jueves, 28 de enero de 2021

Un fin de semana en la montaña 2


Los dos permanecimos desnudos de cara a la pared, mostrando a cualquiera que entrara nuestros traseros, rojos y llenos de tiras dejadas ahí por la caña.

Para nuestra desgracia luego de unos 30 minutos entro un amigo de Alejandro, que tenía una cabaña en las faldas de la montaña y que había venido a saludar. Su nombre era Alfonso.

Con el entro un muchacho de unos 12 años, de nombre Rodrigo.

El cual quedo perplejo de la penosa escena que Daniel y yo protagonizábamos.
“Alejandro parece ser que se ha impuesto algo de disciplina por aquí”
“si había que hacerlo, hubo una nota muy desagradable en la boleta de este mes”
“reconozco uno de esos traseros pero el otro de quien es”
“es un amiguito de Daniel, se llama Sebastián”

Los visitantes tomaron asiento en la mesa de la cocina. Hablaron por unos momentos sobre disciplina, sobre el bosque y algunas actividades que tenían planeadas.

“muchachos, ya pueden descansar, vístanse y vayan a jugar fuera”

Los dos estábamos muy cansados, pero nada comparado con la vergüenza que sentía al estar desnudo mostrando ni trasero a gente desconocida. Rápidamente nos vestimos.

Daniel fue con su padre, le dio un beso y nos dispusimos a salir de la cabaña.

“Ricardo ve a jugar con ellos, y pórtense bien, que si no habrá tres parados frente a la pared”

Salimos de la cabaña y nos dirigimos en dirección del estanque.
“Donde vamos”
pregunto Ricardo.
“Vamos a explorar cerca del estanque”

Le contesto Daniel.

Caminamos por unos 15 minutos, buscamos algunas ramas que se asemejaran a espadas o rifles y jugamos por un largo rato. Después de un buen rato, nos sentamos descansar a la horilla del estanque.

“porque los castigaron esta mañana”

“sacamos una mala calificación en matemáticas”

Ricardo bajo la mirada y torció la boca. Luego comenzó a desabotonarse la camisa, para luego seguir con los pantalones cortos que traía. Finalmente se quedo en calzoncillos.

Puso su manos al los costados de su ropa interior y la retiro de un jalón, para después tirarlos donde se encontraba el resto su ropa.

No era raro ver a un chico desnudo, casi todos los días en la escuela mirábamos docenas en las regaderas. Pero nos llamo la atención que las nalgas de Ricardo estaban rojas y lastimadas como las nuestras.

“parece ser que tu papa también te azoto esta mañana”

“no, fue ayer en la noche, le conteste a mi padre y se molesto conmigo”

Luego de que entrara al estanque Daniel y yo lo seguimos.

Unas horas después llegaron Alejandro y Alfonso con una canasta. Seguramente traían un bocadillo.

Los tres salimos del agua nos secamos y permanecimos desnudos durante la comida.

“Alfonso parece ser que ustedes también tuvieron una noche ocupada”

“si había que reiterar la lección de no contestar a los mayores, hoy en la tarde tiene otra cita con el cuero”
“que casualidad, este par de muchachos también tienen la misma cita”

Yo me sentía muy humillado, y al parecer Daniel y Ricardo se sentían de la misma manera. Con los adultos bromeando sobre nuestro doloroso y destino.

Después de comer los tres tomamos el sol por un momento, hablando de la escuela, del último juego de video y finalmente entramos al agua una vez más.

Pasamos gran parte de la tarde jugando en el agua, haciendo pequeñas presas con piedras para atrapar peces, como todos los peces del estanque eran muy pequeños, todos con el tiempo fueron liberados.

El sol comenzó a retirarse, y los adultos nos llamaron, era hora de dejar del agua. Nos esperaron en la horilla sosteniendo toallas para secarnos rápidamente, nos ayudaron a vestirnos, y los 5 tomamos camino a la cabaña de Alejandro.

Una vez ahí, los dos adultos se miraron como si tuvieran un plan entre manos.

“chicos quieren acampar hoy en el patio?”

Los tres accedimos emocionados, la cabaña era muy cómoda, pero estar a la intemperie en una casa de campaña era muy divertido.

Bueno como los tres tienen el mismo futuro decidimos que los tres lo tomaran juntos, luego podemos hacer una fogata y asar malvaviscos y salchichas.

“chicos preparen las tiendas, que después tendremos una seria platica los 5, luego pueden disfrutar el resto de la tarde”.

Seguimos a Daniel dentro de la cabaña, nos llevo hasta el armario de la sala, de donde saco una maleta plástica. Luego al patio, a buscamos un buen lugar, alejado de la casa, pero aun a la vista desde la ventana de la sala y armamos la tienda.

Luego los tres nos deseamos buena suerte y entramos a la cabaña para cumplir con nuestra penitencia.

Yo sabía que había pedido ser castigado como los demás. De hecho mirar a alguien ser castigado y después de ser azotado uno mismo era muy excitante. El único problema era resistir el castigo. Además mi trasero no había terminado de sanar de los antiguos encuentros, por lo que estaba seguro que pronto mis nalgas estarían bajo un intenso dolor.

Daniel y Ricardo no parecían tan asustados, por lo que trate de ser valiente y que mi cara no mostrara el miedo que sentía.

Cuando entramos a la casa, los adultos estaban sentados a la mesa, y sobre ella estaban dos piezas de cuero.

“bueno mi hijo tiene que pasar un momento en mi regazo para el calentamiento, y luego le tocan 25 azotes y 45 minutos frente a la pared”

“los míos tienen en cuenta los 25 cueros, y Sebastián tiene de igual manera un calentamiento por un pequeño percance que tuvo durante la noche”

Alejandro se refería a que durante la noche tuve un orgasmo en la cama, y había dejado mi semilla entre las sabanas. Me había dicho que lo podía hacer, únicamente tenía que ser discreto.

“entonces muchachos, comencemos. Quítense la ropa, dóblenla y déjenla en el sillón, después Alfonso se encargara del calentamiento de su hijo y yo del de Sebastián”

Rápidamente hicimos lo que nos fue ordenado, después Rodrigo camino hacia su padre que estaba sentado y preparado para él. Yo con la mirada al piso camine hasta estar frente a Alejandro.

El espero a que me tirara de estomago en sus rodillas, me puso una mano en las nalgas y la otra a la espalda.

Alfonso rápidamente comenzó con una serie de nalgadas, fuertes y concisas sobre una de las nalgas de su hijo, sentí inmediatamente como mi pene respondía al verlo retorcerse después de cada golpe. El chico tenía unas nalgas preciosas, rosadas y firmes. Después de un par de golpes comenzaron a enrojecerse y las marcas de los dedos de su padre aparecieron finalmente en un rojo intenso.

Aun así el chico gritaba y lloraba, pero su cintura siempre permaneció firme en su lugar.

Creí que si él podía soportarlo yo también lo haría.
Pero antes de que pudiera prepararme, mi castigo comenzó. La mano de Alejandro me pareció mucho más pesada, cada golpe era muy fuerte al igual que el sonido que se dispersaba en el aire.

Al principio cerré mi boca con fuerza para tratar de tomar el castigo en silencio, pero después de la quinta nalgada me fue imposible. Cada nalgada dejaba una capa de ardor en mi piel. Mientras que mi pene se crecía y se forzaba contra la pierna de Alejandro.

Alejandro se detuvo por un momento, me acomodo para que mi pene estuviera libre entre sus piernas, y luego siguió golpeándome aun más fuerte.

Daniel observaba la escena desnudo, su cuerpo también respondía a lo que sus ojos observaban, pero sus manos permanecieron a sus costados.

Después de unos 10 minutos Alfonso se detuvo, su hijo lloraba y temblaba en su regazo, pero permaneció en posición hasta que su padre le ordeno que se levantara. Cuando se puso de pie, llevo sus manos a su trasero tratando de mitigar el dolor.

Aunque mi trasero estaba en llamas no pude evitar levantar la mirada y observar con tanto detenimiento me permitía mi posición, el perfecto trasero de Ricardo. Posteriormente, mi castigo también termino.

Alejandro me permitió levantarme y puso una toalla en mi pene que estaba totalmente erecto.
“Discúlpame no era mi intención”
le susurre, después de que me cubrió.
“No te preocupes, es normal que eso pase, ve al baño, alivia la presión y regresa lo más pronto posible que aun tienes un largo camino por delante”

Cuando me dirigía al baño, tratando de que nadie pudiera ver mi erección pude escuchar como Ricardo le suplicaba a su padre que no lo golpeara esta tarde con el cuero. Pero Alfonso no perdió el tiempo y comenzó a preparar el terreno para castigar a su hijo.

Al igual que Alejandro, que ya tenía a Daniel sobre el descansa brazos del sillón.

Entre al baño y trate de liberar la presión lo más rápido que pude, lo cual no fue difícil porque podía escuchar el cuero en su embestida contra Ricardo y Daniel. La simple imagen de esos firmes traseros siendo azotados sin compasión desencadeno la explosión del mejor orgasmo en mi joven vida.

Rápidamente cubrí mi pene con papel para no dejar un desastre que después podría ocasionarme problemas. Me asegure que todo estuviera en orden, me lave las manos y Salí rápidamente a la sala, solo para encontrarme con los dos chicos gritando y llorando.

Ricardo parecía que no estaba aceptando del todo bien su castigo, ya que pataleaba y se levantaba de la silla donde su padre lo tenía.

“Ricardo, voy a empezar de nuevo y más te vale que ahora si te quedes quieto, no estoy jugando”

Alfonso le dijo a su hijo claramente enojado.

Ricardo se hecho de nuevo sobre la silla y cerró los ojos, durante todo este tiempo Daniel era sometido al cuero pero no se movía tanto, simplemente temblaba y ahogaba sus gritos en el cojín del sillón.

Después de unos momentos el castigo de Daniel termino y rápidamente se encontró llorando en el pecho de su padre, rodeado amorosamente por sus brazos, que aun sostenían el cuero que después se ocuparía de mí.

El castigo de Ricardo había empezado de nuevo y parecía que estaba muy concentrado en quedarse quieto sin importar lo que su padre le hiciera. Apretó los dientes, cerró los ojos y se agarro con fuerza de las patas de la silla.

“papi por favor no puedo más, por favor te juro que no te voy a desobedecer de nuevo”
“Ricardo te faltan 13 azotes mas, y no nos lo estas dejando fácil. Voy a terminar el castigo así que más te vale que te quedes quieto”

Alfonso parecía desesperado, y comenzó a golpear con más fuerza las nalgas de su hijo.
Alejandro permaneció en silencio pero soltó a Daniel y le dijo algo al oído, luego me miro y me hizo una seña con la mano que sostenía el cuero, para que me pusiera en posición.

Yo no quería hacer un circo de la situación así que me convencí a mi mismo de que sin importar lo que Alejandro hiciera con ese cuero, yo lo aceptaría y me mantendría quieto.

Eso obviamente fue más fácil pensarlo que hacerlo ya que el primer azote llevo el dolor como un rayo hasta mi cabeza, los gritos comenzaron a fluir pero se me hizo fácil ahogarlos en el cojín como Daniel lo hacía.

El castigo me parecía eterno, mi cuerpo transpiraba y temblaba involuntariamente, aun así podía escuchar como Ricardo seguía bajo la embestida de su padre.

Conté los golpes hasta el número 16, después de eso me fue imposible concentrarme en quedarme quieto y seguir con la cuenta, así que simplemente esperaba con todas mis fuerzas el último golpe.

Hasta que finalmente Alejandro puso su mano en mi estomago y me llevo a su pecho, me rodeo con sus brazos al igual que a su hijo y me dijo que me quería como si lo fuera.

Después de sollozar por un momento, vi que Ricardo seguía en la penosa situación, su padre estaba empeñado en que su hijo aceptara su castigo y se dejara de quejar, con la diferencia de que ahora Daniel sostenía sus muñecas y le hablaba al oído mientras su padre preparaba el siguiente golpe.

Siguió golpeándolo por un momento.

“Terminamos por hoy muchacho, pero no me quedo para nada feliz de cómo te comportaste hace un momento, quizá tengamos que hablar de esto después. Por ahora quiero tu cara de frente a la pared inmediatamente”

Alfonso estaba claramente enojado, y su rostro transpiraba profusamente.

Daniel ayudo a Ricardo a pararse y luego lo sostuvo mientras los dos se dirigían a la pared de la sala.

“Sebastián a ti también te toca un tiempo frente a la pared, así que andando”

Alejandro me dio una leve palmada en el trasero y camine lentamente en dirección a la pared.

Daniel tenía el trasero muy lastimado al igual que yo, pero el de Ricardo estaba aun peor. Esta vez las marcas de su piel tenían un furioso color morado y seguramente el dolor era extraordinario.

Los tres nos paramos frente a la pared, pero Daniel sostenía a Ricardo que encontró difícil mantenerse en pie.

Después de unos 30 minutos Daniel y yo ya habíamos dejado de llorar, pero Ricardo aun sollozaba.

Los dos adultos hablaban sentados a la mesa.

“chicos lleven a Ricardo a la casa de campaña, ahora les llevare su ropa de dormir”

Detrás de nosotros salió Alfonso, su hijo lo miro por un segundo pero él siguió con su camino.

Entramos a la casa de campaña y recostamos a Ricardo sobre su estomago, se recostó y comenzó a sollozar nuevamente.

Después de un momento, Alejandro se inclino en la entrada de la casa de campaña, le dio a Daniel ropa de cama, y un bote de pomada.

“pónganle esto a Ricardo, luego pónganse ustedes, y duérmanse temprano que mañana tiene que ir con Pedro”

Alejandro le dio un beso en la frente a Daniel cerro la cremallera de la casa de campaña y entro a la cabaña.

Daniel trato de ponerse el pantalón de su pijama pero al parecer le fue muy incomodo porque se lo quito después de un momento, luego entre los dos tomamos algo de pomada y comenzamos a untarla en las nalgas de Ricardo. Su piel estaba hinchada y estaba muy caliente.

No teníamos mucha luz pero seguramente algunos de nuestros golpes comenzaban a ponerse morados.

