domingo, 10 de agosto de 2025

ALMACÉN DE AZOTES



Al dirigirse hacia el almacén, Pilar vio una chica de unos 19 años, de cabello negro trigueña, que iba con las manos en la cabeza, los pantalones y los panties en las rodillas, la camiseta levantada y ajustada detrás del cuello y la mama propinándole nalgadas mientras la llevaba hacia el almacen

-mamá oowwww, espera ayyyy, no no no auuuuuu, podemos hablar ayyyyyy así no, así no auuuu - decía la chica, con cada nalgada su cadera se hacía hacia adelante, dejando ver todo su vello pubico, y además la camiseta levantada permitía ver su brassiere, eso sumado a que la posición de los pantalones no le permitía caminar rápidamente hacia de esa marcha de la vergüenza una experiencia más larga y humillante para la chica.

El ver una chica tan grande en esa situación, le hizo pensar a pilar acerca de todo el tiempo que aun le quedaba antes de poder evitar un día como aquel nuevamente.

Al llegar a la entrada del almacén, se detuvieron, pues había un cartel que decía:

*Estimados clientes:
Con el fin de mantener un control sobre la disciplina y el orden en las instalaciones, todas las personas dentro del rango de edad, deben permanecer desnudas. Los guardias de seguridad tienen correas de castigo, como mecanismo de control para lidiar con cualquier persona dentro del rango de edad que cause disturbios a otros clientes y no sea efectivamente controlada por su acompañante adulto. Gracias por su comprensión.*

señalando el cartel mamá le dijo a Pilar - Jovencita, desnúdese- Ella quedó tan sorprendida que no atinó a moverse.

Plassss plasssss plassssssss plasssss - las nalgadas de su papá la despertaron, ayyyyyyyyyyy auuuu ssssssiiiiii seeeñoooooorraaaaaa.

Inmediatamente se quito la falda de azotes y la blusa, poniéndolas dobladas en el suelo a sus pies. quedando sólo en brassiere, medias y zapatos.

- ¿que parte de desnuda no entendió? - le dijo su mamá. Ella se quitó entonces la ropa que le quedaba y se la entregó a su mamá, tratando de cubrirse mientas lo hacía. Plasss plasss dos nalgadas de su papá y la orden, - manos a los lados no se cubra jovencita -

Papa la tomo de un brazo y la llevó a palmadas en las nalgas hasta el mostrador donde se guardaba la ropa.

Pilar estaba sorprendida de la cantidad de chicos y chicas de todas las edades, pero particularmente la cantidad de chicos grandes que habían allí ese día. 

Ella no imaginaba ver tantas chicas con los pechos bien desarrollados y las caderas redondas y tantos chicos tan... desnudos.

Al empezar a caminar dentro del almacén, de repente una chica de unos 18 años, algo pasada de peso, con unos pechos más bien pequeños se acercó a su mamá.

- Disculpe señora - dijo

- Si jovencita dígame-

- Mi mamá manda a preguntarle, si me podría dar unos azotes por mis malas calificaciones en la universidad, con esto - dijo, extendiéndole una correa de castigo de cuero, terminada en dos colas

- Con mucho gusto - respondió mamá tomando por el brazo a la chica y haciéndola girar para empezar a descargar uno tras otro una serie de 20 correazos en las nalgas, aunque al estar desnuda y con la mamá tan cerca, la mama de pilar podía darle cualquier numero de azotes, decidió dejarlo en los 20 reglamentarios.

La chica brincaba, se revolvía y se retorcía, tratando de esquivar como mejor podía los correazos, aunque, por supuesto sin ningún éxito.

Cuando la soltó, la chica puso de inmediato las manos en sus nalgas comenzó a sobarse enérgicamente, y a llorar y gritar. luego recibió la correa, dio las gracias y regresó con su mamá.

- Esa correa parece muy útil, deberíamos ir a ver que hay en la sección de cueros - Dijo mamá encabezando la marcha. 

Mientras se dirigían allí, vieron a un chico de unos 11 años de cabello rubio corto, saltando y cogiéndose la cola, mientras una mujer lo miraba con un cepillo negro en la mano y una expresión de satisfacción en el rostro.

Al llegar a la sección de cueros vieron a chicas de diferentes edades, sobándose y saltando alrededor, del "ensayo" de los instrumentos. 

-muy bien jovencita, escoja una y me la trae a ver si funciona - dijo la mamá a Pilar.

Esta era una tarea difícil, pues si era una muy suave, ella, lo ensayaría y le haría traer otro y otro, pero si era muy duro, la que sufriría sería su cola. Finalmente tuvo una idea y fue a buscar la misma que había utilizado su mamá con la chica un par de minutos antes. Ese, casi seguro, era el que estaba buscando.

