo cuando sus padres no estaban allí. Había llegado a casa de la escuela, cambiando los pantalones largos que había estado usando todo el día por los pantalones cortos de la escuela secundaria que todos sus amigos habían renunciado. Luego haría otra cosa que ninguno de sus compañeros haría, su tarea. Sentado en el pequeño escritorio que había instalado en su habitación. Una guía telefónica en el asiento para que sus piernas no pudieran llegar al suelo y pudieran balancearse libremente mientras trabajaba. Un vaso de leche sentado a su lado. Una galleta al lado de eso, esperando hasta que terminara para actuar como recompensa por ser un niño pequeño, mientras que una regla de madera marcaba cualquier momento que no lo fuera, a través de vívidas líneas rojas en sus muslos. Así es como Adri pasaba sus tardes de lunes a viernes, fingiendo ser el niño que quería ser. Hacía lo mismo en cualquier fin de semana que sus padres salían sin que él ocasionalmente le ponía excusas de por qué no podía ir, solo para que pudiera quedarse en casa con sus pantalones cortos. Fue en una de esas ocasiones que fue atrapado por hacerlo por segunda vez, que también fue la primera vez que alguien que conocía lo vio. Adri había estado esperando el golpe en la puerta ese sábado, después de haber estado esperando que el cartero entregara su regalo de cumpleaños decimotercer de su tía Amanda, dado que ella había prometido que estaría allí para entonces. Su emoción lo llevó a lo mejor de él hasta el punto en que abrió la puerta antes de comprobar quién era, ya que después de todo el cartero lo había visto en sus pantalones cortos antes, aunque por accidente. ¡Inteligente! risueño había dicho cuando captó una mirada del niño sorprendido a través del panel de vidrio al lado de la puerta principal mientras empujaba cartas a través de ella inadvertidamente convirtiéndolo en el objetivo principal cuando Adri decidió salir él mismo. Solo que no era el cartero parado al otro lado de la puerta cuando Adri la abrió. Era la señora. Durante varios segundos, los dos se habían mirado el uno al otro, el niño esperando un cartero que no era un vecino anciano y la anciana vecina esperando ver a un niño enfermizo que le habían pedido que revisara. La Sra. finalmente había dicho: Parece que te sientes mejor Adri, pero solo para estar seguro de por qué no vienes a la mía para que pueda vigilarte? Había protestado, por supuesto, diciendo que tenía la edad suficiente para quedarse solo en casa, pero como señaló la Sra., que este realmente no parecía ser el caso dado que llevaba pantalones cortos como un niño pequeño. Sin embargo, cuando se sugirió que si no iba, la Sra. se quedaría con él, rápidamente cambió de opinión. Esa fue la primera vez que Adri salió de la casa en pantalones cortos durante años, y a pesar de los nervios, lo había disfrutado mucho, incluso si no pasaba mucho. La Sra. simplemente lo trató igual que siempre, sin preguntar una sola vez por qué llevaba un uniforme que era claramente demasiado pequeño para él y demasiado joven, aparte de decirle que se enderezaba la corbata y se subía los calcetines. Ambos lo hizo antes de sentarse en el sofá de la anciana, donde fue tratado con calabazas y galletas débiles hasta que llegó el momento de irse a casa. Pronto se convirtió en algo regular. Adri se dirigía a la casa de la vecina, incluso si uno o ambos de sus padres estaban en casa. ¿Si preguntaran por qué? Luego dijo que estaba ayudando a la Sra. con trabajos ocasionales, lo que hizo solo para asegurarse de que en realidad no estaba mintiendo, mientras que todo el tiempo usaba el uniforme de pantalón corto de un niño mucho más joven. La Sra. nunca preguntó, al menos no directamente, pero ella le contó una gran cantidad de historias que parecían ser ¡La vida es demasiado corta para preocuparse por lo que piensan los demás! Una frase que se repitió la primera vez que se le pidió a Andrés que trabajara en el jardín. Su renuencia a salir, dejada de lado, como una mano firme en medio de su espalda, lo instó a salir por las puertas del patio para finalmente sentir el sol en más de su piel de lo que era socialmente aceptable en cualquier otro lugar y que Adri realmente amaba. Era la misma sensación que Adri tenía ahora cuando empujó la cortadora de césped de regreso al cobertizo, y el trabajo realizado se dirigió a la casa para su recompensa tradicional. ¡Gracias Sra. su cortesía hizo sonreír a la señora mientras tomaba su vaso de calabaza débil y se paraba junto a la pequeña mesa de patio cubierta de plástico. Eres bienvenido Adri. Sientate. Mirando la silla de mimbre desprovista de un cojín, Adri decidió permanecer de pie. Una decisión que la anciana entendió más de lo que él creía. Ah cierto. ¿Tus papás han estado haciendo un buen uso de mi viejo cepillo para el cabello entonces? El niño asintió, sonrojado. No es que tu nuevo corte de pelo necesite mucho cepillado, supongo. Por cierto, te ves muy inteligente. Gracias. Estuvo de acuerdo Adri arrebatando un bocadillo, pensando que ese sería el final. No fue así. Sin embargo, no estoy seguro de que mi cepillo para el cabello haya sido diseñado para azotar las pnalgas de los niños pequeños. ¿Cómo? su boca se abrió esparciendo migajas de galletas de las que los pájaros estarían felices de alimentarse una vez que se hubiera ido. Bueno, esos pantalones cortos son más cortos que tu otro par, ya sabes. Adri no entendió al principio, pero luego estaba dando vueltas en el lugar como un cachorro persiguiendo su cola mientras trataba de mirar la parte posterior de sus propias piernas donde, tal como la anciana había sugerido que había un par de marcas rojas que eran del tamaño y la forma exactos de un cepillo para el cabello que una vez le había prestado a la Sra. por algunas razones que no tenían nada que ver con su cabello, incluso cuando había pasado el tiempo suficiente para ser cepillado. ¡Oh! ¡Correcto! Sí. ¡Ese! Así que La Sra. atrapó al niño por los hombros, por lo que estaba frente a su cara seria, Dime. ¿Es todo lo que pensabas que sería volver a ser un niño pequeño, Adri? No dudó en la respuesta. Sí. Sí. Sra. O. Es brillante. Realmente lo es. Una sonrisa irrumpió en la cara de la anciana ante el claro entusiasmo del niño. Lentamente, ella lo llevó hacia adelante en una especie de abrazo que lo había visto a través del difícil momento de su llegada a un acuerdo para ser diferente a otros niños. Una sensación de alivio al vencerla de que la apuesta que ella le había animado a tomar en realidad había valido la pena. Conociendo a sus padres desde que se habían mudado a la casa de al lado, y después de haberlos visto atender a su hijo en crecimiento, ella siempre había pensado que haría lo que fuera mejor para él y le daría lo que Adri quería. Después de todo, realmente no había daño en ello. Así que la Sra, le dijo a Adri, que se acercase a ella. Al estar delante de ella, le cogió de las manos y se las puso en la cabeza, para después ir al pantalón de Adri, y bajarle el pantalón junto el calzoncillo, y tumbarlo sobre su falda...