Nos concentramos en tratar de mitigar el dolor en las nalgas de Ricardo ya que él se había llevado la peor parte.

Sollozo por un momento, y luego se tranquilizo, seguramente la pomada estaba surtiendo efecto.

“gracias”dijo casi como un susurro.

Si no me hubiera sido tan penosa la situación de Ricardo, me hubiera excitado sobre manera el estar masajeando su pequeño y firme trasero.

Los tres dormimos sobre nuestros estómagos, hasta que unos minutos después de la media noche, Ricardo se volteo, inconscientemente disparando el dolor cuando su trasero toco el colchón donde dormíamos.

“aaaaauuuuu”

La queja de Ricardo me despertó, no quería que llorara de nuevo, así que lo voltee sobre su estomago y le puse un poco mas de pomada.

“gracias”

Después de masajear su trasero un momento, mi pene estaba totalmente erecto sin importar que estuviera semi consiente.
Sin querer toque el trasero de Ricardo con mí miembro cuando me acomode de nuevo a su lado.

El al sentirlo no se retiro, todo lo contrario aventó un poco su trasero hacia atrás, haciendo contacto una vez más.

No pude resistirlo y con esta imagen jugué con mi pene hasta que exploto en placer, mi semilla quedo regada en el trasero de Ricardo y en el colchón inflable que nos sostenía.



Un fin de semana en la montaña 1


Hola mi nombre es Sebastián y mi historia comienza a la edad de 14 años, justo cuando terminaba el 6 año de primaria.


Mi escuela como muchas de mi localidad era bastante pequeña con grupos reducidos aun así pude lograr un lazo muy fuerte de amistad con un chico de mi edad. El se llamaba Daniel.

Lo conocí poco después de comenzar el año, nos hicimos amigos. Nuestra amistad fue creciendo, luego nuestros padres se conocieron y comenzaron a tratarse comúnmente en fiestas, reuniones o simplemente para mirar un partido el fin de semana.

Algunas veces salíamos todos juntos de viaje, a un parque acuático o alguna otra actividad.

Tiempo después el papá de Daniel compro una casa de campo en un bosque, fuera de la ciudad. Esta cabaña estaba situada cerca de una zona para acampar y a escasos 10 minutos de caminata de un pequeño estanque.

Al terminar la escuela, el padre de Daniel, (Alejandro) me invito a pasar una semana con ellos en la cabaña. Yo había escuchado historias de Daniel sobre la cabaña y parecía ser un lugar muy divertido, así que sin pensarlo dos veces, le pedí permiso a mi papa, estaba tan emocionado de ir, que no le quedo de otra que acceder.

Al día siguiente Daniel y su papa, pasaron por mí, el señor Alejandro bajo de su coche, y me espero en la entrada. Mi padre abrió la puerta y los dos charlaron mientras yo me despedía de mi madre.

Al salir El señor Alejandro puso su mano en mi hombro y nos dispusimos a abordar el coche, antes de llegar a él mi padre dijo.

“Pórtate bien Sebastián que Alejandro tiene mi permiso para castigarte si rompes sus reglas”—

Mi padre no acostumbraba a pegarme, el era mas de los padres que recurrían a largas platicas y a imponer castigos como no poder salir o mirar la televisión.

A diferencia de Daniel...

me toco verlo en remedidas ocasiones bajo el cinturón de su padre. Aun así Daniel no le guardaba resentimiento, el me decía que cada uno de los castigos que le había dado su padre, se los había ganado, y que después de un buen castigo se sentía tranquilo al saldar sus deudas.

Cada que me toco presenciar un castigo, mi cuerpo reaccionaba con una erección, de alguna manera me gustaba verlo desnudo de la cintura hacia abajo, recibiendo cada golpe casi con tranquilidad. Y luego al final de cada sesión, su padre lo abrazaba mientras el lloraba en su hombro y le decía cuanto lo quería.

No tenia duda de que los castigos que daba el señor Alejandro eran más una muestra de amor que una falta de paciencia.

Aun así me intrigaba lo excitado que me ponía verlo recibir esos castigos, pensaba en que se sentiría estar en su lugar, solo el hecho de pensarlo le daba vida a mi erección.

Después de unas horas de camino, llegamos a la cabaña, era un lugar fabuloso, alejado de la ciudad, y rodeado de bosque.

Al entrar a la cabaña, el señor Alejandro nos mostro lo que sería nuestra habitación. En el segundo piso de la construcción, donde únicamente se encontraba ese dormitorio.

“dejen sus cosas aquí, y vayan a nadar al estanque, tienen un par de horas antes de que anochezca, y hará mucho frio como para estar en el agua”

Al escuchar esto, los dos tomamos una toalla y salimos velozmente en dirección al estanque.

Corrimos por unos minutos, y por fin llegamos. El estanque era del tamaño de una alberca olímpica, de agua cristalina, y rodeada casi enteramente de bosque. Todo era muy natural salvo una mesa y sillas de madera, que claramente habían sido hechas de troncos que seguramente habían encontrado.

Daniel puso su toalla sobre la mesa, y comenzó a quitarse la ropa, yo ya lo había visto muchísimas veces desnudo, al bañábamos en su casa o en la mía, cuando alguno se quedaba a dormir en la casa del otro, y en las regaderas del club de natación, así que no me pareció raro que se desnudara para meterse al agua.

De igual manera me quite la ropa y me metí jugar un rato dentro del estanque.

Unas horas después el señor Alejandro llego y se sentó en una de las sillas, y comenzó a prepara algo de comer.

El agua estaba muy fría, pero jugando y nadando casi no se sentía, hasta después de unas horas, el ambiente comenzó a enfriar, y el señor Alejandro nos pidió que saliéramos.

Ambos desnudos salimos del estanque, mientras que el nos rodeaba con nuestras toallas, luego comenzó a secarme el cuerpo, y luego a Daniel, hasta que estuvimos lo suficientemente secos como para ponernos una playera, nos rodeamos la cintura con la toalla y nos sentamos a comer los que nos había preparado.

Luego regresamos a la cabaña, pero en el camino las cosas se tornaron un poco difíciles.

“Daniel recuerda lo que te dije cuando salimos de la casa”?

“si señor, me dijiste que esta semana me castigarías por mala calificación que tuve en matemáticas”?

Daniel era generalmente muy aplicado, pero algunas veces tenía problemas en matemáticas, al igual que yo, ese semestre los dos salimos con un 6 en matemáticas, mi padre me había dicho que al regresar del campo estaría castigado una semana.

Pero parece ser que a Daniel, su padre, le había dicho que pagaría su mala calificación con su trasero.

“Bueno quiero que vayas y cortes una vara la limpies y me la traigas, para que antes de la hora de dormir pagues tu deuda”

luego de darle un pequeño cuchillo Daniel me hizo una seña y los dos nos adentramos al bosque a emprender la búsqueda.

Daniel estaba muy tranquilo mirando a su alrededor hasta que finalmente encontró una vara de su agrado, la corto y la limpio.

“tu padre te pegara con eso”? pregunte al fin.

“Si no te preocupes, me lo merezco después de haber sacado ese 6 y que hay de ti, que te dijo tu papa”?

“me castigo por una semana”

“pues en eso nuestros padres son diferentes”

Comencé a pensar en las múltiples veces que Daniel había sido azotado frente a mí, parece que tendría otra oportunidad de ver como su papa azotaba su pequeño y firme trasero. Sin darme cuenta mi erección estaba al máximo. No podía esperar a llegar a la cabaña...

Al llegar, su padre ya nos esperaba en la puerta, Daniel le entrego la vara, y él la examino detenidamente.

“Parece que has hecho un buen trabajo, esta no va a dejar marcas, quieres que comencemos de una vez o después de que tomen un baño”

“mejor ahora, que termine de una vez”

Dicho esto los tres entramos a la cabaña, los dos teníamos únicamente una toalla cubriéndonos de la cintura hacia abajo, así que no le fue difícil para Daniel, alistarse para su castigo.

Lentamente puso un cojín en el descansa brazos de uno de los sillones se retiro la toalla, y se inclino, mientras se subía la playera, dejando su cuerpo al descubierto, puso sus nalgas en alto para que su padre tuviera un fácil acceso.

“estas listo”

“si señor”

El señor Alejandro lanzo la vara al aire un par de veces, luego la puso justo en medio de las nalgas de Daniel, la llevo atrás y la trajo con fuerza. El sonido de la vara estrellándose contra su piel, lleno la habitación con un sonido estremecedor seguido por un fuerte gemido de dolor.

Daniel se estremecía y apretaba las nalgas mientras una furiosa raya roja se pintaba en su piel. Apretaba la boca para no gritar, mientras el dolor se esparcía en su cuerpo.

Mi erección creció rápidamente, era casi evidente atreves de la toalla, así que me tape el frente con las manos, para evitar que alguien me viera.

Luego de unos segundos el Señor Alejandro soltó un segundo azote. Daniel comenzó a llorar. El castigo siguió, uno tras otro los golpes fueron marcando las nalgas de mi amigo.

“Por favor papa, no me pegues mas, ya no puedo soportarlo, te prometo que no voy a tener otra mala calificación, te lo prometo”!!!

“Lo sé hijo, pero aun te faltan unos cuantos golpes, resiste que no podemos detenernos antes de terminar y lo sabes”

Aunque el señor parecía enojado, esto lo dijo casi amorosamente.

Después de unos 15 golpes, el castigo termino.

El Señor Alejandro se acerco a su hijo, lo sostuvo del estomago y lo levanto, luego lo giro y lo abrazo con fuerza. Daniel lloro con un bebe en el pecho de su padre, mientras él le acariciaba suavemente su trasero.

Luego de que Daniel se calmo, el señor lo retiro de su pecho.

“Daniel, sabes que eres lo que más amo en el mundo y si te castigo es porque te quiero, y mi mayor deseo es que seas un hombre de bien”

“si papa, lo sé, discúlpame por haber sacado malas calificaciones, te prometo que me voy a mejorar”

“de acuerdo, ahí lo dejaremos por hoy, mañana seguiremos con tu castigo”.

Después de su castigo Daniel permaneció desnudo, al parecer portar ropa en su condición era muy doloroso, así que permaneció desnudo durante la cena. Y luego nos preparamos para ir a dormir.

El señor Alejandro, le dio un beso en la frente, luego me dio uno a mí, y a los dos nos mando a la cama con una nalgada.

Después de que nos acostamos, charlamos un momento.

“que sientes cuando te azota”

“duele mucho en todo momento y tengo que concentrarme en permanecer en mi sitio, ya que si me moviera comenzaría a azotarme desde el principio”

“me gustaría que mi padre me azotara en vez de castigarme, sería mucho más rápido”

“tal vez, pero es mucho el dolor que tendrías que soportar, y me parece que no estás acostumbrado a eso, aunque le podríamos pedir a mi papa que lo hiciera y hablara con el tuyo”

Esto último lo dio como broma, pero ciertamente yo quería experimentar estar bajo la caña por una vez. Así que entre risas, le dije que si sería buena idea. Parece que a Daniel le sorprendió lo que le había dicho, pero seguimos charlando por un rato mas hasta que Daniel se durmió.

Yo no podía dormir, la imagen de Daniel en el descansa brazos del sillón y la posibilidad de tomar su lugar me mantenía excitado, tanto que me fue imposible no juguetear con mi pene, hasta que la presión fue liberada, en una explosión de placer.

Al otro día, nos levantamos temprano, su padre ya estaba preparando el desayuno cuando descendimos del segundo piso de la cabaña donde se encontraba nuestro cuarto.

Al llegar ahí su padre se acerco a nosotros y a los dos no s saludo con un beso en la frente, y nos dijo que nos sentáramos a desayunar.

“Dani, quieres que continuemos con tu castigo después de desayunar o quieres que continuemos después de que vayan a nadar un rato?”

Daniel lo pensó por un momento.

“Mejor de una vez, así tendremos todo el día libre hasta la tarde, por cierto Sebastián quiere que lo castigues de igual manera, el también tuvo mala calificación en la misma materia”

“no sé si su padre estaría desacuerdo con que lo castigue”

Comenzaba pensar seriamente la propuesta, quizá había tomado de lado que el señor Alejandro era muy fuerte, y seguramente haría bailar de dolor a mi trasero.

“Señor Alejandro a mi papa no le gusta golpearme, pero le dio permiso de castigarme si hacía falta, así que tal vez Daniel y yo podríamos compartir el mismo castigo sin problemas”

“Sebastián por favor llámame solo Alejandro, y supongo que tienes razón. Tendré que pensarlo por un momento, vayan a nadar por un rato, mientras lo pienso detenidamente”

Dicho esto salimos de la cabaña en dirección al estanque, poco después estábamos desnudos disfrutando el agua. Luego de un momento, un señor de una cabaña cercana, se disponía a entrar al estanque a meter las piernas al agua.

“buenos días señor Pedro”

“buenos días Daniel, como estas?”

“muy bien... él es mi amigo Sebastián, estará aquí con nosotros por una semana”

“hola Sebastián, como la están pasando?”

Salimos del agua por un momento a saludar al Señor, sin importarnos de nuestra desnudes fuimos a estrechar su mano.

“Parece que tu padre tuvo una noche ocupada verdad”

Dijo mientras podía su mano en una nalga de Daniel, mirando con detenimiento las marcas que la vara había dejado en su piel.

“Si, tuve algunos problemas con matemáticas, y tuve una mala calificación”

“pues cuando quieras puedes ir a mi cabaña, para que platiquemos de tus dudas”

justo cuando decía eso, Alejandro se acercaba, por el camino a la cabaña.

“Gracias Pero esa es muy buena idea, parece que ambos chicos están teniendo problemas en esa materia”

“aun así, solo el pequeño Daniel tiene marcas del castigo, que hay de usted señor?”

me miraron por un momento, pero no pude contestar.

“el padre de Sebastián no es de los que castigan a su hijo con una vara, al parecer tendré que hacerlo yo mismo mas tarde”

“a muy bien, no hay mejor manera que un chico se aplique en sus estudios que un trasero caliente y adolorido”

“bueno, me retiro solo quería pasar a refrescarme por un momento para seguir con mi caminata, cuando estén listos los espero en mi cabaña muchachos, pero piénsenlo bien, yo soy un maestro muy estricto, y seguramente ninguno de los dos saldrá con su trasero intacto”

Los tres nos despedimos del señor Pedro, mientras el se perdía en el camino a su cabaña.