Su mama tomó la correa, luego tomo a Pilar por el brazo la hizo girar y CRACKKKKKKKK le asestó un fuerte correazo en las nalgas, haciendo que su cadera saliera hacia adelante, y sus manos volaran de inmediato a cubrir el ardor del correazo con un AAAAYYYYYYYYYY

- Si, parece que esta servirá, dijo su mamá - Pilar no quería ni siquiera imaginarse lo que se sentiría una paliza completa con esa correa, pero tenía el presentimiento de que lo sabría antes de terminar el día.

- creo que nos hace falta una buena palmenta de madera - dijo su papá, y la guió para ir hacia la sección de instrumentos de madera. Al salir de la sección de cueros, vieron a un chico de unos 17 años con las manos en la cabeza, que iba entrando mientras su mamá lo "animaba" con una correa de cuero corta. A Pilar le resultó extrañamente familiar.

Durante el camino, inició una exhibición de uno de los nuevos productos del almacén y ellos se acercaron a mirar.

- ¿No esta cansado de que el uso de su mano no sea suficiente para disciplinar a sus hijos? ¿porque, si son ellos los que están siendo castigados debería dolerle a usted la mano?, ¿no le parece incómodo y complicado cargar pesadas piezas de madera o correas largas encima para poder realizar el castigo en cualquier momento?, con este nuevo accesorio usted dispondrá de toda la efectividad de una palmeta y la sencillez de su propia mano, portátil ligero y entrega una lección que no olvidarán fácilmente, estamos hablando del azotamático -

En ese momento, el vendedor sacó un pequeño paddle de madera sin mango, con la silueta de una mano, y con unas correas ajustables pegadas en la parte posterior.

- Este pequeño instrumento tiene todas las ventajas de una herramienta disciplinaria ideal. y para demostrarlo tenemos aqui a nuestra modelo Katy -

en ese momento una chica alta de cabello rubio, con unos pechos bien formados, un cuerpo curvilíneo y ojos cafés salio, completamente desnuda al escenario.

- Katy tiene 20 años, justo al límite del rango, y la hemos traído hoy aquí, para que ustedes puedan ver que aún los chicos grandes no pueden resistir las capacidad de persuasión del azotamático.- dijo el vendedor y tomando a katy por el brazo continuó.

- el azotamático es muy funcional, no tiene porque molestarse en rituales o hacerlos asumir ninguna posición en particular-

con esto empezó a descargar azotes con la mano cubierta con el instrumento en las nalgas de la chica quien casi de inmediato comenzó a saltar hacia adelante, ayyyy auuuuu ayyyyyyyy noooo

- O también puede utilizar posiciones más tradicionales - en este momento un asistente trajo una silla al centro del escenario donde el vendedor se sentó y con una señal hizo que Katy se acercara.

al esta dar la vuelta para dirigirse a él quedaron expuestas al publico un par de nalgas redondas y levantadas que ya mostraban, con tan sólo cuatro nalgadas un par de círculos rojos en el centro.

ella se colocó sobre las rodillas del vendedor y este continuó su demostración. - puede usarse un estilo tradicional y directo - con ello empezó a descargar nalgadas sobre el pobre trasero de katy, que se revolvía y gritaba con más fuerza cada vez, pataleando sobre las rodillas de aquel vendedor.

- O también con un estilo inglés - y entonces comenzó a descargar las nalgadas en una forma de arco, yendo de abajo hacia arriba, lo que hizo que los gritos de la chica incrementaran considerablemente en intensidad.

- y si quieren que la lección se recuerde por varios días, simplemente deben apuntar al sitio adecuado - Entonces comenzó a descargar los azotes en el punto donde las nalgas y los muslos se unen, el sitio preciso en que se apoyan las nalgas al sentarse.

Con esto, la chica comenzó a llorar en un solo quejido largo, prometiendo lo que fuera para que se detuviera, en un punto su energía y su resistencia se agotaron y simplemente se quedó allí, acoatada, llorando sin moverse o protestar más.

- Como ven, aún una chica en el límite de edad, no es rival para las habilidades de "persuación" del Azotamático. - dijo, y le hizo una señal para que se levantara haciéndola darse vuelta para mostrar la cola, la chica, sólo se dejaba llevar sin energía para ninguna clase de resistencia nadicional.

Sus nalgas estaban de un rojo carmesí y se veían dos grandes moretones en el sitio exacto que usaba para sentarse, así como varios más al rededor, se notaba que el vendedor era un experto azotador.