“bueno chicos es hora de regresar a la cabaña, Sebastián hable con tu padre por teléfono, y le pareció que era una muy buena idea que ambos fueran castigados de igual manera, así que cuando lleguemos a la casa, los dos tendrán el mismo trato”

Luego los tres tomamos el camino a la cabaña.

En el camino comencé a pensar seriamente en el lio que me había metido, seguramente el castigo que me esperaba al llegar a la cabaña era algo muy serio. A los pocos minutos de camino, el miedo me invadió seguido por la excitación de sentirme en problemas.

Al llegar a la entrada de la cabaña, Daniel corrió al interior, al parecer necesitaba usar el baño.

Mientras Alejandro me miraba, al parecer enojado.

“Sebastián, cuando subí a arreglar su habitación note que dejaste un desastre en tu cama, no solo no la tendiste, además dejaste una mancha en las cobijas”

De pronto recordé que en la noche había jugado con mi pene, y seguramente no había limpiado adecuadamente.

“No tengo problema con la actividad que se llevo acabo en esa habitación sé que es algo muy normal entre los chicos de su edad, pero creo que tienes que tener cuidado cuando lo hagas y dejar limpio al final”

“discúlpame Alejandro no volverá a pasar” me sentía muy apenado, por lo que no pude sostener su mirada por más tiempo y mire al piso humillado.

“entenderás que tengo que castigarte por eso?”

“Supongo que si”

Bueno, quiero que te quites la ropa, comenzaremos de una vez, dijo mientras se sentaba en un tronco frente a la cabaña.

Después de nadar únicamente me ponía una playera y me enrollaba la toalla a la cintura, por lo que despojarme de mi ropa fue muy rápido. Luego me tomo del brazo y me coloco en sus rodillas.

Levanto su rodilla derecha para que mi trasero estuviera en lo más alto, puso una mano en mis nalgas y la otra en mi espalda.

“hay una serie de reglas que tienes que seguir cuando te castigue, primero no te es permitido levantarte ni cubrirte ya que de lo contrario tendría que inmovilizarte y comenzar de nuevo. Puedes llorar y gritar tanto como quieras, pero te recomiendo que trates de concentrarte en absorber el golpe rápido, así terminara antes de que te des cuenta”

Moví la cabeza arriba y abajo para hacerle saber que había escuchado las reglas, mientras el retiraba su mano de mi trasero y la subía tanto como le era posible para traerla con fuerza sobre mis nalgas. Su mano era grande por lo que podía cubrir casi todo mi trasero de una sola nalgada.

El primer golpe me pareció muy doloroso, no se estaba midiendo conmigo, aunque fuera un primerizo en los castigos corporales. Luego comenzó a golpearme dejando un par de segundos entre cada nalgada.

Luego de las primeras 5 el dolor era insoportable, lagrimas brotaban de mis ojos, y comencé a patalear y gritar.

Daniel salió rápidamente de la cabaña, y permaneció en silencio mirando mi primer castigo.

Pasaron un par de minutos y Alejandro no detenía su embestida contra mi trasero, mi cuerpo no podía mas, trate de cubrirme con mi mano, pero él la sostuvo con su brazo izquierdo y la puso en mi espalda manteniéndome agarrado con fuerza para que no pudiera escapar de su mano.

“eso te costara un minuto más, te dije que te mantuvieras quieto”

Las nalgadas continuaron barios minutos, hasta que finalmente termino. Me sostuvo en la misma posición por un momento, mientras me sobaba el trasero con la mano.

Aunque no había tenido a un hombre sobándome el trasero, me pareció que su mano mitigaba el dolor que me invada por lo que no quería que se detuviera.

Luego de descansar por un momento me levanto, y me rodeo con sus brazos, me dio un beso en la frente.

“Sebastián, para ser tu primer castigo aguantaste como un hombrecito, estoy orgulloso de ti, y quiero que sepas que te quiero como a un hijo y que si te castigo es porque me intereso por ti”

Me abrazo con fuerza por un largo rato mientras lloraba contra su pecho.

Luego me dio una leve nalgada y me dijo que entrara a la cabaña y me parara frente a la pared hasta que el me diera permiso de descansar.

“Daniel, por favor quiero que vayas fuera y traigas un par de varas”

no pude escuchar mas, ya que caminaba rápidamente dentro de la cabaña, ya no quería meterme en más problemas.

Me pare cara a la pared, con los brazos a los lados. Estaba totalmente desnudo por lo que no me había percatado de la tremenda erección que tenía. Aunque el castigo había sido muy doloroso, al parecer mi pene lo encontraba muy excitante.

Estaba solo en la cabaña por lo que comencé a jugar.

“jovencito, las manos sobre la cabeza, ya estás en suficientes problemas esta semana, no me hagas agregar más a tu cuenta”

Mi cara se torno del mismo color que mi trasero, por la vergüenza. Puse mis manos en mi cabeza y permanecí en silencio. Estuve parado frente a la pared como por una media hora. Aun así mi excitación no había bajado nada.

“Sebastián, tu tiempo frente a la pared termino, puedes ir al baño, creo que lo necesitas”

Voltee a mirar a Alejandro y le sonreí con vergüenza.

Luego agarre mi calzoncillo que se encontraba en uno de los sillones con la demás de mi ropa.

“no te molestes en vestirte, Daniel regresara en un momento y a los dos los voy a necesitar desnudos.”

El terror me invadió, no creo que podría aguantar ser castigado con la vara, justo después de haber soportado tantas nalgadas.

Aun así, mi pene necesitaba atención en el baño, por lo que camine al interior y jugué con él. En ese momento me parecía que los azotes con la vara, serian muy excitantes. Hasta después del orgasmo, mi mente comenzó a divagar en cómo salirme de este lio.

Después de unos minutos Daniel cruzo la puerta con un par de varas en mano, las dos parecían muy largas para nuestros pequeños traseros, pero Alejandro parecía complacido con ese par de instrumentos.

Luego de probar su elasticidad tirando algunos golpes al aire, nos observo con una mirada penetrante.

Rápidamente Daniel se quito la ropa que lo cubría, quedando igualmente desnudo.

“de acuerdo quien va primero”

nadie dijo nada por un segundo

“Sebastián, me parece que no tomaste muy bien tu castigo hace un momento, la vara es mucho más dolorosa que mi mano, por lo que creo que sería bueno inmovilizarte para terminar rápidamente con tu castigo, a menos de que creas que lo puedes soportar?”

Pensé por un momento, ninguna de las opciones era agradable por lo que respondí únicamente moviendo la cabeza arriba y abajo.

“Daniel ve por unas cuerdas que tengo en el coche, Sebastián quita todo lo que esté en la mesa, la vamos a ocupar”

Daniel regreso rápidamente con un juego de cuerdas, y se las entrego a su padre, que le dio una palmada en la espalda.

“Prepárate tu vas primero, para que luego me ayudes con Sebastián”.

Daniel Se dirigió al descansa brazos del sillón para prepararse para su castigo.

Alejandro se acerco a su hijo que tenía las piernas tan separadas como era posible, sus nalgas en alto y con cabeza enterrada en uno de los cojines del sillón.

Su padre tomo una de las varas que había traído, soltó un par de golpes al aire y comenzó su embestida contra las nalgas de mi amigo, cada golpe dejaba su cuerpo tembloroso y una furiosa línea aparecía cruzando sus nalgas.

Golpeo unas 6 veces antes de que los gritos de Daniel fueran audibles. Su cuerpo temblaba esperando el siguiente golpe, sus piernas se movían frenéticamente tratando de absorbiendo el dolor, pero su trasero permanecía desprotegido en el mismo lugar.

Después de unos 25 golpes el castigo termino, Daniel estaba llorando en el sillón, aun en la penosa situación. Su padre se acerco como el día anterior y lo tomo del estomago, para luego dirigirlo contra su pecho, para dejarlo llorar mientras lo rodeaba con sus brazos y le susurraba al oído, seguramente le afirmaba cuanto lo quería.

Luego de llorar por un momento Alejandro lo separo de su pecho.

“Puedes ayudar con el castigo de Sebastián, luego los dos pasaran unos minutos de cara a la pared”

Alejandro se volteo hacia mí, y camino lentamente hasta estar frente a mí, me ordeno que me volteara, justo con la mesa frente a mí. Se arrodillo tras de mí, y comenzó a asegurar mis tobillos contra las patas de la mesa.

Al terminar de asegurar mis dos piernas, dio la vuelta a la mesa.

“inclínate sobre la mesa por favor”

Tire mi cuerpo sobre la mesa, y estire mis manos hasta la orilla, donde Alejandro las amarro juntas y luego a la mesa.

Mi cuerpo estaba totalmente inmovilizado, y mi trasero totalmente desprotegido para la actividad que Alejandro había planeado.

“estas listo”

por supuesto que no estaba listo, mi entrepierna estaba tan firme como era posible, pero en mi cabeza el miedo palpitaba con fuerza.

“ahh haaa”

pude ver la sombra que se reflejaba en la pared frente a mí, Alejandro probaba la elasticidad de la vara. Luego se paró a un costado de mí, y puso la vara en mi trasero, midiendo su distancia, luego de un momento tiro su mano hacia atrás, tomo aire y la trajo con brutal fuerza al encuentro de mi piel.

Ya había sido nalgueado un momento antes, por lo que mis nalgas estaban aun muy adoloridas, por lo que el primer golpe despertó el ardor que había sentido minutos antes.

Caga golpe era terrible, sumamente doloroso. Pero estando inmovilizado era poco lo que podía hacer. Gritaba en cada azote, me movía frenéticamente tratando de que los golpes no dieran en el mismo lugar, mientras me concentraba en absorber el dolor.

Nada resulto termine llorando y gritando como un bebe, mientras Alejandro proseguía con su embestida.

“Me parece Sebastián que no estás aceptando muy bien tu castigo y es un hecho que una vez comenzado no hay vuelta atrás, tienes que soportarlo como un caballero, por estar tan inquieto te has ganado 5 mas”

“no por favor, Alejandro no me azote, no soporto un golpe más, duele muchooo”

me importo poco el humillante circo que estaba armando, pero el dolor nublaba mi mente.

Dejo descansar mi trasero por un momento, luego toco mi piel con la vara, cruzando mi trasero de lado a lado.

Yo apreté los dientes, luego mis manos en el borde de la mesa, y me convencí de quedarme quieto para no hacer más grande mi castigo.

Alejandro luego asesto los azotes más fuertes que le permitió su brazo, por el dolor que sentía estaba seguro de que mi trasero estaba cubierto en sangre, pero Alejandro era un experto en aplicar castigos por lo que los golpes dejaban enormes cantidades de dolor pero sin dejar marcas.

Al terminar el castigo, Alejandro tomo una toalla y la humedeció en el grifo de la cocina, para luego ponerla sobre mi trasero mientras me desataba lentamente.

Ya estaba desatado pero no me podía levantar, mis nalgas me dolían demasiado para levantarme. Alejandro camino tras de mí, puso su mano en mi trasero para sostener la toalla y luego puso su otra mano en mi estomago para levantarme, me rodeo con su brazo, y dejo el otro sosteniendo la toalla.

Llore por largo tiempo, y luego quito la toalla de mis nalgas, para mi sorpresa no había ni una gota de sangre, por lo que mi trasero no estaba cortado, únicamente ardiendo y con tantas líneas que era imposible contarlas.

Luego Daniel y yo fuimos conducidos hasta la pared de la sala donde pasamos un largo rato.

Poco después llego Pedro, el vecino que habíamos visto un tiempo antes, al parecer le había traído algunas frutas que crecían en arboles que rodeaban su casa.

“parece ser que han tenido una mañana ocupada”

“si, este par de muchachos necesitan entender que la escuela es mucho muy importante, y que las malas calificaciones no serán toleradas”

“pues me parece bien, los chicos de su edad necesitan de vez en cuando una buena surra para regresar al buen camino, mañana mándamelos temprano para que tomen un par de lecciones conmigo”

“puede ser, hoy en la noche los dos tienen una cita con el cuero y luego a la mañana siguiente tienen otra cita con la vara a menos de que lo quieras hacer tu mismo”

Pedro lo pensó por un momento

“está bien, yo mismo lo hare, bueno muchachos ahora sí que se han metido en un lio”

Alejandro y Pedro hablaron por un momento, y luego Pedro se retiro, no sin despedirse de nosotros.

“nos vemos muchachos”

a cada uno nos dio una nalgada y salió de la cabaña.



lunes, 25 de enero de 2021

Al cole en pañales 11

Capitulo 11 El final 



 A partir de ese momento los dos hermanos fueron bebes de tiempo completo cosa que los apenaba mucho, si estaban en casa Toña los cambiaba, aunque a veces mami cambiaba a alguno de los bebitos, para el baño mami y Toña se turnaban para hacerlo, un día Toña bañaba a David y mami a Sonia y al día siguiente cambiaban. Si salían de casa obvio que además de la pañalera, Toña los acompañaba y fungía como una autentica nany de los dos bebitos, les revisaba los pañales, cuando era necesario los cambiaba no importando donde se encontraran, les daba de comer en la boca, obvio con mamila incluida. El martes la junta con padres de familia no fue tan suave como la directora esperaba, hubo muchos padres que cuestionaron seriamente el que los niños no pudieran ir al baño durante las clases, un padre dijo: -Además es un riesgo medico que no los dejen ir al baño, pueden contraer alguna enfermedad por aguantar mucho las ganas de hacer `pipi La Directora contesto: -Tiene razón, no es bueno que se aguanten las ganas, por eso recomendamos que vengan en pañal, para evitar en su caso que mojen su uniforme, porque por ningún motivo les pedimos que aguanten las ganas, si no traen pañal, insisto tendrán que mojar su ropa Había padres que no estaban tan en desacuerdo, pero otros si, hasta que intervino la mami de David: -Miren yo les voy a contar mi experiencia acerca de esta medida, ya que mi hijo está en 4º grado y ya paso por esto Tomando aire continúo: -Desde luego que a los niños no les gusta esta política, ya que por un lado les encanta salir del salón por cualquier motivo, además de que piensan que son bebitos por usar pañal en la escuela, yo a pesar de los reclamos de David lo mande desde el primer día en pañal, y créanme que ha funcionado muy bien, se ha disciplinado totalmente, ya no da lata y obedece en todo, además de ya no salir del salón de clases Sandra, la maestra de David interrumpió: -Así es en efecto, les quiero decir que el bravucón del grupo, Hugo, ahora es una sedita, no sé porque su mami no lo mando con pañal desde el principio y lógico se burlaba de sus compañeros que si venían en pañal, pero basto un “accidente” mojando sus pantalones, en castigo ahora tiene que venir en pañales todos los días y a partir de eso dejo de burlarse de sus compañeros y se porta muy bien La mami de David continúo: -Es tan buena esta medida que ahora mando a David con pañales de tela, obvio no puede ir al baño en el recreo y siempre los moja, por lo que a fuerza tiene que ir con la enfermera a que lo cambien, por lo mismo desde ayer también mando a Sonia que esta en 2º de secundaria en pañales, también de tela La directora interrumpió: -Bueno como pueden ver la medida funciona muy bien, eso sí les voy a pedir que los manden con pañal desechable ya que la idea es que si puedan ir al baño, pero esto solo antes de entrar a clases, durante el recreo y al terminar las clases y solo por excepción es que mojen los pañales, ya que se imaginan si tuviéramos que cambiar a todos los niños en el recreo, necesitaríamos un ejército de cambiadoras, si así a partir de mañana tendremos 10 personas dedicadas en el recreo a cambiar a los niños que lo necesiten Ya no hubo muchos reclamos de los padres, solo las dudas habituales, como de que pañales comprar, ahí la directora dijo: -Bueno para los niños de jardín y primaria no hay problema Pampers hace pañales para cada talla, solo es cuestión de que busquen bien la talla que les quede a sus chiquitos, para los niños de secundaria sobre todo para los de segundo y tercero, seguro les van a tener que comprar pañales de adultos, porque seguro a los más altos ya no les van a quedar los pañales de bebe Después de resolver algunas otra dudas de algunos padres se dio por terminada la junta, a partir del día siguiente fue común ver filas de niños en el recreo que esperaban a ser cambiados y también niños y niñas que por no llevar pañal mojaron su uniforme y por lo menos ese día tenían que estar solo en su pañal, solo aquellos niños muy mal portados se les obligo a usar pañales de tela. Así que David y Sonia ya no se sentían como los únicos bebitos en la escuela y durante un muy buen tiempo tuvieron que usar pañales para la escuela, mami después de un tiempo les quito el castigo y ya no los ponía en pañales en casa, solo cuando se portaban mal los volvía a castigar. La que si vivió a plenitud su gusto por los pañales fue Lis que durante todo el tiempo en que estuvo en esa escuela uso pañales y tomo mamila. Fin.