- Como promoción adicional, les entregaremos este maravilloso cojín de reflexión - en ese instante un ayudante le alcanzó un cojín para mostrarlo - este maravillosos cojón, viene con una superficie plastica dura de la mayor calidad decorada con una serie de pirámides de un Cm de lado y uno de alto que están especialmente diseñadas para que el tiempo de reflexión en el rincón sea lo más efectivo posible-

Procedió entonces a colocar el cojín en la silla donde había estado sentado y luego guió a Katy para que se sentara en él

El grito de la chica al colocar su cola en el cojín se escuchó hasta el otro lado del almacén, y el intenso dolor renovó su llanto, mientras el vendedor le colocaba las manos en la cabeza y sostenía una mano en su hombro para que no se levantara.

- Toda esta maravilla por un precio que no creerá, llevenlo en nuestra exhibición y consiga un segundo kit en color negro gratis -

Los padres y chicos de la exhibición (incluidos pilar y sus padres) comenzaron a hacer fila para comprar.

Una vez papá tenía los kits en la mano dijo, creo que es hora de ir al área de prueba y luego irnos, hay cosas que hacer y mañana debemos llevar esta jovencita al colegio para que responda por sus faltas a clase.

Eso provocó que una silenciosa lágrima resbalara por la mejilla de Pilar, de sólo pensar lo que pasaría en la escuela al día siguiente.

Al llegar a la zona de pruebas, encontraron casi de inmediato un asiento disponible, papá se sentó en él y le hizo una señal a Pilar para que se colocara en sus rodillas, lo cual ella hizo sin rpotestar, pues no quería empeorar la situación incluso más de lo que ya estaba.

la larga cabellera roja de pilar caía frente a ella, mientras sus nalgas quedaban bien levantadas a disposición de su papá para el castigo, al ser su piel tam blanca por naturaleza, las marcas de las diferentes pelas del día resultaban muy evidentes, y ya se notaban los inicios de moretones en ellas.

Papá se colocó el azotamático en la mano, la levantó y le asestó la primera de muchas nalgadas en la cola a Pilar. Plasssss. Ayyyyy nooo por favooorrrrrr, fue la reacción desde la primera nalgada de Pilar, a las 5 nalgadas estaba prometiendo buen comportamiento eterno y a las diez ya lloraba pataleaba y se revolvía como una chiquilla de 5 años.

Papá no se detuvo hasta mucho después de eso, y ella ya sentía que la cola debía estar absolutamente hinchada. La dejó levantar y por una vez, Pilar no tenía energía suficiente para bailar solo para llorar y sobarse suavemente la cola.

Entonces mamá tomó la correa que habían comprado y le dijo a Pilar - inclínese sobre la silla jovencita - Pilar cayó de rodillas - Mamá por favor nooo, no más, me duele mucho mi cola, por favor no mas azotes ya aprendiii- sin embargo su mamá respondió - Obedezca!!

Así que Pilar resignada obedeció la orden y se inclinó sobre el respaldo de la silla, poniendo sus manos en el asiento y esperando la nueva tanda de castigo.

Crackkkk Crackkkkkk Carckkkkkk, los correazos cayeron uno tras otro en las pobres nalguitas de pilar que se sacudía y lloraba, pero, para ser justos, logró recibir el castigo sin soltar el asiento ni levantarse.

Cuando su mamá le dio permiso de levantarse, las piernas le temblaban y casi no podía sostenerse por el dolor que sentía en las piernas.

Entonces su papá la tomo del brazo y comenzó a guiarla hacia el sitio donde habían dejado la ropa al entrar para recogerla. al pasar Pilar notó a la misma chica que habían visto entrando al almacén, acostada boca abajo sobre las rodillas de su mamá con las marcas claras de una vara en sus nalgas y a su mamá con el azotamático en la mano, mientras la chica llorando le decía, - mamá por favor, te prometo obedecerte en todo, no volveré a verlo, por favor no me pegues con eso- , pero la única respuesta de su mamá fue descargar una lluvia de azotes sobre su marcado trasero, mientras ella lloraba y gritaba a todo pulmón.  

luego de estar vestida, nuevamente en su falda verde, Pilar y sus papás salieron hacia el auto, su papá aún con el azotamático en la mano por si era necesario dar algún incentivo.

Al llegar al auto su papá le dijo, un momento y sacó el cojín de reflexión del empaque colocándolo en el asiento del auto. así tendrás en que pensar mientras llegamos a casa.

Pilar no estaba ni de lejos preparada para el dolor que sintió cuando sus maltratadas nalguitas conectaron con ese cojín, brincó y gritó al primer contacto, igual que cada vez que el auto se movía o brincaba en cualquier alteración del terreno, pero de lo que si estaba segura y se estaba jurando a sí misma era que nunca pero NUNCA más faltaría a clase.