Al cole en pañales 10

Capitulo 10 Dos lindos bebitos 





 Ese mismo día cuando Lis y mami llegaron a casa, mami le cambio el pañal que como siempre estaba mojado, sin preguntarle le puso otro pañal limpio, Lis estaba que no lo creía, iba a estar en pañal como toda una buena bebita, pero mami le dijo: -Bueno como te gusta tanto estar en pañal, de ahora en adelante vas a ser mi bebita de tiempo completo Luego fueron a comer, mami le dio en la boca, antes le puso un babero y los líquidos los tomo en mamila, en la noche después de bañarle la preparo para dormir, le puso doble pañal con la esperanza de que no mojara la cama, pero aun así le pidió: -Cuando hagas pipi en la noche primero ponte boca arriba a ver si logramos que no mojes la cama, en el pañal que te quite en la mañana vi que solo se mojo del lado en que seguramente estabas recargada y por eso se salió la pipi -Si mami A Liz le encanto la idea del doble pañal, lo sentía mucho muy grueso y se sentía más como una bebita. Todo el fin de semana la trato como bebita, incluso cuando salieron la cambio en el baño de mujeres pero en la tabla cambiadora de bebes, así que las mujeres que entraron o salieron del baño vieron como mami cambiaba a una niña grande mientras esta tomaba su mamila, mami pensaba que si la humillaba mucho se le quitaría esa locura de querer ser bebita, pero lo único que logro fue que a Lis le gustara mucho mas ser una bebita. De Hugo no había mucho que decir, el también estaba como un bebito, nada más que a él sí que no le gustaba para nada, se sentía muy humillado al ser tratado así. Regresemos con David, cuando regresaron de casa de su tía mami lo baño, como si fuera un bebito, luego le puso doble pañal y lo dejo sin pijama, con tremendo bulto no subía el pantalón de pijama de David, luego le dio de merendar en la boca y lo subió a dormir. Sonia estaba feliz con el trato que le daban a David, no se burlaba porque sabía que mami la castigaría, pero igual estaba feliz En la madrugada David se despertó con ganas de hacer pipi, no le quedo mas remedio que hacer en los pañales, a pesar de tener doble pañal, David sintió como la pipi salía de los pañales y mojaba la cama, fue poco lo que se mojo, pero suficiente como para estar incomodo, se tardo un poco en dormir, pero al fin lo hiso. Mami lo despertó por la mañana, sabía que lo iba a encontrar mojado, así que retiro las cobijas y vio que incluso la cama se había mojado: -Hay bebito mojaste la cama -Yo no tuve la culpa, me dieron ganas de hacer pipi y esta se salió de los pañales -Si, es que los desechables no son buenos para dormir, pero eso lo voy a solucionar hoy mismo David se atrevió a preguntar: -¿Cómo lo vas a solucionar? -Fácil vamos a ir a comprarte pañales de tela, con esos no vas a mojar la cama Ya que mami término de cambiar y vestir a David bajaron a que le diera de desayunar, mami le grito a Sonia que todavía no bajaba a desayunar: -Sonia apúrate que vamos a ir de compras Sonia emocionada, le encantaba ir de compras bajo de inmediato y le pregunto a mami: -¿Qué vamos a comprar? -Pañales -Bueno pero esos son para David a mi ¿Qué me vas a comprar? -También pañales -Yo no necesito pañales, ya soy grande y puedo ir al baño fácilmente no como los bebitos como David que hasta la cama mojan -Claro que necesitas pañales, el martes hay junta general de padres en la escuela y ahí van a anunciar que todos los niños van a tener que usar pañales -Pero yo no voy a ir en pañal a la escuela yo si aguanto las ganas jamás me voy a mojar -Claro que vas a ir en pañales a la escuela -Te digo que no, estás loca -¿Que estoy loca?, vas a ver Mami tomo de las manos a Sonia y la llevo a un sillón ahí le subió la falda del vestido que tenía puesto Sonia, le bajo las pantaletas y le dio de nalgadas: -¿Qué estoy loca?, vas a ver cómo se comporta una loca Sonia ofrecía disculpas -Perdón mami me ofusque no quise decirte que estás loca, lo que pasa es que no me hago a la idea de usar pañal Toda esta perorata la dijo entre sollozos por las nalgadas que recibía de mami, cuando estuvo satisfecha de las nalgadas, mami le dijo: -Quédate como estas un momento, no te vayas a mover porque te va peor Igual Sonia no tenía ganas de nada se quedo acostada en el sillón chillando por el dolor y la humillación de recibir nalgadas como cualquier niñita chiquita, con la falda levantada y la pantaleta bajada, mami regreso con un pañal de david y talco de bebe, cuando Sonia la vio adivino sus intenciones: -No mami pañal no -¿quieres mas nalgadas? -No, pero no me pongas pañal -Claro que te voy a poner pañal, por desobediente y por burlarte de David Así acostada como estaba simplemente paso el pañal por debajo de las pompas de Sonia, le puso talco y le ajusto bien el pañal con las cintas, el pañal era la talla mas grande que había para bebes, a David si le quedaban muy bien, pero lógicamente a Sonia le quedaba muy apretado pero si cerraban las cintas, luego simplemente le quito completamente las pantaletas, Sonia se sentía muy humillada, mami le dijo: -Ya ves que si puedes usar pañal, ahora desayuna rápido para que nos vayamos a comprar tus pañalitos Sonia ya no dijo nada, fue a desayunar, ya que terminaron salieron en el coche para ir de compras, Sonia con todo lo que había pasado ni se había acordado de ir al baño, tenía muchas ganas de hacer pipi, le dijo a mami: -¿Nos podemos detener en una gasolinera para que vaya al baño? se me olvido ir antes de salir de casa -Claro que no me puedo detener, si no te puedes aguantar para eso traes pañal, simplemente mójalo y no te va a quedar más remedio porque nos vamos a tardar y no te voy a dejar ir a ningún baño Sonia sabía que era imposible discutir con mami así que simplemente dejo que la pipi saliera, pero tenía tantas ganas y traía un pañal tan pequeño que lógicamente este se desbordo mojando la falda de Sonia y el asiento del coche, alarmada le dijo a mami: -Oye nos tenemos que regresar por que ya hice pipi y se mojo mi falda y el asiento del coche -No podemos regresar, porque no tenemos tiempo, ahora en la tienda vemos como le hacemos, eso si tu vas a limpiar el asiento en cuanto lleguemos a casa -¿pero cómo me voy a bajar del coche con la falda toda mojada? -Pues no te va a quedar de otra, bueno te puedo quitar la falda y bajas en pañal Mejor se quedo callada Sonia, no es que David estuviera contento con lo que le pasaba a su hermana, el estaba en una situación similar, pero tenía que reconocer que se lo merecía por haberse burlado tanto de él. Llegaron a la tienda de pañales, bueno era una tienda de artículos para bebes, a mami le habían dicho que ahí podía encontrar pañales de tela en todos los tamaños, mami se estaciono y se bajaron del coche, Sonia se sentía totalmente ridícula, la mancha de humedad en su falda era totalmente visible y cualquier persona que la viera sabría de inmediato que se había orinado En cuanto entraron a la tienda una dependiente se fijo en la falda de Sonia y cuando mami le pregunto: -¿venden pañales para niños grandes? -Si claro ¿Los necesita para su hija? ¿Verdad? -Si pero también para mi hijo, los dos necesitan pañales -Bueno pero son más urgentes para su hija -Claro Sonia se quería morir, la dependiente se acerco a Sonia mientras se cuestionaba: -¿de qué talla será? -Pues no se tiene 13 años -Si, pero no todos los niños miden lo mismo, creo que lo mejor es que pase a que la mida y sirve que de una vez le ponemos los pañales que le queden, creo que le urge un cambio a su hija -Si, se mojo mucho Pasaron a que la midieran, ya con las medidas la dependiente le enseño a mami varios modelos de pañales, mami escogió para el día y la noche, la dependiente trajo los pañales que solicito mami y le dijo: -Si quiere la cambio y le pongo una muda de los pañales que escogió, sirve que además del cambio que le urge comprobamos que los pañales si son de su talla -Me haría un gran favor, no puede seguir toda mojada mi hija La dependiente le indico a Sonia que se acostara en una cama que tenían ex profeso para esos casos, la dependiente la subió la falda y cuando vio el pañal que tenía puesto Sonia, le comento a mami: -Oiga ese pañal es muy chico para su hija por eso mojo su ropita -Si son pañales de su hermano, pero como no tenía pañales para ella, no me quedo más remedio que ponerle uno de su hermanito, se imagina si no le hubiera puesto ese pañal como hubiera terminado de mojada -Si más vale algo que nada La dependiente despego las cintas del pañal, lo quito y paso por debajo de las pompas los pañales que le iba a poner, luego le dijo a mami: -tenemos toallitas y talco de bebe para estos casos en que tenemos que cambiar a un cliente, pero lo que si tendría que comprar son los seguros pañaleros -A si claro traiga unos y se los pago La dependiente, después de limpiar bien toda la zona del pañal de Sonia y ponerle talco fue por los seguros pañaleros, ya que regreso le ajusto bien los pañales en el estomago de Sonia y le puso los seguros para que los pañales quedaran bien fijos, le dependiente dijo: -Párate para que mami vea que si te quedan perfecto los pañales Sonia obedeció y mami comprobó que efectivamente le quedaban perfectamente los pañales, le dependiente le indico a Sonia que se volviera a acostar mientras le preguntaba a mami: -¿Qué calzones protectores va a querer? ¿De plástico o de hule? -No sé que me recomiende -Bueno para el día son mas prácticos los de plástico con broches, facilitan mucho el cambio de pañales, pero para la noche evitar fugas que mojen la cama son mejores los de hule La dependiente regreso un instante después con un calzón de cada uno, mami estuvo de acuerdo, le dijo: -Bueno creo que es bueno que ahorita le ponga uno de plástico -Claro La dependiente puso manos a la obra poniéndole el calzón de plástico a Sonia, mientras lo hacía mami le pregunto: -Oiga y usted que todo lo soluciona ¿Que puedo hacer con el vestido mojado de mi bebita? ni modo que se lo deje puesto ya que está muy mojado, pero tampoco se lo puedo quitar ya que quedaría prácticamente desnuda, bueno por lo menos de arriba, abajo tiene los pañales que algo cubren La dependiente se quedo pensando un ratito y por fin dijo: -Mire lo que pasa es que ropita si no tenemos de su talla, lo único que tenemos que le pueda quedar son unas camisetas pañalera, de las que tienen broches en la entrepierna, son muy prácticos ya que ajusta bien los pañales y evitan que se muevan, haciendo mas cómodo el uso de pañales y ayudando a evitar rozaduras -Es buena idea -Si además si taparía toda la parte de arriba de su cuerpo, no alcanza a cubrir completamente el calzón de plástico, pero por lo menos no se va a ver como si estuviera solo en pañales Regreso con una de las camisetas y se la puso a Sonia, se veía adorable, como toda una bebita tierna, efectivamente no ocultaba para nada sus pañales, cuando Sonia se vio en el espejo se quería morir, se sentía profundamente ridícula. Luego mami le pregunto a la dependiente: -¿Qué pañales desechables me recomienda para ella?, no la voy a tener siempre con pañales de tela, pero el problema es que ya ve que los pañales de bebe ya no le quedan pero creo que los de adulto le van a quedar muy grandes -Tiene razón, los de adulto le van a quedar como sabanas, no es tan importante ya que igual van a absorber mucho, pero van a ser muy incómodos y notorios, todos van a saber que usa pañal, pero lo bueno es que pampers tiene unos pañales iguales a los de bebe, pero para adolecentes, no los venden en los supers, solo en tiendas especializadas como la nuestra, déjeme le enseño los que le quedaran a su bebita. Regreso con un paquete de pañales, el diseño del empaque era igual al de los pañales de bebe incluso la foto que tenia la bolsa de pañales era de un bebe luciendo los pañales, pero donde venia las indicaciones decía que eran para adolecentes de hasta 53 kilos, Sonia pesaba 49 así que le quedarían perfecto, después de todo esto Mami le dijo a la dependiente las cantidades de cada artículo, la dependiente surtió todo y pasaron con David, la dependiente pregunto: -¿También necesita cambio de pañal? -No, le acabo de revisar el pañal y está seco, a excepción de los desechables póngame lo mismo que le encargue para Sonia -Claro, solo voy a ver su talla La dependienta trajo un pañal de tela muy grande, uno de los extremos lo fijo a la altura de las pompas de David y paso el resto del pañal por la entrepierna de David, como si le fuera a poner el pañal, luego se fijo hasta donde llegaba el pañal por la parte de enfrente a la altura del ombligo, ahí marco el pañal, se lo quito y regreso al ratito con un pañal y un calzón de plástico con broches. Con el pañal que traía hiso lo mismo que había hecho con el pañal grande, pero este si llegaba perfecto a la altura del ombligo de David -Mire le queda perfecto Luego hiso lo mismo con el calzón de hule y también quedo perfecto, luego fue por una camiseta pañalera, le dijo a mami: -Esta si se la voy a tener que probar porque es muy importante que le quede justa, si le queda un poco grande no ajusta bien y no va a sujetar bien los pañales y si le queda aunque sea un poco chica, simplemente no le va a abrochar y no sirve para nada La dependiente le bajo los pantalones a David y le quito la playera que llevaba, le puso el pañalero y ajustaba perfectamente -De estos si le recomiendo que compre pocos porque los va a dejar rápido con un poco que crezca ya no le van a quedar -Bueno solo póngame 3 -Para su hijito si tengo algo de ropita muy practica y mona, por ejemplo unos mamelucos que son especiales para dormir con pañales, también ayudan a fijar los pañales y son muy cómodos para los cambios de pañal, igual tengo unos overoles cortos con broches en la entrepierna, también ideales para cambios de pañales fáciles y le va también a permitir revisar sus pañales mas fácilmente Mami se convenció de las bondades de estos productos y los pidió también, de hecho le pidió de favor que le pusiera uno de los overoles a David, la dependiente le quito el pantalón y le puso en un santiamén el overol, le dijo a mami: -Ya ve que practico es, los va a adorar en cada cambio de pañales Mami dijo: -Realmente si son muy prácticos y se ve muy mono mi bebito, hasta se le ve el pañal entre los broches, lástima que no tenga en la talla de mi hija si no le pedía también para ella La dependiente le sugirió: -A su hija también le puede pedir estos artículos pero serian por encargo, nos tardamos una semana en tenerlos Mami encantada con la idea encargo estos artículos para su hija Por fin salieron de la tienda, Sonia no quería ni salir, pero sabía que era mejor no enojar a su mami, se sentía ridícula caminando en la calle vestida así, David también estaba molesto, también se sentía un bebito, todavía antes de regresar a casa pasaron al súper a que mami hiciera las compras de la semana, antes de llegar al súper David ya no aguanto las ganas e hiso pipi, como ya era costumbre en cuanto se bajaron del coche mami le reviso el pañal y comento: -Tiene razón la vendedora fue mucho más fácil revisarte el pañal, pero ya te mojaste, te tengo que cambiar, no sé porque no te orinaste en la tienda, la señorita tan amable te hubiera cambiado Mami busco en las bolsas hasta que encontró los pañales de David, los puso en la pañalera que acaba de comprar, también puso toallitas de bebe y talco, además de una mamila, luego caminaron hacia el súper, en una maquina de refrescos le compro un jugo y lo vacio en la mamila, en cuanto entraron al súper fue al baño de mujeres y ahí en la tabla cambiadora de bebes cambio a David mientras él se tomaba la mamila, cuando lo termino de cambiar David todavía no se acababa la mamila así que la tuvo que traer todo el tiempo mientras estuvieron en el súper. Era una escena muy tierna, la mama con sus dos bebitos de pañales, eso si un poco creciditos los bebitos, en cuanto terminaron de hacer las compras regresaron a casa, en el camino mami les dijo: -Lo bueno es que ya les contrate una niñera, porque con dos bebitos me voy a volver loca con tanto trabajo Sonia pensó que ese trabajo extra era porque ella quería conque no los pusiera en pañales, quedaba resuelto todo, pero prefirió no decir nada, mami prosiguió: -Yo voy a seguir con el trabajo de casa y ella se va a encargar de ustedes cambiarles los pañales, bañarlos, darles de comer, lavarles y plancharles los pañales, etc. David se quedo preocupado quería decir que los trataría como bebes para siempre, por lo que se atrevió a preguntar: -A mi me dijiste que por el fin de semana seria tu bebito, pero ¿Eso quiere decir que nos vas a seguir tratando como bebitos todo el tiempo? -Pues un buen tiempo si, hasta que me demuestren que son unos niños obedientes y bien portados Ya nadie dijo nada, el resto del fin de semana la pasaron como unos bebitos lindos y tiernos era cierto que se habían portado muy bien, lo bueno para ellos es que ya no salieron de casa y no tuvieron humillaciones en público, si usaron ensuciaron muchos pañales ya que mami siempre les puso pañales de tela. El lunes mami los despertó un poco más temprano que de costumbre ya que cambiar, vestir y darle de desayunar a dos bebitos son tareas tardadas, lo bueno es que a partir del día siguiente ya tendrían nana que le ayudaría a mami con esas tares y sería mucho más rápido, a sus dos bebitos les puso pañales de tela, calzón de plástico y la camiseta pañalera, arriba de todo esto su uniforme de la escuela. Preparo las dos pañalera, ahora si eran auténticamente pañaleras, antes le había mandado las mudas a David en una bolsa común y corriente, pero había decidido que ahora llevarían lo necesario para los cambios en una pañalera como lo haría cualquier bebito que va a la guardería. Después de todo el trajín salieron de casa y mami los dejo en la escuela, mami se bajo también del coche, ya que tenia junta con la maestra de David y también platicaría con la directora de la Secundaria para avisarle que desde ese día Sonia iba también en pañales, pero ella se bajo por su lado y sus bebitos por el suyo, cada uno cargando su mochila y la pañalera. Sonia decidió que tenía que dejar su pañalera donde los estudiantes de cuarto de primario dejaban siempre la suya, camino a ese lugar se encontró con Pati una compañera de clases de ella, Pati asombrada al ver que Sonia traía un pañalera, le pregunto: -¿Por qué traes pañalera? -Me muero de pena, pero mami esta tan feliz con los resultados que ha tenido en disciplina con mi hermanito que decidió que yo también traiga pañales a la escuela -Tu mami esta medio loca ¿No?, vas a ser la única en la secundaria en pañal, ¡que oso! -Bueno solo por dos días, mami dice que en la junta general de padres que hay mañana, la Directora va a anunciar que el sistema que implementaron en cuarto se va a implementar en toda la escuela, es decir ya no nos van a dejar ir al baño entre clases, solo en el recreo y varios vamos a ir en pañales -Pues aunque implantes eso yo no voy a dejar que mami me mande en pañales, ya somos grandes y podemos aguantar las ganas fácilmente -Eso pensaba yo, pero mami opina diferente y ya me mando en pañales Sonia dejo la pañalera en el lugar indicado y siguieron su camino rumbo al salón, Sonia le pidió a Paty: -Por favor no le digas nada a los compañeros, me moriría de pena si saben que uso pañales -No te preocupes, no comentare nada Por otro lado David se encontró a Lis, ella le comento: -Que mal te fue el viernes -Si -Ya ves te dije que eso podía pasar, a ver si no te obligan a usar pañales de tela como a Hugo -Pues aunque no me obliguen mami ya me puso de esos pañales -¿Traes pañales de tela? -Si y también camiseta pañalera y hasta mamila -Si estuvo fuerte el castigo -No solo eso, mami me trato todo el fin de semana como bebito, fue muy traumático, me sentí ridículo y lo peor es que parece que mami me va a tratar así por lo menos todo el año escolar, se me hace mucho castigo para lo que hice -El problema es que tú lo ves como castigo yo lo veo como premio -¿Cómo? -Si, es muy rico que te traten así, tu solo relájate y disfrútalo -No creo que en algún momento lo pueda disfrutar -A mi paso algo parecido, mami me castigo por mi gusto de usar pañales, piensa que si me trata como bebita me voy a sentir tan humillada que ya no me va a gustar usar pañales, pero está muy equivocada, no me siento humillada al contrario me siento feliz, por más que trato durante el fin de humillarme, no lo logro, salimos los dos días, me cambio en público, me vistió lo mas infantil posible, me dio mamila y de comer en la boca con babero y toda la cosa, todo esto en público y yo, claro que si sentí pena, pero mucho más felicidad de que la gente se diera cuenta de que soy una bebita linda, si hubo gente que se me quedaba viendo como si fuera un bicho raro, pero no me afecta -Dichosa tu -¿Qué sientes de usar pañales de tela? -Puestos a elegir, porque la verdad preferiría no tener que usar nada de pañales si son más cómodos, además con pañales de tela en la noche no mojas la cama -Oye eso es fabuloso, porque es lo único que no me gusta de los pañales, por más que mami me pone doble pañal siempre mojo la cama y eso si es incomodo, ¿así que con pañales de tela no mojas la cama? -Ni una gotita de pipi se sale de los pañales -Le voy a decir a mami que me compre de esos pañales, ¿Dónde te los compraron? -Ah… te doy la dirección, ahí también venden ropita de bebe pero para niños como nosotros -Que bueno que me dices, a ver si mami me quiere comprar eso Tuvieron que interrumpir la plática por que empezaba la clase, como de costumbre antes de cualquier cosa La maestra llamo a los castigados, esa lista ahora incluía a David, pasaron al frente todos, Sandra reviso que trajeran pañal los castigados, luego le quito los pantalones a Hugo para que quedara solo en pañales, obvio de tela. Luego siguió con David: -A ver David, tu siempre traes pañal, pero no te gusta que te cambie la enfermera, así que creo que te voy a quitar el pantalón para que cuando regreses del recreo pueda revisar si estas seco Le bajo el pantalón y vio la camiseta pañalera y el calzón de plástico que tenía puesto David arriba de los pañales, Sandra comento: -Oye tu mami se adelanto y te mando en pañales de tela, eso es bueno y es camisetita que traes es muy cómoda, te voy a dejar sin pantalones pero con la camiseta pañalera David nunca pensó que le fueran a hacer eso, se sintió muy mal de que todos los compañeros vieran sus pañales, estaba un poco menos expuesto que Hugo ya que el pañalero tapaba algo de los pañales, por lo menos no se veían los seguros pañaleros, pero si se distinguía claramente el calzón de plástico ¡Que oso!. Sandra les dijo cuando entro la maestra suplente: -Se quedan un ratito con Laura porque tengo que ir a hablara con la mami de David, se portan bien, no tardo Lilia, mamá de David y Sonia entro a la Dirección, no veía a Sandra, pero si se encontró con la Directora de la secundaria, después de los saludos le dijo: -Adelantándome a lo que mañana nos va a pedir, es decir que los niños de toda la escuela vengan en pañal yo ya mande hoy a Sonia en pañales -ah… Eso es muy bueno, o sea que a usted si le parece bien la medida -Desde luego, me ha ido muy bien con David, se ha disciplinado mucho -Si parece que ayuda mucho a los chicos a portarse bien, por cierto ¿Va a venir mañana a la junta? -Claro -Eso es bueno, porque si algunos padres se ponen molestos usted nos puede ayudar mucho contando la experiencia con David -Desde luego, cuente con eso Se despedía de la Directora cuando entro Sandra a la Dirección, vio a Lilia y se dirigió a ella, entraron a un cubículo y ahí hablaron -El viernes si hijo se porto muy mal -Si, ya lo sé es un necio, ya le había dicho que si hace pipi tiene que ir a que lo cambien, no que el jueves llego muy rosado a casa, obvio porque no fue a que lo cambiaran y con la pipi tanto tiempo lógico se roso -Si y el viernes hiso lo mismo pero hiso pipi otra vez y mojo sus pantalones, pero veo que ya puso remedio, lo mando en pañales de tela, precisamente le iba a pedir eso -Si, el sábado se los fui a comprar y lo tuve en pañales todo el fin de semana -Que bueno, vi que le compro una camiseta pañalera, está muy linda y practica, como le quite los pantalones para tenerlo bien vigiladito si hace pipi, le queda muy bien el pañalero -Es muy buena idea que su sistema lo vayan a implementar en toda la escuela por lo pronto ya me adelante y mande a Sonia en pañales -Pues se ve que es usted una mamá muy comprometida con sus hijos no tengo nada más que decirle que seguramente David va a estar castigado algunas semanas -Si, no se preocupe, yo lo voy a tener en pañales por lo menos todo el ciclo escolar, estoy segura que así se va a portar muy bien Se despidieron, La directora a seguir con su pesado trabajo y Lilia a su casa Obviamente a David le dieron ganas de hacer pipi y pensó que no tenia caso aguantarse hasta el recreo porque de cualquier forma no podía ir al baño, así que mojo los pañales, cuando sonó la chicharra antes de salir del salón Sandra lo detuvo un momento, le desabrocho el pañalero y sin necesidad de tocar los pañales vio que estaban orinados, le dijo a David; -No se te olvide ir a que te cambien los pañales, si al regreso del recreo no estás cambiado vas a ver cómo te va David salió del salón cabizbajo, Lis lo estaba esperando para ir juntos a que los cambiaran, David le dijo: -Que osos me hace pasar la maestra, como que quitarme los pantalones, ya me parezco a Hugo, somos los únicos dos en pañales a la vista de todos, fue un castigo muy fuerte para algo tan simple, estoy de acuerdo que hice mal en no ir a que me cambiaran, pero creo que con la humillación del viernes era más que suficiente, jamás dejaría de nuevo de ir a que me cambien -Si fue un castigo fuerte, pero como me gustaría que me pusieran un castigo así, te ves muy lindo con el pañalero y que sobresalgan tus pañalitos y el calzón de plástico, a ver si logro que mami me compre todas esas cosas maravillosas que tienes Llegaron a la enfermería y paso primero Lis a que la cambiaran, un ratito después salió con su mamila en la mano, entro David y la enfermera lo primero que hiso fue darle su biberón, luego le cambio los pañales, David todavía no se podía acostumbrar a que le cambiaran los pañales y menos que fuera la enfermera la que lo hiciera, cuando lo terminaron de cambiar David le regreso el biberón a medio terminar a la enfermera, ella se negó a tomarlo: -Tu estas castigado, así que te tienes que llevar el biberón para que te lo termines David salió también con el biberón en la mano, lo estaba esperando Liz, fueron juntos a dejar las pañaleras a su lugar y luego platicaron un rato en lo que se acaba el recreo se veían muy tiernos cada uno tomándose el biberón, le diferencia era que Liz lo hacía por gusto y David por obligación, además con el agravante de que Hugo estaba vestido como bebito. Sonia por su parte también mojo los pañales antes del recreo, así que cuando sonó la chicharra salió del salón y fue por su pañalera, para que la pudieran cambiar, caminaba rumbo a la enfermería cuando una niña vio lo que cargaba y empezó a decir en voz fuerte como para que todos escucharan: -Sonia usa pañales…Sonia usa pañales Obviamente varios niños y niñas se acercaron e incluso le hicieron valla mientras cantaban -Sonia usa pañales…y la van a cambiar….Sonia es bebita de pañales… Y cosas por el estilo, Sonia estaba profundamente humillada, era la única niña de secundaria que usaba pañales, era intolerante Por fin llego a la enfermería y se acabo su suplicio, pero solo por un rato, la enfermera recibió la pañalera y busco que había cuando vio la mamila se la dio mientras le decía: -Tu mami te mando biberón así que te lo tienes que tomar mientras te cambio, la enfermera le cambio los pañales, cosa que fue muy vergonzosa para Sonia, ya que terminaron de cambiarla, Sonia todavía no se terminaba la mamila, así que se la regreso a la enfermera, ella le dijo: -Como no estás castigada si te recibo la mamila, si estuvieras castigada te la tendrías que llevar Sonia salió con la pañalera de la enfermería y camino para dejarla en su lugar, los niños la estaba esperando así que otra vez le hicieron valla y cantaban: -Ya le cambiaron los pañales a Sonia….Sonia es un bebita…. Dejo la pañalera y los niños la molestaba, una prefecta vio e escándalo que hacían los niños y fue hasta el lugar, grito: -NI se burlen que a partir del miércoles todos van a estar igual en pañales, Sonia como es muy responsable prefirió hacerlo desde ahora, pero insisto ustedes también van a ser bebitos de pañales, así que no quiero oír una burla mas Un niño desobedeció y siguió cantando: -Sonia usa pañales…. La prefecta lo cayó y lo tomo de la mano: -Por burlón ahora tú también vas a estar en pañales Se lo llevo a la enfermería y al ratito salió con pañales de tela y calzón de plástico, además de una mamila en la mano y desde luego un citatorio para que mami asista al día siguiente a hablar con la Directora de la Secundaria, ya nadie se burlo de nadie. Pero Sonia se sentía peor que chinche si le ayudo mucho la ayuda de la prefecta y más le gusto que pusieran en pañales al niño, ya no era la única en esa situación. Pati se acerco a ella, trato de consolarla: -Que bueno que la prefecta intervino, estaban siendo muy molestos los niños -Si que pena, pero es que mi mami se pasas como me manda en pañales siendo la única en toda la secundaria así -Si pero como dijo la prefecta el miércoles todos vamos a estar si no en pañales, dependerá de cada mamá si con la amenaza de ser puestos en pañales en cualquier instante ya no serás la única -Pues si, pero mami se pudo esperar al miércoles y sobretodo no mandarme en pañales de tela si me mandara en desechable hubiera podido ir al baño y nadie se hubiera dado cuenta de mis pañales Por fin empezó la clase y Sonia pudo tratar de olvidar por lo menos por unos momentos de la tremenda pena por la que paso en el recreo. Cuando terminaron las clases David fue por su pantalón a la enfermería, la enfermera le dijo: -Como estas castigado no te puedo dar el pantalón, tienes que salir de la escuela así, dile a mami que mañana te mande sin pantalón y que venga por el que se queda aquí cuando quiera Así que David tuvo que salir de la escuela en pañales, ya estaba Sonia en el coche, mami le dijo cuando subió al coche: -¿Y tu pantalón?, no me digas que lo mojaste de nuevo -No, lo que pasa es que me dejaron sin pantalón todo el día, para salir fui a pedírselo a la enfermera, pero me dijo que como estoy castigado tengo que salir de la escuela sin pantalón que mañana me mandes sin pantalón y que puedes recoger el que se quedo cuando quieras -Bueno ya es tarde, mañana lo recojo Llegaron a casa entraron y los niños vieron a Toña, mami de inmediato se las presento: -Niños ella es Toña su nana a partir de ahora, ella los va a cuidar -Toña te presento a los bebes que vas a cuidar -Que lindos bebitos, seguro nos vamos a entender muy bien -Seguro que si, le pido que les revise los pañales, si están mojados los cambia, les deja el pañalero que traen, a David le pone el overol que deje en su cama y a Sonia la faldita que también deje en su cama Toña y los niños subieron, los dos se sentían muy avergonzados y mas cuando Toña metió su mano entre los pañales, comprobó que los dos niños estaban mojados, así que bajo por dos mamilas y cambio a los bebes, luego bajaron a comer, entre Toña y mami les dieron de comer en la boca a los niñitos, obvio antes les pusieron su baberito a cada uno y tomaron leche de formula en la mamila Eran dos lindos bebitos que hasta nana tenían, ¡Que oso!

Al cole en pañales 9

Capitulo 9 David usa pañal fuera de la escuela 



 Ya en la escuela, como de costumbre entraron juntos David y Lis, ella le dijo: -Soy feliz, por primera vez dormí en pañal -¿Tu mami te dejo? -Si, cada vez va siendo más tolerante con mi gusto por usar pañales -¿Qué sentiste durmiendo en pañal? -Muy rico, ahora si me sentí como una bebita -Obvio que mojaste el pañal ¿verdad? -Si, y eso fue lo único malo, porque no sé porque si no hice tanta pipi, pero moje la cama, mami se enojo mucho, no sé si me va a prohibir volver a dormir en pañal, tan enojada estaba que me castigo y ahora que regrese a casa yo voy a tener que lavar mi pijama y las sabana -Eso estuvo muy mal Entraron al salón y como de costumbre Sandra le quito los pantalones a Hugo y reviso que trajera pañal, a los castigados solo les reviso que trajeran pañal, a media mañana a David le dieron ganas de hacer pipi y no le quedo más remedio que mojar el pañal, cada vez le gustaba más como se siente mojar el pañal, ya podía decir que le gustaba, lo que no le gustaba para nada era la consecuencia de mojar el pañal, es decir que le cambiaran el pañal. Pensó que hacer; ir con la enfermera a que lo cambiara en el recreo o de nuevo esperarse a que mami lo cambie, el problema iba a ser que mami se daría cuenta que había mojado el pañal antes del recreo y de seguro lo iba a castigar. Por fin salieron al recreo, David le dijo a Lis: -Otra vez moje el pañal -¿Vas a ir a que te cambien? o ¿te vas a quedar con el pañal mojado hasta que llegues a casa? -Pues esto es lo que me gustaría, pero ayer mami se dio cuenta de que no había ido a que me cambiaran y me regaño -¿Cómo se dio cuenta? -Cuando me estaba cambiando se dio cuenta que estaba un poco rosado y concluyo que fue porque no me habían cambiado el pañal en un buen tiempo -Esas mamas se dan cuenta de todo -Sí, parecen policías -Pues ahora si a que te cambie la enfermera -Creo que no, prefiero que me regañe mami a pasar por la vergüenza de que me cambie la enfermera -Te estás arriesgando mucho, que tal que ahora si te dan ganas después del recreo -Ya vi que si lo puedo controlar, no pasa nada Así que como de costumbre solo a Lis le cambiaron el pañal, David no sintió nada de ganas de ir al baño, era lógico había orinado hacia muy poco tiempo. Regresaron a clases y un rato después David sintió terror, le estaban dando ganas de hacer pipi, eran muchas las ganas, iba a ser difícil que aguantara hasta la salida, pero trato de pensar en otra cosa. Una hora después las ganas ya eran irresistibles, por más que trato de aguantar, la naturaleza gano la batalla y salió la pipi sin que David lo pudiera evitar, seguro David se equivoco, si hubiera hecho pipi cuando empezó a sentir las ganas de seguro hubiera podido controlar la cantidad a hacer, pero como se espero hasta ya no poder aguantar ya no pudo controlar e hiso una muy buena cantidad de pipi, tanta que el pañal no pudo contener toda la pipi y se desbordo mojando los pantalones de David. El desastre no había sido tan grande como cuando alguno de los compañeros se había mojado sin llevar pañal, solo se mojo un poco el pantalón, sin escurrirse por toda la pierna y sin hacer charquito en el suelo, pensó que a lo mejor podía lograr que nadie se diera cuenta, trataría de no moverse mucho y a la hora de la salida se amarraría el suéter en la cintura tratando de que ocultara la mancha de humedad en el pantalón, mami se iba a enterar y seguro lo castigaría, pero si lograba el objetivo de que nadie en la escuela se diera cuenta se sentiría muy aliviado. Pero su plan estaba destinado al fracaso, Sandra le pidió que pasara al pizarrón a resolver un problema de matemáticas, que problema, pero David se paró de su silla y antes de caminar al pizarrón se amarro el suéter a la cintura, así fue al pizarrón, sentía muy incomodo el pañal todo empapado y la humedad de los pantalones, no podía caminar bien, pero trato de disimular lo mejor posible. Sandra que como buena maestra es muy observadora, de inmediato noto la forma en que caminaba David, al principio pensó que era solo porque ya tenía mojado el pañal, pero al darse cuenta que tenía el suéter amarrado a la cintura adivino porque, pero no dijo nada de inmediato, dejo que David llegara al pizarrón y empezara a resolver el problema, obviamente David estaba dando la espalda a sus compañeros al estar de frente al pizarrón resolviendo el problema, Sandra simplemente se paro atrás de David y le levanto el suéter, de inmediato dijo: -David ¿porque mojaste tus pantalones si traes pañal? David se puso de todos los colores, pero trato de aparentar calma: -No sé porque se mojaron, hice pipi porque tenía ganas y se mojaron los pantalones -Te aseguro que es la segunda pipi que haces en el día, de seguro no fuiste a que te cambiaran en el recreo y ahí están las consecuencias -No maestra, le juro que es la primera vez que lo mojo, a lo mejor el pañal que traigo no sirve -No seas mentiroso, que ya me sé de todas a todas, pero bueno ya veremos después que hacemos contigo por lo pronto ve a que te cambien el pañal y te quiten los pantalones mojados David salió del salón con la cola entre las patas, nadie se burlo porque ya sabían de lo que era capaz la maestra, pero internamente varios se burlaron, Lis estaba muy apenada por su amigo, pero sabía que tarde o temprano le iba a pasar algo así, es muy necio David fue por su pañalera y luego a la enfermería, la enfermera cuando vio lo mojado del pantalón le pregunto: -¿Por qué mojaste el pantalón si traes pañal? David no pudo ni contestar, la enfermera completo: -Ahh…. Ya sé, nunca vienes a que te cambie en el recreo seguro hiciste en la mañana y como no viniste a que te cambiara ya tenias el pañal mojado y volviste a mojarlo ahorita y por eso se desbordo el pañal, que muchacho tan desobediente La enfermera acuesta a David en la cama, y le dio un a mamila, David no la quiso aceptar, la enfermera le dijo: -A los niños que se porta mal siempre les toca mamila, así que te la tienes que tomar No le quedo más remedio que tomar la mamila y tratar de que saliera la lechita tibiecita que contenía la mamila, mientras la enfermera le quito los mojados pantalones, luego despego las cintas del pañal mojado, le levanto las piernas a David para quitar el pañal sucio, de inmediato puso el pañal limpio, le limpio muy bien toda la zona del pañal con toallita de bebe, mientras trabajaba le comento: -Por ser un niño desobediente ya te rosaste, por algo son las indicaciones de que si hacen pipi antes del recreo vengan a que los cambie, lo bueno es que tengo capent Ya que le limpio bien, le puso crema de bebe, luego pomada en donde estaba rosado y luego abundante talco. David se sentía profundamente humillado durante todo el proceso del cambio de pañal, no entendía como a Lis le encantaba que le cambiaran los pañales Ya para terminar le ajusto bien el pañal limpio, David esperaba que le pusiera los pantalones, por eso no hiso ningún movimiento a pesar de que ya le habían terminado de poner el pañal, la enfermera lo apuro: -Ya termine niño, así que a su salón -Pero falta que me ponga el pantalón -¿Cómo crees que te voy a poner un pantalón todo mojado de pipi? -Casi no está mojado y lo prefiero a ir solo con el pañal -Pues tu puedes preferir lo que quieras, pero estas castigado y te quedas sin pantalón David se dio cuenta que no podía discutir, así que se paro y le dio el biberón a la enfermera, esta lo rechazo: -Ni me des el biberón, no te lo terminaste así que llévatelo y te lo terminas en clases, cuando terminen estas me lo regresas y recoges tu pañalera La enfermera le dio la mano y fueron al salón de clases, al llegar, la enfermera le dijo a la maestra: -Aquí le dejo a su bebito, vigile que se acabe su mamila -Gracias, claro que se va a acabar el biberón Hugo se iba a sentar a su lugar cuando la maestra lo detuvo: -A ver Davidcito, para que estemos seguros que te tomas la mamila, quédate aquí al frente para que te la tomes, en cuanto termines puedes ir a tu lugar Hubo risas un poco controladas, pero risas al fin David estaba humillado en público, en pañal y tomando biberón como cualquier bebito ¡Que oso! Sandra le dijo: -Te doy este citatorio para que venga tu mamá a hablar conmigo, se lo das, si no el castigo será peor Lo bueno es que Hugo estaba en peor situación que él, si no seguro lo hubiera humillado de la peor forma, se trato de tomar el biberón lo más rápido posible, ya no quería estar exhibido delante de todos sus compañeros, ya que la termino paso a su lugar y siguió la clase normal. A la salida, David no pudo salir con Lis ya que el tuvo que ir a la enfermería, la enfermera le dio la pañalera, cuando David le regreso el biberón, ella dijo: -Espérame un momento, te lleno tu biberón para que puedas seguir tomando tu mamila, ya el lunes lo regresas Así que tuvo que recibir el biberón y así salió de la escuela, aparte de la mochila que llevaba colgada en la espalda, en una mano llevaba la pañalera y en la otra el biberón. Desde que mami lo vio que caminaba hacia el coche, noto de inmediato que no traía pantalón y que llevaba un biberón en la mano, así que en cuanto se subió le pregunto: -¿Por qué estas sin pantalón y con un biberón en la mano?, te ves muy tierno, pareces un bebito lindo -Pues es que hice pipi y no sé porque se salió la pipi y mojo el pantalón, la maestra me regaño y me mando a que me cambiaran y la enfermera me dejo sin pantalón y me obligo a tomar mamila -¿Quién sabe porque te mojaste? Ya sé porque no fuiste a que te cambiaran en el recreo y te volviste a mojar ¿no? David sabía que su mami todo lo sabía así que tuvo que admitir: -Si, así paso -Ya ves lo que te pasa por desobediente -La maestra quiere que vengas el lunes a hablar con ella -Si, ya me imagino para que Todo este dialogo se dio mientras esperaban a Sonia, en cuanto se subió al coche vio a David y de inmediato pregunto: -¿Este bebito lindo porque está en pañales? -Por desobediente, no fue a que lo cambiaran y volvió a hacer pipi y el resultado es que mojo los pantalones David rojo de la pena y deseoso de que ya se terminara el suplicio solicito: -Bueno pues ya vámonos a casa -Pues te equivocas, porque ahora vamos con tus primos -¿Qué? Tenemos que ir a casa para que me cambies y me ponga pantalones -Claro que no, por un lado no tenemos tiempo y además por desobediente así te vas a quedar toda la tarde -Mami no seas mala, todos se van a burlar de mi -Eso lo hubieras pensado antes de desobedecer, las cosas se te dicen por algo, pero tú te sientes muy listo y ve lo que pasa David ahora si estaba muy mortificado estaría en pañales delante de sus primos y tíos ¡que súper osote! Mami detuvo el coche frente a una farmacia, David extrañado preguntó: -¿Por qué te detienes mami? -Porque te tengo que comprar pañales, solo traes una muda y seguro vas a necesitar más -No creo porque cuando me den ganas voy a ir al baño -Claro que no cuando te den ganas vas a hacer en el pañal y ni se te ocurra ir al baño porque vas a ver cómo te va, estas castigado por desobediente Mami bajo y Sonia aprovecho para decirle: -Ahora si te pasaste, va a ser muy penosos que los primos te vean así yo me moriría de pena -Pues dentro de poco te puede pasar algo así -¿Me puede pasar algo así? Estás loco yo no soy una bebita de pañales -Pues creo que dentro de poco lo vas a ser, la maestra dice que la directora esta tan satisfecha con los resultados de esta norma que ya pronto la va a implementar en toda la escuela -Pues está mal, en la secundaria no va a poder implementarla, ya nos estamos poniendo de acurdo los compañeros para impedir que nos obligue a usar pañales, si es necesario daremos periodicasos, vamos a organizar un movimiento en serio, para impedir esa aberración, ya parece que niños grandes de secundaria van a estar en pañales Mami regreso al coche con varia bolsas, se las pasó a David y le dijo: -Ve todo lo que te compre David tomo la bolsa y vio su contenido, estaba que no lo creía, aparte de los pañales, había 2 biberones y un baberito y pomada contra rozaduras -¿Para qué es todo esto? mi tía no tiene bebes -Pero yo si tengo un bebito que necesita todos los cuidados -¿Quién es ese bebito? -Pues lógico que tu -Oye no soy bebito -Pues hoy te portaste como uno y por eso todo el fin de semana vas a ser mi bebito Ya mejor no dijo nada David, por fin mami estaciono el coche en casa de sus tíos, el suplicio mayor para David estaba por comenzar, se bajaron del coche, tocaron el timbre y la tía les abrió la puerta, de inmediato se dio cuenta que David iba en pañales y exclamo: -¿y este bebito lindo que viene en pañales? -Efectivamente es un bebito desobediente ahorita te platico todo Pasaron a casa y saludaron a los primos que se quedaron asombrados de ver a David en pañales, pero prefirieron no decir nada de momento, mami si dijo: -A ver David déjame que te revise tus pañalito antes de que te vayas a jugar con tus primos Rojo de pena dijo: -Todavía no los mojo, si los llego a mojar te aviso -Tú no me avisas nada, tengo que estar segura Hiso que David se parara junto a ella y metió su mano en el pañal, satisfecha dijo: -Efectivamente todavía no los mojas, al rato te llamo para revisarte de nuevo vienes nada mas te llame si no veras como te va Ya no dijo nada David y se fue con los primos a jugar, obviamente estaban muy intrigados y de inmediato les tuvo que explicar las locura de su maestra, Sonia aprovecho para decir: -Si pero eso solo se lo hacen a los niñitos chiquitos que no pueden aguantar las ganas de ir al baño, a los niños grandes nunca nos harán algo así David replico: -Ya te dije que no estés tan segura, dentro de poco toda la escuela vamos a ir en pañales -Ya te dije que por lo menos los de secundaria no nos vamos a dejar Mientras mami le tuvo que explicar a su hermana todo lo que pasaba en la escuela, ella cuestiono: -¿no es muy drástico todo esto? -No creo, fíjate que según parece ya hay varias escuelas que usan este mismo recurso y muchas más que están pensando implementarlo, sirve mucho para disciplinar a los niños, si vieras lo bien portado que son los del salón de David y en cambio el año pasado eran un desastre de hecho la semana que viene hay una junta general con los padres de familia para notificar que esto se va a implementar en toda la escuela Ya que estuvo la comida lista llamaron a comer a los niños, estos bajaron al comedor, cuando llegaron las mamis ya estaban ahí, la mami de David le dijo a este: -A ver David te reviso tu pañal Se lo reviso y comprobó que seguía seco, lo sentó en una silla, le puso un babero y le coloco una mamila en la mesa delante de él, ella se sentó a su lado y le empezó a dar de comer en la boca, David reacciono dándole un manaso para quitar la cuchara y evitar que llegara a su boca, mami se enojo y lo paro de la silla, le bajo el pañal y le dio de nalgadas, mientras le decía: -Que bebe tan desobediente y mal educado, eso nunca se hace Después de las nalgadas le coloco bien el pañal y le siguió dando de comer, David obvio no dijo nada mas, dejo muy a su pesar que su mami siguiera haciendo, uno de los bocados no entro bien en su boca y cayo directamente en el babero de David, mami comento: -Ya vez porque necesitas usar babero, si no lo trajeras se hubiera ensuciado tu camisa, por eso los bebitos usan baberos Mientras le daban de comer a David le dieron ganas de hacer pipi y como sabia que de cualquier forma no podría ir al baño y daría el espectáculo de que lo cambiaran en casa de su tía, igual mojo el pañal, en cuanto mami le termino de dar de comer le reviso el pañal, encontrando obviamente que estaba mojado, le dijo a David: -Bueno ahora si ya mojaste tu pañalito, vamos a que te cambie Se pararon de la silla y fueron a la sala David pensó que para que recogiera la pañalera y subieran a que lo cambiara en alguna de las recamaras, pero no en cuanto llegaron a la sala, mami le dijo: Bueno acuéstate en el sofá para que te cambie David protesto: -Oye ni modo que me vas a cambiar aquí, vamos a una recamara, todos me van a ver -A los bebitos los cambian donde sea y no se preocupan si alguien los ve -Pero yo no soy bebito y no voy a permitir que me cambies aquí -¿quieres mas nalgadas? Ya acuéstate que me estas cansando David comprendió que más le valía obedecer, porque igual mami iba a conseguir su objetivo pero seguro le darían unas buenas nalgadas, así que se acostó y permitió que mami lo cambiara, obvio estaba tomando su mamila David de sintió muy humillado al ser cambiado delante de todos, lo bueno es que mami es rápida para el cambio, pero sintió mucha pena sentir como le quitaban el pañal mojado, también como lo limpiaron con toallitas de bebe, luego le pusieron crema de bebe y capent donde estaba rosado y mucho talco de bebe, luego ya solo mami ajusto bien el pañal y pego las cintas y listo, David era otra vez un bebito lindo con pañal limpio. Los primos subieron a jugar, estaban muy entretenidos jugando con la compu cuando a David le dieron ganas de hacer popo, era muy mala noticia, no le quedaría más que hacer en el pañal, ¡que oso!, tuvo que hacer algo de esfuerzo para que saliera la popo, pero al fin salió, esto si no le gusto tanto como cuando hace pipi, si es medio desagradable sentir como sale la popo y se deposita en el pañal y más desagradable sentir algo pegajosos en las pompas. Uno de sus primos sintió el olor de la popo y dijo -Primo ¡hiciste popo! David de la pena no supo ni que contestar, su primo se paro y salió de la recamara donde estaban, corrió a la sala y le dijo a la mami: -Tía, David hiso popo en el pañal, huele muy feo -Gracias por avisarme, dile que baje de inmediato a que lo cambie si porfa El primito subió a la recamara y le dijo a David: -Dice mi tía que bajes de inmediato a que te cambie el pañal David dijo: -Tenias que ir con el chisme -Pues es que huele bien feo A David no le quedo más remedio que obedecer, bajo, eso si acompañando de sus primos y hermana, otra vez todos verían el espectáculo, que humillación, sintió muy incomodo caminar con la popo en el pañal En cuanto llego a la sala, mami le indico que se acostara en el sofá y le dio una mamila que ya tenía preparada y procedió a cambiarlo, fue mucho mas humillante este cambio para David ya que obvio mami se tardo mas limpiando la popo, además estaba el olor que despedía, todos sabían que él era el culpable de ese olor. Por fin terminaron de cambiarlo y subieron a seguir jugando, después de un rato regresaron a casa, David estaba profundamente humillado y lo peor es que parecía que su suplicio apenas iniciaba, mami le dijo que iba a ser su bebito todo el fin de semana, ¿lo tendría en pañal todo el fin de semana?, se le haría un castigo demasiado pesado para lo que había hecho, simplemente saltarse un cambio de pañal.

Al cole en pañales 8

Capitulo 8 Lis moja la cama 



 En la mañana se encontraron a la entrada Lis y David, ella le pregunto:- -Qué tal ¿Ya te acostumbraste a los pañales? -Creo que nunca me voy a acostumbrar Lis contraataco: -Pues la verdad no es tan malo usar pañales, es muy rico mojarlos y más rico cuando te cambian -Pues afortunadamente yo solo lo he mojado una vez y sí, tengo que reconocer que si se siente rico cuando la pipi calientita toca la piel, pero es más la vergüenza que siento por mojar el pañal como cualquier bebito y peor la vergüenza que pasé cuando mami me cambio el pañal, la verdad no lo disfrute, espero que nunca me tenga que cambiar la enfermera Ya se estaba haciendo tarde así que corrieron al salón, en el camino vieron a Hugo que corría también al salón, se notaba a leguas que traía pañales, se abultaba mucho el pantalón, lógico traía pañales de tela, cuando mami lo despertó en la mañana para ir a la escuela, le cambio los mojados pañales y le puso pañales de tela, el calzón de hule y arriba el pantalón del uniforme de la escuela, luego le dio una pañalera con los pañales de tela que había usado el día anterior y lo necesario para que le cambiaran los pañales, por fin llegaron al salón y se sentaron, la maestra no dejo sentar a Hugo: -¿Traes pañales? -Desde luego Contesto Hugo -Bueno vamos a revisar que efectivamente traigas pañales, los castigados también pasen a que les revise que traigan pañales y a ti Hugo, te vamos a quitar los pantalones para que sepamos cuando mojas tus pañalitos Sandra le desabrocho los pantalones y se los quito, otra humillación mas para Hugo, luego reviso a todos los castigados para ver que trajeran pañal, todos lo traían así que no hubo más problemas. Después de esto entro al salón la maestra suplente, Sandra les dijo: -Tengo que salir un rato ya que tengo junta con una mamá, así que se van a quedar un momento con Laura mientras regreso, se portan bien, ella ya sabe que ninguno puede salir al, baño, así que ni lo intenten Sandra se dirigió a la dirección, cuando entro vio que ya estaba la mamá de Hugo, pasaron a un privado y Sandra inicio la cita: -Ya sabe que la mande llamar porque Hugo vino ayer a la escuela sin pañales a pesar de que sabía que era indispensable que los trajera -Si, ya lo sabía, es que Hugo es muy desobediente, no sé qué hacer con él, después de que antier ensucio sus pantalones era lógico que ayer tenía que venir en pañales, pero cuando yo le dije que le pondría pañal para la escuela, el me dijo que como no había mojado el pantalón, sino que lo había ensuciado no lo habían castigado y podía ir a la escuela sin pañal -¿Le creyó? -Pues se mi hiso raro, pero no tenia elementos para no creerle -Bueno el caso es que ahora tendrá que venir siempre en pañales y además tienen que ser de tela -Si, eso me quedo claro por eso hoy lo mande en pañales de tela, ayer lo hice que lavara todos los pañales que uso en la escuela y por eso ahora los envié y le pude poner una muda para la escuela -Eso estuvo muy bien -El problema es ¿Dónde le compro pañales de tela? -No se preocupe ahora le anoto la dirección de donde los venden, creo que es importante que nos apoye poniéndole pañales también en casa -Eso hice ayer, estuvo toda la tarde en pañales y durmió con ellos -Muy bien hecho, Hugo necesita una buena lección -Solo que le puse desechable porque no tengo de tela, pero mañana le voy a comprar pañales de tela y son los que va a usar siempre, al fin que él tiene que lavar sus pañales -Eso está muy bien, va a ver qué usando pañales todo el tiempo y mas siendo de tela, lo van a disciplinar, ya no podrá andar por ahí molestando gente porque siempre tendrá el problema de cuando moje el pañal, tendrá que ir con mami a que se los cambie, aquí en la escuela ya no da lata y menos en el recreo quiere estar lo más escondido posible, porque además le quite los pantalones, así que igual que ayer y antier esta con los pañales a la vista de todos, ha sido muy efectivo ponerlo en pañales. -Pues parece que así es, a ver cómo me va en casa -Seguro muy bien y es una muy buena idea que lo ponga a que el lave sus pañales, mejor castigo no puede tener Terminaron la junta y Sandra regreso al salón de clases. A media mañana le dieron ganas de hacer pipi a David, sabía que no iba a poder aguantar hasta el recreo y no le quedo de otra que hacer pipi, esta vez si puso atención a que se sentía hacer pipi en el pañal y tenía que reconocer que Lis tenia razón sintió muy rico como la pis corría por su piel mientras era absorbida por el pañal, era una buena experiencia, pero aun así era más la vergüenza que sentía que la satisfacción, preferiría no tener que mojar el pañal. Y más vergüenza sentiría cuando la enfermera lo cambiara, pero no le quedaría más remedio que pasar por eso, ¿Qué tal que le daban ganas de hacer pipi otra vez después del recreo? Antes de salir al recreo Sandra reviso los pañales de Hugo, estaba seco, pero aun así le dijo: -Te recomiendo que hagas ya pipi y aproveches el recreo para que la enfermera te cambie, acuérdate que tienes prohibido ir al baño y si no te cambian en el recreo puedes mojar tanto los pañales que tengas escurrimiento Hugo pensó que la maestra tenía razón, si no le cambiaban los pañales en el recreo podría tener un accidente y que los pañales se escurrieran, estaría en un lio, así que permitió que la pipi saliera y mojara sus pañales. Salieron al recreo y David y Lis se dirigieron a la enfermería, Lis le pregunto: -¿Hiciste pipi? -Si, me muero de pena que la enfermera me vaya a cambiar -Relájate y disfrútalo, vas a ver que es muy rico Llegaron a la enfermería y todavía no había nadie en la fila así que Lis paso de inmediato, ella le dio la mamila que se había llevado el día anterior y le dijo: -¿la puede llenar para que me la tome? -Claro La enfermera le lleno la mamila y se la dio. Mientras cambiaban a Lis, David no podía de la pena, pensaba que podría hacer y se le ocurrió que si iba al baño ya no le darían ganas en lo que restara de clases y no tenia porque mojar de nuevo el pañal y no habría problema, si se sentía un poco incomodo con el pañal mojado, ya que sentía lo grueso que se ponen cuando están mojado, pero prefería soportar esa pequeña incomodidad a la vergüenza que pasaría cuando la enfermera lo cambiara, así que dejo la fila, que por cierto ya era más grande, aparte de Hugo había 5 niños (as) formados y se dirigió al baño. Cuando la enfermera término de cambiar a Lis ella no se había terminado la mamila así que le dijo a la enfermera: -¿Le puedo dejar la mamila? y la recojo a la salida es que no la quiero llevar al salón para que no se burle de mi -Claro, te la guardo Cuando Lis salió de la enfermería le extraño no ver a David formado, así que camino por el patio de la escuela, en una de esas se encontró con él: -¿Por qué no te esperaste a que te cambiaran el pañal? -Te digo que me da mucha pena, así que pensé que si voy al baño no tengo por qué tener ganas en clase y no voy a volver a mojar el pañal -¿No sientes muy incomodo estar con el pañal mojado? -Un poco, pero lo prefiero a que la enfermera me cambie -Pues te arriesgas mucho ¿Qué tal que haces pipi de nuevo y se mojan tus pantalones?, seguro te hacen lo que a Hugo -Pero no lo voy a volver a mojar Entraron al salón de clases y efectivamente David no tuvo problema, al salir de clases ya tenía un poco de ganas de hacer pipi, pero sabía que podía aguantar hasta llegar a casa, otra vez salieron juntos David y Lis, ella le dijo emocionada: -Por fin hice popo, es riquísimo -Con razón huele un poco feo En cuanto Lis se subió al coche mami supo que había hecho popo, el olor la delataba, medio enojada mami le pregunto: -Lis ¿hiciste popo? -Si mami, no me quedo de otra me dieron muchas ganas En cuanto llegaron a casa mami cambio a Lis, ella durante el cambio se termino la mamila que le había dado la enfermera, sintió muy rico cuando le cambiaban la popo, ya que mami la limpio muy bien le pregunto: -¿quieres que te ponga pañal? -Mejor te lo cambio porque me pongas pañal en la noche para dormir -Bueno como quieras, pero no lo vas a mojar ¿eh? -Ay mami el chiste de usar pañal es mojarlo, quiero saber que se siente mojar un pañal en la noche en lugar de tener que ir al baño -Bueno está bien, si me prometes que no lo vas a mojar te pongo el pañal desde ahorita -Bueno Así que Lis estuvo toda la tarde en pañal, eso si le prometió a mami que no lo iba a mojar, por lo que cuando le dieron ganas tuvo que ir contra su voluntad al baño, antes de bañarse mami le quito el pañal seco, lo bueno es que como las cintas son replegables se lo pudo volver a poner después del baño, Lis se tomo una mamila mientras le ponían el pañal. Ya acostada para dormir Lis estaba muy emocionada ¡por primera vez dormiría con pañal! y mami le dio permiso de mojarlo ¡que rico,! de lo emocionada que estaba se tardo en dormir, pero por fin se quedo dormida, en la madrugada se despertó con tremendas ganas de hacer pipi, lógico no había ido al baño antes de acostarse, así que dejo salir la pipi como estaba acostada, es decir de lado, sentía riquísimo como sala la pipi, estaba en éxtasis, pero de repente algo la aterro sintió, claramente como la pipi se salía del pañal y mojaba su pijama y la cama. No sabía qué hacer, mami seguro se enojaría mucho por la cama mojada, pero era imposible hacer algo, con las sabanas mojadas y el colchón igual, ¿Qué podría hacer? ¿cambiar las sabanas?, pero ¿que le haría a las mojadas?, ella no las podía echar a lavar, para eso estaba la sirvienta y ni modo que la escondiera, igual mami cuando la despertara se iba a dar cuenta de que había cambiado las sabanas y la cuestionaría por ese hecho y no podría ocultar que la cama se había mojado, por lo que decidió que no podía hacer nada, ni modo mami se daría cuanta a ver de que forma la castigaría, ¿sería capaz de prohibirle usar pañales? Estaba muy incómoda con la pijama y las sabanas mojadas, se estaban poniendo muy Frias, pero cuando barajo las posibilidades se dio cuenta que no había ninguna si iba a despertar a mami para cambiar las sabanas se iba a enojar mucho por despertarla, ni modo no le quedaba más remedio que tratar de dormir así. Si se tardo un poco en dormir, pero al fin lo hiso, cuando mami la despertó en la mañana, le pregunto: -¿mojaste el pañalito? -si, pero fíjate que se mojo la cama, no sé porque si solo hice pipi una vez, no era como para que el pañal no pudiera contener Mami enojada destapo a Lis y se veía claramente la mancha de humedad en la pijama de Lis y en las sabanas, le quito el pañal mojado, la limpio con las toallitas de bebe y le puso el pañal limpio con el que iría a la escuela: -Pues si es raro que el pañal se haya escurrido, no esta tan mojado, cuando eras bebe solo cuando mojabas mucho el pañal en la noche es que se escurría y mojabas la cuna, creo que no vas a poder dormir con pañal, por lo pronto en la tarde vas a tener que lavar las sabana y tu pijama No chisto nada Lis, pensó que mami se iba a enojar mas, lo que no le gusto es que dijera que no iba a poder dormir mas con pañal, eso si era trágico, pero bueno igual se termino de vestir y prepararse para irse a la escuela. Antes de salir de la escuela Hugo se puso el pantalón arriba de los pañales y así salió de la escuela, como de costumbre lo estaba esperando la sirvienta, en cuanto lo vio le desabrocho los pantalones, en esas estaba cuando Hugo muy molesto pregunto: -¿Qué haces? -Revisando si estas mojado -Pues no tienes que revisarlos -Claro que si, tu mami me indico que en cuanto salieras de la escuela te re3visara los pañales -Pues no me voy a dejar Diciendo eso, quito con violencia las manos de la sirvienta que ya estaban bajando un poco los pantalones, la sirvienta enojada, le agarro las manos y le dio varios manasos, Hugo se sorprendió ante la acción de la sirvienta y quiso defenderse, pero la sirvienta es más fuerte que el que todavía es un niñito, le tomo las manos y le bajo los pantalones ahora si completamente, mientras le decía -La señora me autorizo a darte manasos a nalgadas si no te portas bien, ya con los pantalones abajo, también bajo los pañales junto con el calzón de plástico y le dio varias nalgadas, en cuanto le bajo los pañales la sirvienta se dio cuenta que tenia los pañales mojados -Ya vi que tienes los pañales mojados, pero no te preocupes en cuanto lleguemos a casa te cambio tus pañalitos Todos esto pasó afuerita de la escuela, todavía llena de niños y papas que recogían a los niños, así que todos vieron el espectáculo de Hugo con pañales en los tobillos y recibiendo nalgadas, ya no podía más de tanta humillación, pero alcanzo a decir -Claro tu no me vas a cambiar cuando llegue mami ella lo hace -Tu mami me pidió que te cambiara los pañales, o ¿quieres más nalgadas? Hugo ya no dijo nada, dejo que la sirvienta acomodara los pañales y el calzón de plástico, ya que estaban bien puestos, le subió el pantalón y lo acomodo, en cuanto llegaron a casa la sirvienta cambio los mojados pañales a Hugo que sintió una profunda pena por eso, lo dejaron solo en el pañal desechable, no le pusieron pantalón, la sirvienta le dijo: -Te dejo sin pantalón porque así te voy a revisar más fácil tus pañalitos Luego la sirvienta le dio de comer en la boca, antes le puso un babero, aunque Hugo protesto, la sirvienta le dijo que mami así lo había indicado, por lo que a Hugo no le quedo más remedio que dejar que le dieran de comer en la boca y tomar mamila, se sentía como todo un bebito. Después de comer hiso la tarea y luego vio la tele, la sirvienta a cada rato le revisaba los pañales, en cuanto mami llego Hugo acuso a la sirvienta de todo lo que le había hecho, ya que termino de decirle todas las maldades que le hiso la sirvienta mami le dijo: -Juanita hiso solo lo que yo le dije que hiciera, de ahora en adelante vas a ser un bebito de tiempo completo y como buen bebito necesitas no solo a mami para que te cuide, sino también una nana así que Juanita va a ser tu nana como cuando eras bebito -Oye mamá eso es mucho para lo que hice -No Hugo, realmente te has portado muy mal, en eso coincidimos tanto tu maestra como yo, no solo en cuestión de los pañales has desobedecido, si no que eres muy grosero y maldoso, así que estarás en pañales hasta que compongas tu disciplina, entendido Hugo vio que estaba en un problemón, sería un bebito y seguramente sería humillado muchas veces, se tendría que portar bien si quería que el castigo pasara rápido, ya no se quería ni meter al face porque su video en pañales ya estaba arriba y todos se burlaban de él, que osote, antes de terminar con el regaño, mami le dijo: -Tu maestra ya me dio la dirección en donde te voy a comprar pañales de tela que son los que vas a usar siempre y tú vas a lavarlos, por cierto ¿Ya lavaste los que ensuciaste hoy? -no -Pues a lavarlos, de ahora en adelante lo primero que vas a hacer después de comer va a ser lavar los pañales que hayas ensuciado, ¿entendido? Ahora vayamos con David, en cuanto se subió al coche mami hiso la pregunta de rigor: -¿mojaste los pañales? -Si, me dieron muchas ganas y no me pude aguantar -¿los traes mojados ahora o te cambio la enfermera? -Si los traigo mojados, porque me moje después del recreo -Bueno llegando a casa te cambio A david le daba mucha pena esta dialogo ya que era enfrente de su hermana que aunque no decía nada por temor a mami, sabía que internamente se burlaba de él. En cuanto llegaron a casa subieron a que mami le quitara el pañal mojado, cuando mami le limpiaba la zona del pañal le dijo: -Estas rosado, parecería que tuviste mucho tiempo la pipi en el pañal, ¿seguro que hiciste después del recreo? David pensó que quien sabe cómo le hacían las mamas para enterarse de todo, pero aun así no quiso reconocer -Si mami hise después del recreo -No me mientas, es mejor que reconozcas tu error y no lo vuelvas a cometer -¿No me vas a castigar? -Si lo reconoces por ahora no te voy a castigar, pero tienes que prometer que no lo volverás a hacer -Hay mami lo que pasa es que me da mucha pena que me cambie la enfermera, me siento como un bebito en la guardería, todavía medio recuerdo una ocasión en que me cambio la cuidadora de la guardería y me da mucha pena eso -Pues aunque te de pena tienes que ir a que te cambie, ¿entendido? -Si mami no vuelve a pasar Tuvo una tarde normal, al día siguiente fue como todos los de esa semana, en cuanto se despertó mami le puso el pañal para la escuela, pero esa rutina estaba próxima a cambiar algo pasara que hará que todo cambie para David